El fútbol europeo vuelve a mostrar la enorme distancia económica que existe entre sus principales competiciones. La Premier League, la Serie A y la Ligue 1 generaron conjuntamente más de 13.200 millones de euros durante la temporada 2024-2025, según el Annual Review of Football Finance 2026 de Deloitte. La diferencia entre los tres campeonatos resulta especialmente significativa: mientras la competición inglesa superó los 8.000 millones de euros, la italiana apenas alcanzó los 3.000 millones y la francesa se situó ligeramente por encima de los 2.100 millones. Las tres ligas afrontan este viernes el inicio de la temporada 2026-2027 con modelos de negocio muy diferentes.
La magnitud de esta brecha también se aprecia cuando se traslada el dato al promedio por club. Los equipos de la Premier League registraron una facturación media de 405 millones de euros, frente a los 150 millones de la Serie A y los 120 millones de la Ligue 1. No se trata únicamente de una diferencia de tamaño, sino de la capacidad que tiene cada competición para convertir sus derechos audiovisuales, actividad comercial y experiencia en los estadios en ingresos. En ese escenario, los derechos de televisión continúan siendo uno de los principales motores del fútbol profesional europeo, aunque la evolución de cada mercado está marcada por circunstancias muy distintas.
Los derechos audiovisuales marcan la distancia entre las tres ligas
Los derechos audiovisuales fueron la principal fuente de ingresos de la Premier League y la Serie A durante la temporada analizada. La competición inglesa obtuvo 4.003 millones de euros por esta vía, mientras que la italiana alcanzó los 1.507 millones. La diferencia ayuda a explicar parte de la enorme distancia existente entre ambas ligas y refleja el valor internacional que ha alcanzado el producto Premier League, capaz de generar una facturación audiovisual muy superior a la de sus competidores europeos. En el caso italiano, además, el volumen podría experimentar cambios en los próximos años ante el interés por explorar la venta de una participación minoritaria de hasta el 49,9% de sus derechos audiovisuales a fondos de inversión mediante un acuerdo plurianual.
La situación francesa es considerablemente diferente. La Ligue 1 registró apenas 286 millones de euros procedentes de los derechos audiovisuales, en un contexto marcado por la crisis que atraviesa este mercado desde la ruptura con Mediapro en 2021. La competición ha pasado desde entonces por diferentes operadores, entre ellos Amazon, Canal+ y DAZN, mientras busca estabilizar una fuente de ingresos fundamental para sus clubes. La creación de una plataforma OTT propia también forma parte de esta búsqueda de alternativas, en un mercado donde el valor de los derechos televisivos se encuentra muy por debajo del de Inglaterra e Italia.
El negocio comercial y el ‘matchday’ amplían las diferencias
La actividad comercial representa otra pieza fundamental en las cuentas de las tres competiciones. La Premier League se acerca a los 3.000 millones de euros anuales por esta vía, mientras que la Serie A alcanza los 1.048 millones y la Ligue 1 los 734 millones. En los tres casos, los ingresos comerciales representan aproximadamente un 35% del negocio total, aunque la competición inglesa busca ampliar todavía más esta partida. Su nuevo plan comercial contempla centralizar una parte significativa de la publicidad en los estadios y aumentar el número de socios globales de primer nivel, una estrategia que podría aportar hasta 850 millones de euros adicionales.
Este impulso adquiere especial relevancia ante la desaparición de los patrocinadores de casas de apuestas en la parte frontal de las camisetas de los clubes de la Premier League desde la temporada 2026-2027. El cambio pone fin a más de dos décadas de presencia de este sector y supone un impacto estimado de unos 100 millones de libras, alrededor de 115 millones de euros, para el fútbol inglés. A esto se suma el peso del ‘matchday’, que generó 1.240 millones de euros en Reino Unido, 452 millones en Italia y 286 millones en Francia. La experiencia presencial mantiene así un papel relevante: en Italia, por ejemplo, la Serie A registró una ocupación media superior al 87% en las primeras once jornadas de la temporada 2025-2026, mientras que en Reino Unido el gasto de los aficionados durante los días de partido de la Premier League y la Women’s Super League alcanzó los 2.600 millones de euros.
