La FIFA ha confirmado que la revisión de FIFA Forward Enterprise (FFE) será presentada a los 37 miembros de su Consejo, mientras siguen pendientes las explicaciones sobre cómo se preparó e impulsó el proyecto comercial finalmente retirado. “Como ya se comunicó, se presentará al Consejo de la FIFA una revisión de la propuesta retirada de FIFA Forward Enterprise”, ha señalado el organismo. La confirmación sitúa el examen de lo ocurrido ante el órgano encargado de la dirección estratégica y la supervisión de la federación internacional.
El Consejo es el principal órgano de decisión de FIFA entre las reuniones del Congreso y reúne al presidente, ocho vicepresidentes y otros 28 miembros. Una controversia nacida de una propuesta de inversión privada pasa así a ser objeto de revisión ante la dirección colegiada del organismo. El Congreso, integrado por las federaciones nacionales, mantiene su condición de órgano supremo y legislativo, según la estructura institucional de FIFA.
Las preguntas pendientes de Jesper Møller
La respuesta llega después de las críticas del presidente de la federación danesa, Jesper Møller, por la falta de respuestas en una reunión de la Comisión Jurídica. Según sus declaraciones recogidas por el medio danés Campo, FFE no figuraba en el orden del día, pese a tratarse de una comisión que debe ser consultada sobre asuntos jurídicos de FIFA. Møller explicó que aprovechó la reunión para plantear preguntas sobre el procedimiento seguido y que las respuestas quedaron aplazadas hasta la discusión del Consejo prevista para octubre.
La reclamación del dirigente danés se centra en cómo se desarrolló y tramitó la iniciativa, incluso después de su retirada. Su intervención apunta a las explicaciones que todavía reclama sobre la actuación de los responsables del proyecto y la participación de los órganos internos. La presentación de la revisión al Consejo será el siguiente paso anunciado por FIFA para abordar ese expediente.
Un proyecto retirado que sigue bajo examen
Promovido durante la presidencia de Gianni Infantino, FFE contemplaba la entrada de inversores externos con una participación del 20% en el negocio comercial del Mundial y otras competiciones de FIFA. El organismo explicó que trasladaría sus actividades comerciales y de organización de torneos a una filial sobre la que mantendría el control. Defendió la operación como una vía para aumentar los fondos destinados al desarrollo del fútbol en sus 211 federaciones miembro, según sus explicaciones públicas sobre la propuesta.
La iniciativa encontró una fuerte oposición, con UEFA, AFC y Concacaf entre las confederaciones que la cuestionaron y reclamaron posteriormente cambios en la estructura de dirección de FIFA. El 31 de julio, Infantino anunció su retirada al reconocer las divisiones que había provocado. “Esta propuesta no seguirá adelante”, afirmó en el comunicado oficial, en el que expresó también su intención de volver a reunir a las partes interesadas.
La retirada cerró la propuesta comercial, pero las preguntas sobre su tramitación continúan. El Consejo recibirá ahora la revisión anunciada por FIFA: ese es el avance confirmado, sin que pueda anticiparse qué conclusiones contendrá ni qué decisiones adoptarán sus miembros.
