De Suecia a Minnesota: 26 años construyendo un puente a través del bandy
Javier Nieto
agosto 4, 2026

El Richfield Ice Arena de Minnesota reúne esta semana a 154 niños y niñas de entre 5 y 14 años en la 26.ª edición del Swedish/American Bandy Camp. Jóvenes procedentes de Estados Unidos, Suecia, Canadá y Rusia participan del 3 al 7 de agosto en una convocatoria que ha agotado sus plazas y alcanzado la mayor asistencia registrada por el programa desde su creación en 1999.

Seis entrenadores suecos dirigen las sesiones sobre hielo, organizadas según la edad y el nivel de los participantes. El programa combina el aprendizaje deportivo con actividades recreativas y contenidos básicos sobre la lengua, las costumbres y la tradición del bandy en Suecia. No se trata de una competición ni de una actividad oficial de la Federación Internacional de Bandy -FIB-, sino de una iniciativa independiente de formación e intercambio cultural. Por ello, la presencia de jóvenes rusos no implica ninguna decisión institucional sobre la participación de Rusia en los torneos internacionales.

Más de un cuarto de siglo entre Minnesota y Suecia

El campamento fue creado en 1999 por Chris Middlebrook, entonces vinculado a la Washburn Hockey Association, con el objetivo de acercar a los jóvenes jugadores de hockey sobre hielo de Minnesota un deporte ampliamente implantado en Suecia. La iniciativa nació dentro de la relación entre organizaciones juveniles de Minneapolis y la ciudad sueca de Västerås, uno de los principales núcleos históricos del bandy, a través de entidades como el Västerås Hockey Klub y el Tillberga Bandy Klub.

La cooperación se ha desarrollado en ambas direcciones. Entrenadores y jugadores suecos han viajado a Minnesota para participar en el campamento, mientras grupos estadounidenses visitan Suecia cada dos años para practicar hockey y bandy, conocer su modelo de formación y convivir con familias locales. En las ediciones de 2007 y 2013, alrededor de 30 jóvenes de Tillberga también participaron en el programa estadounidense. La asistencia ya se aproximaba a los 150 inscritos hace más de una década, por lo que el récord actual refleja la continuidad de una relación sostenida durante más de un cuarto de siglo.

Steve Jecha y el relevo del bandy estadounidense

El campamento está dirigido por Steve ‘Jex’ Jecha, integrante de la junta de la American Bandy Association -ABA- y miembro del USA Bandy Hall of Fame desde 2016. A lo largo de su trayectoria ha ejercido como jugador, responsable de selecciones, director de programas juveniles y organizador de los viajes formativos a Suecia. Tras participar en cuatro Mundiales como defensa, Jecha ejerció como portero de Estados Unidos en el Campeonato Mundial de 1999 celebrado en Arkhangelsk.

Una parte importante de los participantes procede originalmente del hockey sobre hielo. El programa utiliza el bandy como una disciplina complementaria para desarrollar el patinaje, la resistencia, la precisión y la lectura colectiva del juego. La utilización de una pelota, los pases a mayor distancia, las dimensiones más amplias de la superficie y la ausencia de las cargas corporales habituales en el hockey obligan a los jóvenes a adaptarse a un deporte diferente. Al mismo tiempo, el campamento ofrece una vía para que algunos de ellos continúen vinculados al bandy después de esta primera experiencia.

Minnesota, el núcleo del bandy en Estados Unidos

La elección de Minnesota responde al papel que el estado ha desempeñado en la implantación del bandy estadounidense. Edina acogió en 1976 la primera clínica conocida del país y, tres años después, una selección juvenil sueca y el Brobergs IF disputaron el primer partido en Lewis Park. La primera liga comenzó a organizarse a finales de 1980 y disputó su temporada inaugural, con siete equipos, en 1981. Ese mismo año, la American Bandy Association se constituyó y entró en la FIB, mientras el primer programa juvenil se puso en marcha en 1990. Estados Unidos también organizó en Minnesota su primer Mundial masculino en 1995 y el femenino en 2006.

El Swedish/American Bandy Camp se celebra en una pista cubierta de Richfield, distinta del Guidant John Rose Minnesota OVAL de Roseville, la gran instalación al aire libre que utilizan habitualmente las selecciones nacionales. El campamento ocupa otra función dentro de esa estructura: acercar el deporte a niños y niñas, formar nuevos jugadores y mantener activa la cooperación con Suecia. La asistencia de 154 jóvenes de cuatro países muestra el alcance alcanzado por un proyecto que relaciona desarrollo deportivo, intercambio internacional y la herencia escandinava de Minnesota.