World Tennis confirmó la celebración de la segunda Cumbre sobre Salud Mental en el Tenis, que tendrá lugar el próximo 3 de diciembre de 2026 en el Campus Nacional de la USTA, en Orlando, Estados Unidos. El encuentro reunirá a representantes de la ATP, la WTA, los torneos de Grand Slam y distintas federaciones nacionales y regionales, con el propósito de fortalecer el compromiso colectivo con el bienestar de los deportistas y de todas las personas que forman parte de este deporte. La iniciativa llega en un momento en que la salud mental ha adquirido una mayor relevancia dentro del deporte de alto rendimiento, donde las exigencias competitivas, la exposición pública y la presión por obtener resultados pueden afectar tanto el rendimiento como la calidad de vida de los atletas. En este contexto, la organización busca avanzar hacia un modelo de trabajo coordinado que permita transformar la concienciación en medidas concretas y sostenibles.
La nueva cumbre dará continuidad al proceso iniciado en 2022, cuando la primera reunión, celebrada durante el US Open, reunió a 83 participantes de distintos ámbitos del tenis para establecer una posición común sobre la salud mental. Ese trabajo quedó recogido en una declaración publicada en junio de 2026 en el British Journal of Sports Medicine, que reconoció el bienestar psicológico como una prioridad para los organismos rectores y destacó la necesidad de una colaboración transversal. El documento también estableció 25 recomendaciones distribuidas en cinco áreas: estándares de atención, educación, medios de comunicación y redes sociales, protección e investigación. Estas directrices serán la base de las conversaciones en Orlando, donde los participantes evaluarán los avances alcanzados, identificarán las principales brechas y definirán prioridades compartidas para 2027 y los años siguientes. El desafío será convertir los principios acordados en acciones aplicables a una comunidad deportiva diversa, que abarca desde jugadores juveniles hasta profesionales de élite.
Del consenso a las acciones concretas para proteger la salud mental
Uno de los principales objetivos de la segunda cumbre será determinar cómo las recomendaciones formuladas durante los últimos años pueden traducirse en políticas y prácticas dentro del tenis. La necesidad de avanzar en esta dirección responde a las características particulares de la disciplina, en la que los jugadores afrontan calendarios internacionales extensos, desplazamientos constantes, largos periodos lejos de sus familias y una competencia en la que, con frecuencia, deben gestionar individualmente los momentos de éxito y frustración. A estas exigencias se suman la exposición mediática y el acoso en línea, factores que pueden incrementar la presión psicológica y dificultar la recuperación emocional durante una temporada. Aunque el tenis ofrece importantes beneficios físicos, sociales y mentales para millones de personas, el entorno profesional plantea desafíos específicos que requieren respuestas coordinadas entre quienes organizan las competiciones, acompañan a los deportistas y toman decisiones sobre su desarrollo.
La dimensión del problema también está respaldada por investigaciones que indican que más de un tercio de los atletas de élite de distintas disciplinas experimentan síntomas clínicamente significativos de depresión o ansiedad. En este escenario, la discusión sobre la salud mental no puede limitarse a la atención individual cuando aparece una dificultad, sino que también debe considerar las condiciones en las que los deportistas entrenan, compiten y construyen sus carreras. Brian Hainline, miembro de la Junta Directiva de World Tennis y presidente de la Comisión de Medicina y Ciencias del Deporte, ha defendido precisamente esta perspectiva al señalar que la salud mental constituye una responsabilidad de todo el ecosistema del tenis. Los organismos rectores, los torneos, los entrenadores, las familias y los equipos médicos participan en la creación de los entornos que influyen en el bienestar de los jugadores. Esta visión coincide con la declaración de consenso del Comité Olímpico Internacional de 2026 sobre la salud mental de los atletas de élite, que pone el foco en la responsabilidad de las organizaciones deportivas y en la importancia de desarrollar entornos que favorezcan el bienestar.
Un compromiso que busca llegar a las 214 federaciones nacionales
La segunda fase del trabajo también pondrá especial atención en cómo las medidas acordadas pueden alcanzar a las 214 federaciones nacionales que integran World Tennis y a sus respectivos programas de desarrollo juvenil. La organización reconoce que las necesidades no son idénticas en todos los países: las diferencias culturales, lingüísticas y económicas, junto con el acceso desigual a profesionales cualificados en salud mental, condicionan la forma en que cada federación puede implementar políticas de apoyo. Por ello, el objetivo no consiste simplemente en establecer un modelo uniforme, sino en desarrollar un marco común que pueda adaptarse a las distintas realidades sin perder sus principios fundamentales. Esta tarea resulta especialmente importante en las categorías formativas, donde los jóvenes deportistas comienzan a enfrentarse a viajes internacionales, nuevas exigencias competitivas y decisiones que pueden influir en su futuro deportivo y personal.
Dave Haggerty, presidente de World Tennis, ha subrayado que ninguna organización puede abordar este desafío de manera aislada y que los jugadores necesitan recibir un apoyo constante mientras se desplazan entre torneos, circuitos y selecciones nacionales. Para el dirigente, el trabajo debe abarcar todas las etapas de la trayectoria deportiva, desde quienes realizan sus primeros viajes al extranjero hasta quienes compiten en el máximo nivel profesional. La cumbre de diciembre permitirá definir las prioridades de actuación y establecer cómo se distribuirán las responsabilidades entre los distintos organismos que forman parte de la iniciativa. La coordinación será fundamental para evitar que el acompañamiento dependa exclusivamente de la estructura de un torneo o de la federación a la que pertenece cada jugador, especialmente en un deporte marcado por la movilidad internacional. Los resultados del encuentro se darán a conocer a principios de 2027, una vez que las organizaciones participantes hayan definido los próximos pasos para trasladar las recomendaciones existentes a iniciativas concretas dentro del tenis mundial.
