Vuelve el Campeonato Mundial de Vela Inclusiva
Juan José Saldaña
agosto 16, 2026

Apenas un año después de su primera edición, el Campeonato Mundial de Vela Inclusiva volverá a reunir en octubre a la comunidad internacional de la vela paralímpica en Portimão, Portugal. El evento, impulsado por World Sailing, nació con una idea que va más allá de la competencia: crear un espacio capaz de reunir a deportistas con distintas discapacidades que navegan en diferentes embarcaciones y se encuentran en distintas etapas de su desarrollo deportivo. En una misma sede conviven así varias clases y disciplinas, pero también entrenadores, clasificadores, oficiales de carrera, voluntarios, autoridades, asociaciones de clase y organizadores, generando un entorno donde competir también significa compartir experiencias, conocimientos y oportunidades.

La segunda edición ya refleja el crecimiento de esa propuesta. Con el período de inscripción abierto hasta el 31 de agosto, el campeonato registra 110 inscripciones procedentes de 34 naciones y representa a más de 170 competidores. Varias de las flotas ya han alcanzado el número mínimo de participantes necesario para disputar títulos mundiales, mientras nuevas disciplinas continúan despertando interés. Hansa 303, RS Venture Connect, 2.4mR y Vision Impairment Fleet Racing volverán a estar presentes junto a clases emergentes como Para Inclusive WingFoil y Challenger Trimaran, en un escenario que también incorpora programas de desarrollo y nuevas experiencias para ampliar las posibilidades de participación internacional.

Un campeonato que reúne distintas formas de vivir la vela

La propuesta de World Sailing busca que la inclusión no quede limitada a la presencia de distintas categorías de deportistas en una misma competencia. El campeonato fue concebido como una plataforma para que navegantes con diferentes discapacidades puedan compartir el mismo espacio deportivo, independientemente de la embarcación que utilicen o del momento de su desarrollo en el que se encuentren. Esa convivencia permite que la competición se transforme también en un punto de encuentro para aprender de otras experiencias y para mostrar que la vela paralímpica puede construirse desde una diversidad mucho más amplia de disciplinas, capacidades y trayectorias.

Esa diversidad también se refleja en el crecimiento de las clases. El Challenger Trimaran es uno de los ejemplos más claros: la flota ya ha superado el número mínimo de participantes requerido para obtener el reconocimiento como campeonato y está despertando interés en países como Sudáfrica y Trinidad y Tobago. A esto se suma el Para Inclusive WingFoil, una iniciativa más reciente que continúa ganando atención internacional, y la presentación del WingFoiling sentado como evento de demostración. La disciplina permitirá observar cómo una modalidad relativamente nueva puede abrir espacios para navegantes con discapacidad y cómo la innovación puede ampliar las alternativas dentro del deporte.

Desarrollo internacional para abrir nuevas oportunidades

El campeonato también funcionará como escenario para el Programa de Desarrollo Inclusivo (IDP) de World Sailing, que volverá a recibir a regatistas, entrenadores y oficiales procedentes de países emergentes. A través de capacitación, formación en clasificación e intercambio de conocimientos, el programa busca que la participación internacional no dependa únicamente de la capacidad inmediata de una nación para enviar deportistas a una competencia. La intención es construir herramientas y conocimientos que permitan desarrollar estructuras locales y generar caminos sostenibles hacia la competición de alto nivel en la vela paralímpica.

En esa misma línea, la asociación con la Copa América mantiene disponibles fondos destinados a naciones emergentes que cumplan con los requisitos establecidos. El apoyo busca reducir algunas de las barreras que pueden dificultar la llegada de nuevos participantes al escenario internacional y ampliar progresivamente la comunidad competitiva. Para Hannah Stodel, directora de Para World Sailing, el crecimiento de la segunda edición —con nuevas naciones, clases y oportunidades— refleja precisamente la idea con la que nació el campeonato: no crear simplemente otra regata, sino un espacio donde atletas, entrenadores, oficiales, clasificadores y voluntarios puedan encontrarse y participar en la construcción del futuro de la vela inclusiva.