Los World Skate Games ASU26 terminaron el 18 de octubre en Asunción, Paraguay, después de reunir campeonatos de once deportes sobre ruedas y movilizar a unas 10.000 personas acreditadas entre atletas, técnicos, oficiales, médicos, jueces y periodistas, según el balance de la organización. La quinta edición combinó instalaciones deportivas con circuitos urbanos y escenarios junto a edificios emblemáticos. Después de las finales, el país conserva nuevas pistas y espacios adaptados, mientras World Skate plantea proyectos de formación y nuevas competiciones internacionales.
La despedida trasladó la relación con el público a una Roller Disco en la explanada del COP Arena, con música, baile, acceso gratuito y alquiler de patines. Durante las finales también hubo ejemplos concretos de convocatoria: World Skate situó en casi 2.000 los asistentes al encuentro decisivo del hockey sobre patines masculino y describió las gradas de skateboarding street llenas, con espectadores de pie. El programa permitió así alternar el seguimiento de los mejores deportistas con actividades en las que los visitantes podían participar.
Los campeonatos se encuentran con la ciudad
La distribución de las sedes acercó modalidades diferentes a públicos distintos. El Comité Olímpico Paraguayo -COP-, en Luque, y la Secretaría Nacional de Deportes -SND- concentraron buena parte de las competiciones, mientras la Costanera y el Cerro Lambaré incorporaron el paisaje urbano al programa. La rampa de vert junto al Palacio de López ofreció una de las imágenes más reconocibles del evento. Las pruebas gratuitas en esos espacios convivieron con las competiciones de pago en recintos deportivos y con zonas comunes abiertas en los parques del COP y la SND.
La propuesta social incluyó gastronomía, música, artesanía y visitas escolares. Lorena Veiluva, presidenta de la Confederación Paraguaya de Patinaje, explicó que colegios y centros educativos estaban acercando alumnos a los parques y las competiciones mediante el programa socioeducativo Azufance. Su expectativa es convertir ese interés en nuevos practicantes, para lo que señaló la necesidad de disponer de material específico. La convivencia también tuvo una dimensión cotidiana entre delegaciones y visitantes: el mexicano Obed Mejía, participante en roller freestyle, resumió su experiencia a ‘La Nación’ con una valoración de la hospitalidad: “La gente nos trató muy bien, volveríamos siempre”.
La lluvia y el circuito pusieron a prueba la organización
El calendario tuvo que adaptarse a la lluvia y el granizo, especialmente en las disciplinas al aire libre. Las interrupciones afectaron entrenamientos y competiciones y exigieron reorganizar horarios. En roller freestyle street, la imposibilidad de celebrar las finales llevó a decidir los títulos mediante los resultados de semifinales. Las condiciones meteorológicas tuvieron así consecuencias directas sobre el formato de algunas pruebas, además del trabajo necesario para proteger las instalaciones y recuperar la actividad.
La velocidad en ruta afrontó un problema adicional en la Costanera. Los reclamos sobre la superficie y las curvas provocaron suspensiones y reuniones entre deportistas, responsables técnicos y organizadores. Larissa Schaerer, responsable de la organización, explicó que se acordó modificar el ángulo de giro y reprogramar las carreras manteniendo la ubicación. Los ajustes también afectaron a la circulación: después de los embotellamientos registrados por los cierres, las autoridades retrasaron restricciones para facilitar el acceso matutino a la capital. La utilización deportiva de una vía principal exigió coordinar la seguridad de los participantes con los desplazamientos de los ciudadanos.

Nuevas pistas y marcas mundiales
El legado material tiene elementos concretos. Schaerer explicó a ‘La Nación’ que las nuevas pistas fueron realizadas por empresas paraguayas con asesoramiento de especialistas de Estados Unidos y Brasil. Las instalaciones amplían las posibilidades de desarrollar skateboarding park, hockey en línea y hockey sobre patines, junto a modalidades con mayor tradición local. El velódromo del COP también fue adaptado para recibir el hockey en línea. Paraguay participó por primera vez con una selección en ese deporte, incorporando una experiencia colectiva al desarrollo de sus disciplinas sobre ruedas.
Los escenarios también dejaron registros deportivos destacados. La Federación Colombiana de Patinaje contabilizó tres récords mundiales de su delegación: Santiago Vásquez estableció una nueva marca en los 200 metros contrarreloj, mientras Kollin Andrea Castro consiguió otras dos en los 500 metros más distancia y los 1.000 metros. Castro terminó el campeonato con tres oros y dos platas. Esas actuaciones acompañaron los récords de patinaje artístico y salto libre registrados durante la primera semana, mostrando la diversidad de especialidades reunidas en Asunción.
De las finales a una academia internacional
Entre los títulos del cierre sobresalió el primer Mundial masculino de hockey sobre patines de Francia, que derrotó a Argentina en la tanda de penaltis. En skateboarding street, Japón ganó las dos categorías con Yumeka Oda y Ginwoo Onodera. Para el país anfitrión, el bronce de Julio César Mirena en los 15.000 metros eliminación aportó un podio ante su público. La participación paraguaya abarcó seis modalidades, una representación que combinó sus especialidades consolidadas con la incorporación a otros deportes del programa.
La novedad institucional posterior a los Juegos es la propuesta de una academia mundial de formación en Asunción. El presidente de World Skate, Sabatino Aracu, anunció esa intención durante un encuentro en la Embajada de Italia, con el respaldo previsto de Solidaridad Olímpica. El planteamiento contempla estancias de entrenamiento de deportistas internacionales de entre veinte días y un mes. Se suma al interés expresado durante la competición por Francesco Zangarini, director deportivo de los Juegos, en organizar varias copas del mundo en Paraguay: dos vías concretas para mantener actividad de formación y competición después de ASU26.
