De París 2024 a las aulas: jugadores de FIBA se gradúan en el programa TIME-OUT
Javier Nieto
agosto 17, 2025

El programa educativo TIME-OUT de la Federación Internacional de Baloncesto -FIBA- celebró esta semana en Mies, Suiza, la graduación de su tercera edición, en la que participaron decenas de atletas de élite de baloncesto masculino y femenino, incluidos jugadores del 3×3. En total, 45 deportistas recibieron títulos universitarios acreditados en colaboración con la Universidad de Northumbria, en Reino Unido, como preparación para su transición hacia la vida después de las canchas.

La iniciativa, que dura un año, ofrece a los participantes formación en gestión deportiva, liderazgo y marketing, sumando ya 128 graduados en sus dos ediciones previas. Entre ellos se encuentra la española Vega Gimeno, subcampeona olímpica en los Juegos de París 2024 con la selección femenina de baloncesto 3×3. “Mi ambición es continuar trabajando en el baloncesto, pero desde una perspectiva diferente, fuera de la pista”, explicó.

«Proyectos que promuevan el crecimiento del baloncesto»

Con 34 años, Gimeno destacó que su meta es centrarse en el desarrollo de jugadoras, la organización de eventos y la representación, con un enfoque especial en el baloncesto femenino. “A través del programa TIME-OUT he adquirido conocimientos esenciales en gestión deportiva, marketing y liderazgo, lo que apoya directamente mi objetivo de crear proyectos e iniciativas que promuevan el crecimiento del deporte”, añadió.

La alero valenciana también reconoció que compaginar estudios y competición no ha sido sencillo. “Ha sido un periodo exigente durante fases de competición intensa, aunque la flexibilidad y estructura del programa me lo han puesto más fácil”, señaló. “He aprendido a ser más eficiente con mi tiempo y a priorizar tareas. Esta experiencia me ha mejorado académica y personalmente, desarrollando habilidades de organización y gestión del tiempo”.

Slagter y su misión de «devolver algo al baloncesto»

El neerlandés Arvin Slagter, campeón olímpico de 3×3 en París 2024, explicó que el programa supuso “una oportunidad para crecer e invertir en mí mismo, ampliar mi red de contactos y descubrir qué quería hacer tras el baloncesto”. A sus 39 años, compagina su formación con la organización de un campus juvenil y la creación de un nuevo equipo de 3×3 en España.

Slagter aseguró que su objetivo siempre ha sido “devolver algo al baloncesto, inspirar y transmitir lo aprendido a la próxima generación”. Gracias al curso de gestión empresarial, dijo haber entendido mejor “lo que ocurre detrás de escena” en la organización del deporte. “Ya estoy aplicando las lecciones aprendidas en mis propios proyectos, asegurándome de que sean profesionales dentro y fuera de la pista”, puntualizó.

Objetivo: «Retener a los jugadores en el ecosistema FIBA»

Otro de los graduados fue Enis Murati, campeón de Europa 3×3 con Austria en 2024, que expresó su deseo de dedicarse a la enseñanza y combinar el baloncesto con la biología. “Quiero guiar y ayudar a otros a crecer, tanto dentro como fuera de la pista”, explicó el jugador de 37 años. La italiana Chiara Consolini, subrayó que su sueño es incorporarse a la Federación Italiana de Baloncesto -FIP- para impulsar el 3×3. “Después de retirarme me gustaría seguir vinculada a este mundo, trabajando en la gestión de clubes como ‘team manager’ o ‘general manager’”, añadió también.

El programa TIME-OUT se puso en marcha en 2017 y se celebra cada dos años, coincidiendo con el EuroBasket, lo que permite a los participantes conocer de primera mano la gestión del baloncesto durante las competiciones. Elisabeth Cebrián Scheurer, responsable de proyectos y programas de FIBA Europa y de ‘Women in Basketball’, señaló que el propósito es “identificar a jugadores de élite que quieran trabajar en el negocio del deporte y proporcionarles la formación necesaria”.

“Sabemos lo complicado que es para los deportistas cuando se retiran”, añadió Cebrián. “Muchos tienen menos llamadas o más días vacíos, y ahí este programa les ayuda a mantener la mente activa y a encontrar un propósito tras el baloncesto. Nuestra meta es retener a los jugadores en el ecosistema de FIBA, ampliar su visión del deporte y que puedan aportar a la gobernanza en sus países”.