La FIB llevará a las urnas en 2027 su crisis de presidencia
Javier Nieto
septiembre 18, 2026

La Federation of International Bandy -FIB- elegirá a su próximo presidente durante el Congreso ordinario de 2027, que pretende celebrar durante el primer trimestre del año. El Comité Ejecutivo adoptó la decisión en su reunión del 15 de septiembre, la primera después de la pausa estival, y comunicará posteriormente la fecha, la sede y las condiciones del proceso de nominación. Hasta entonces, el primer vicepresidente, Stein Pedersen, continuará ejerciendo las competencias presidenciales que asumió tras la dimisión de Henrik Nilsson.

La votación no constituirá una renovación ordinaria. Nilsson había sido elegido en junio de 2024 para formar parte del Comité Ejecutivo correspondiente al periodo 2024-2028, pero dejó el cargo dos años después tras una crisis de gobierno que enfrentó al presidente con el resto de sus miembros. Los estatutos permiten que un Congreso ordinario o extraordinario elija a un sustituto para completar el mandato restante. Salvo que se adopte otra decisión, el vencedor ocupará la presidencia hasta 2028 y se convertirá en el tercer dirigente elegido por la FIB desde 2022.

De la retirada de confianza a la dimisión

La ruptura se hizo pública cuando el Comité Ejecutivo retiró por unanimidad su confianza a Nilsson. El conflicto surgió después de que el presidente pidiera la dimisión del secretario general, Attila Adamfi, y comunicara su intención de apartarlo si no abandonaba voluntariamente el puesto. El Ejecutivo consideró “inválidos e infundados” los argumentos expuestos contra Adamfi y sostuvo que este había actuado conforme a las decisiones del Congreso, del propio comité y de los estatutos. También cuestionó los intentos de Nilsson de modificar unilateralmente procedimientos de trabajo, sistemas de comunicación y estructuras de información, además de impulsar el nombramiento de un vicesecretario general sin la aprobación correspondiente.

Para mantener la actividad, el organismo creó una comisión de gestión encabezada por Pedersen e integrada también por el vicepresidente Antti Parviainen y Adamfi. Nilsson presentó posteriormente su dimisión con efecto inmediato el 18 de junio. La FIB atribuyó formalmente su salida a las diferencias sobre la posible integración de las selecciones de Rusia y Bielorrusia. La federación precisó que no había aprobado su regreso automático, sino que había constituido un grupo de trabajo para estudiar las recomendaciones del Comité Olímpico Internacional -COI-, consultar a las partes implicadas y presentar una propuesta al Ejecutivo.

Pedersen vuelve a asumir el mando

La transición devolvió la dirección a una figura que ya conocía la presidencia. El artículo 28.4 de los estatutos establece que, en ausencia del máximo responsable, el primer vicepresidente asume sus poderes y obligaciones. Pedersen fue elegido presidente por unanimidad en octubre de 2022 después de que el ruso Boris Skrynnik abandonara el puesto que había ocupado desde 2006. El noruego, antiguo jugador y entrenador y entonces presidente de su federación nacional, condujo el primer periodo de reformas institucionales hasta que el Congreso de Estocolmo eligió a Nilsson en junio de 2024. Dos años después regresó al frente de la organización, aunque esta vez de manera provisional.

El Congreso representa a las federaciones nacionales y constituye el máximo órgano de decisión de la FIB. Las asociaciones miembro pueden presentar candidatos pertenecientes a sus propias estructuras, siempre que cumplan las condiciones de ciudadanía o residencia, mantengan una función activa dentro de una federación o un club y superen los requisitos de idoneidad. Para ser elegido en la primera votación será necesario obtener la mayoría absoluta de los votos válidos. Si ningún aspirante la alcanza, las siguientes rondas se resolverán mediante mayoría simple. La federación todavía no ha abierto las nominaciones ni ha confirmado si Pedersen participará como candidato.

La agenda que heredará la presidencia

El futuro dirigente deberá completar una etapa que comenzó con la reforma de los estatutos aprobada en 2023 y que ha quedado condicionada por las disputas sobre el reparto de competencias. Una de sus primeras tareas será precisar la relación entre la presidencia, el Comité Ejecutivo y la Secretaría General, cuyo máximo responsable concentra la gestión operativa y financiera. También tendrá que afrontar la decisión sobre Rusia y Bielorrusia, sostener el calendario de campeonatos internacionales y continuar proyectos como el desarrollo del Short Bandy, que en septiembre celebró su primer torneo internacional de clubes como prueba de un formato adaptado a pistas convencionales de hockey. A ello se suma la estrategia de la FIB para acercar el bandy al programa de los Juegos Olímpicos de Invierno mediante una modalidad que necesita menos espacio y menos deportistas.

El Ejecutivo aprovechó su reunión de septiembre para revisar la composición de los comités y aprobar modificaciones destinadas a mantenerlos operativos, aunque el comunicado no identificó los órganos afectados ni los cambios efectuados. La FIB ha situado esa reorganización dentro de su compromiso con la transparencia y publica las actas aprobadas de las reuniones del Ejecutivo. Antes del Congreso todavía deberá concretar la fecha, la sede, el plazo de presentación de candidatos y las condiciones completas de la elección. Pedersen conservará mientras tanto las funciones presidenciales y el organismo mantendrá una dirección provisional hasta que sus federaciones decidan en 2027 quién completa el mandato abierto tres años antes.