Mateusz Malina volvió a llevar más lejos uno de los récords más cerrados de la apnea mundial. El polaco firmó 252 metros en Dynamic No Fins -DNF- durante la segunda jornada del World Apnea 2026 Pool Freediving Championships, disputada bajo la estructura AIDA en el Duna Arena de Budapest, y estableció una nueva plusmarca mundial pendiente de los resultados del control antidopaje. La marca le convirtió en el primer hombre en girar en la pared de los 250 metros en esta disciplina: cinco largos de piscina olímpica, sin aletas, sin ayuda de propulsión y con una sola respiración.
El registro amplía una hegemonía que ya forma parte de la historia reciente del freediving. Malina ha mejorado su propio récord mundial cinco veces desde 2014, con una progresión de 226, 232, 244, 250 y ahora 252 metros. Nadie le ha arrebatado la plusmarca en los últimos 12 años, solo dos hombres han superado los 240 metros y la cuarta mejor inmersión de todos los tiempos, de 232 metros, data de 2009. El suyo fue además el segundo récord mundial de estos campeonatos, después del logrado por Magdalena Solich-Talanda en Dynamic Bi-Fins durante la jornada inaugural.
Malina, sin expectativas y con el agua a favor
Malina explicó después de la prueba que su inmersión duró 4 minutos y 40 segundos y que, paradójicamente, le resultó “mucho más fácil” que la del día anterior porque esta vez no tenía expectativas. “No estaba estresado. Ayer sí lo estaba, pero hoy no sentí ese estrés y eso me permitió hacer esta actuación”, señaló. El polaco recordó también que entrena apnea desde finales de 2008, que consiguió su primer récord mundial en 2013 y que, aunque a veces reduce la intensidad, nunca deja realmente de entrenar.
El nuevo campeón también elogió el escenario de la competición. Definió el Duna Arena como una instalación “excelente”, de nivel olímpico, con tres metros de profundidad, fondo uniforme y condiciones ideales para nadar rápido. “Todo es ideal”, afirmó, antes de destacar el ambiente, la amabilidad del entorno y una organización que calificó como “excelente”. Su oro completó el podio masculino por delante del francés Guillaume Bourdila, plata con 202 metros, y del alemán Philipp Heinzelmann, bronce con 200.
Törőcsik responde en casa después del golpe del primer día
Si el récord masculino fue el gran titular, la historia emocional del día llegó con Zsófia Törőcsik. La húngara ganó el oro femenino en Dynamic No Fins con 207 metros, récord nacional bajo la estructura AIDA y su mejor marca personal en este circuito, solo 24 horas después de perder su récord mundial de Dynamic Bi-Fins y de recibir su primera tarjeta roja en una disciplina dinámica. Su victoria llegó ante el público local y por delante de Solich-Talanda, precisamente la atleta que había batido su plusmarca el día anterior.
Törőcsik reconoció que estaba “muy, muy feliz”, especialmente por el contexto de la jornada previa y por una temporada en la que no había entrenado demasiado en piscina. Contó que la inmersión fue “bastante complicada”, con cansancio muscular y contracciones fuertes, pero que encontró una forma de avanzar al repetirse que podía salir en cualquier momento, incluso si abandonaba después de 150 metros. “Esa idea me dio una especie de libertad”, explicó. También destacó el valor de competir en Budapest, donde ver a su equipo trabajando y a sus compañeros compitiendo en casa le dio una fuerza especial: “Esta comunidad nos da un poder enorme”.
Plata, bronce y nuevos récords continentales
La lucha por la plata femenina se resolvió por detalles mínimos. Solich-Talanda y Bevin Reynolds alcanzaron ambas los 202 metros, pero la polaca fue segunda por la precisión respecto a su marca anunciada y la sudafricana se quedó con el bronce. Reynolds añadió además un nuevo récord continental africano y sudafricano en DNF, después de haber firmado 250 metros en Dynamic Bi-Fins el día anterior, también como récord africano, récord nacional y marca personal. “Estoy excepcionalmente feliz por mis actuaciones de ayer y de hoy”, señaló, agradecida por haber podido transformar en competición el trabajo de una preparación que incluyó entrenamientos intensos en altura.
La jornada dejó también un récord sudamericano para Nara Martins Ishikawa, con 170 metros, y 18 récords nacionales, once femeninos y siete masculinos, en una disciplina en la que compitieron 209 atletas. Reynolds elogió además el Duna Arena y la organización del campeonato, al asegurar que se había sentido segura, acompañada y con claridad sobre qué hacer, cuándo y cómo. Tras dos días de récords mundiales y continentales, la competición descansará el 4 de junio y regresará el 5 con Static Apnea -STA-, antes de la jornada de Dynamic Apnea -DYN- del 6 de junio. Los campeonatos se prolongarán hasta el 7 de junio.
