¿Este el año sería en el que Tadej Pogacar iba a encontrar más dificultades para lograr un nuevo Tour de Francia? ¿El quinto? Antes de que comenzara el Tour se especulaba con esa pregunta ya que Jonas Vingegaard llegaba mejor preparado, había otros actores como Isaac del Toro y Paul Seixas, el recorrido parecía más abierto y, en general, existía una sensación de querer que no haya una apisonadora que reste emoción al Tour como ha ocurrido desde 2020.
La respuesta del esloveno ha llegado pronto y en la primera gran cita de la montaña ha firmado una de las mayores exhibiciones de su carrera. Atacó a casi cinco kilómetros de la cima del Tourmalet, dejó atrás a Vingegaard sin que el danés pudiera responder y coronó el puerto en 43 minutos y 12 segundos, rebajando en más de dos minutos el récord que ambos habían establecido en 2023.
El puerto que todos quieren conquistar
Hablar del Tourmalet es hacerlo de un puerto legendario, quizás el que más. Con más de un siglo de historia en el Tour de Francia, es probablemente la ascensión más icónica del ciclismo mundial. Han pasado por sus rampas Coppi, Merckx, Hinault, Indurain, Contador o Froome. Ganar allí ya forma parte del prestigio de cualquier campeón. Tener el ascenso más rápido añade un extra para las actuales generaciones.

El ciclismo también ha cambiado. Durante décadas, los aficionados comparaban victorias y maillots amarillos. Hoy también comparan tiempos de ascensión. La popularidad de plataformas como Strava ha convertido los grandes puertos en auténticos segmentos mundiales. Miles de ciclistas aficionados suben cada año el Tourmalet, Alpe d’Huez, Galibier o Hautacam y conocen perfectamente qué significa rebajar unos segundos un tiempo… o dos minutos un récord histórico. Esa cultura del cronómetro ha trasladado al gran público una conversación que antes quedaba reservada a directores deportivos, preparadores y especialistas.
El récord del Tourmalet ya no pertenece únicamente al Tour, también forma parte de esa clasificación permanente en la que profesionales y aficionados conviven, aunque jueguen en mundos completamente distintos.
Un campeón que ya compite contra la historia
Desde 2020, Pogacar ha conquistado cuatro Tours de Francia, un Giro de Italia, dos Campeonatos del Mundo en ruta, un Campeonato de Europa y trece Monumentos, además de superar ya las 120 victorias como profesional. Un palmarés que le sitúa al frente de los grandes ciclistas del siglo XXI y que empieza a abrir comparaciones con algunas de las mayores leyendas de este deporte. El Tourmalet añade ahora otro ‘título’ simbólico ya que significa apropiarse del tiempo de referencia de la montaña más simbólica del Tour de Francia.
Conviene matizar que las condiciones también ayudaron a que la jornada fuera excepcional. El fuerte ritmo impuesto por UAE Team Emirates desde el inicio del puerto y el viento favorable permitieron que varios corredores rebajaran el antiguo récord de 2023. Vingegaard, Evenepoel, Juan Ayuso, Del Toro o Paul Seixas también ascendieron más rápido que la anterior mejor marca.
