La Copa Intercontinental FIBA abrirá un nuevo capítulo en su historia a partir de 2026. El organismo rector del baloncesto mundial confirmó que Pekín será la sede de la competición durante los próximos tres años, consolidando así una apuesta estratégica por uno de los mercados más importantes para el desarrollo del deporte. La decisión permitirá que la capital china reciba a los mejores clubes de distintos continentes entre 2026 y 2028, en una etapa que busca fortalecer aún más el carácter global del torneo.
El traslado del evento desde Singapur a Pekín representa mucho más que un simple cambio geográfico. Refleja la evolución de una competición que nació en 1965 como un enfrentamiento entre campeones de distintas regiones y que, con el paso de las décadas, se ha transformado en una verdadera cita mundial del baloncesto de clubes. En un contexto donde Asia continúa ganando protagonismo dentro del ecosistema deportivo internacional, la elección de Pekín aparece como una señal clara de las ambiciones futuras de la FIBA.
Pekín toma el relevo en una etapa clave para el crecimiento del torneo
La ciudad china sucederá a Singapur, que acogió con éxito las ediciones disputadas entre 2023 y 2025. Durante ese período, la Copa Intercontinental FIBA amplió su alcance y reforzó su identidad global, incorporando una representación cada vez más diversa de equipos provenientes de África, Asia y Oceanía. Ese crecimiento permitió que la competición fortaleciera su posición dentro del calendario internacional y aumentara su relevancia entre clubes y aficionados de todo el mundo.
Para la FIBA, la llegada a Pekín supone una oportunidad para seguir impulsando esa expansión. El secretario general del organismo, Andreas Zagklis, destacó que una de las principales misiones de la federación durante la última década ha sido revitalizar el torneo y convertirlo en una competición verdaderamente global. Además, subrayó la experiencia organizativa de la ciudad, que ya fue sede de la Copa Mundial de Baloncesto FIBA 2019, y expresó su confianza en que las próximas ediciones ofrecerán momentos memorables para jugadores, clubes y aficionados.
El auge del baloncesto en China impulsa una nueva era internacional
La elección de Pekín también responde al crecimiento sostenido que ha experimentado el baloncesto en China durante las últimas décadas. El país cuenta con una enorme base de seguidores, una estructura profesional consolidada y una capacidad organizativa que ha sido reconocida repetidamente por las principales federaciones deportivas internacionales. Para la FIBA, celebrar la Copa Intercontinental en este escenario representa una forma de acercar aún más el torneo a millones de aficionados y reforzar la conexión entre el baloncesto de clubes y uno de los mercados más influyentes del planeta.
La edición de 2026 ya comienza a tomar forma. Equipos como Rytas Vilnius, campeón de la Basketball Champions League Europe; Boca Juniors, ganador de la Basketball Champions League Américas; y RSSB Tigers, representante de la Basketball Africa League, tienen asegurada su participación. Su presencia dará continuidad a una tradición que ha reunido a clubes de seis continentes a lo largo de 35 ediciones. En ese recorrido histórico, Europa se mantiene como la región más exitosa con 24 títulos, mientras que España lidera el palmarés por países con 12 coronas, reflejando la dimensión competitiva que seguirá caracterizando al torneo en su nueva casa.
