Rusia atribuye a World Aquatics nuevas garantías de visado para sus deportistas
Víctor García
septiembre 18, 2026

La federación rusa de deportes acuáticos asegura que World Aquatics exigirá garantías de visado a los países organizadores de grandes competiciones internacionales para permitir la participación de deportistas rusos y bielorrusos. Su secretario general, Radmir Gabdullin, según recoge el canal ‘Roscongress Sport’, sostiene que el incumplimiento podría provocar la retirada del evento y su traslado a otro país. La información requiere todavía una confirmación directa de World Aquatics que permita conocer el contenido y el alcance de la supuesta medida.

«World Aquatics retira el derecho a organizar campeonatos y copas y lo transfiere a otros países». Según la versión de Gabdullin, los anfitriones deberán garantizar que sus gobiernos no impedirán la obtención de los visados necesarios para competir. No se ha podido verificar el texto del acuerdo, cuándo habría sido aprobado por el Bureau ni qué competiciones quedarían afectadas. Tampoco está acreditado si la exigencia se refiere específicamente a Rusia y Bielorrusia o forma parte de una obligación aplicable a todas las nacionalidades.

Del regreso a las competiciones al acceso a las sedes

El contexto es el cambio de política que World Aquatics anunció en abril, cuando permitió a los deportistas absolutos rusos y bielorrusos volver a competir con sus banderas, uniformes e himnos nacionales, sujetos a requisitos antidopaje y de integridad. Ambas federaciones recuperaron también sus derechos de membresía. Aquella decisión restableció su representación nacional en las competiciones de la organización.

La medida descrita por Gabdullin añadiría una condición vinculada a la organización de los eventos. Si se confirma en esos términos, el reconocimiento del derecho deportivo a participar iría acompañado de una exigencia al anfitrión para facilitar que esa participación pueda producirse. Sin el acuerdo o una explicación oficial, no puede afirmarse que World Aquatics haya establecido una retirada automática de sedes ante cualquier denegación de visado.

Las condiciones que faltan por conocer

La distinción importa porque todavía se desconoce qué garantías se reclamarían, quién tendría que firmarlas y qué procedimiento se seguiría ante un incumplimiento. También falta aclarar si afectarían a competiciones ya adjudicadas o únicamente a futuros contratos de organización. La posible pérdida de una sede sigue siendo una consecuencia atribuida por la parte rusa a World Aquatics, pendiente de corroboración por la federación internacional.

Desde una perspectiva institucional, una política de ese alcance plantearía cómo encajar los compromisos deportivos del anfitrión con las decisiones de sus autoridades sobre la entrada al país. Para valorar sus efectos habría que conocer las excepciones, el tratamiento de las restricciones legales y las facultades concretas que se reserva World Aquatics. Por ahora, lo que existe es una afirmación de la federación rusa; falta el documento que permita convertirla en una noticia sobre una decisión confirmada.