World Bandy atraviesa uno de los momentos institucionales más delicados de los últimos años. El Comité Ejecutivo de la organización aprobó esta semana pasada por unanimidad una moción de censura contra su presidente, Henrik Nilsson, tras una serie de desacuerdos relacionados con la gestión interna, las competencias estatutarias y la relación con el secretario general de la federación.
Según se desliza de la propia World Bandy tras varias reuniones telemáticas de su Comité Ejecutivo, el conflicto se originó después de que Nilsson solicitara la dimisión del secretario general, Attila Adamfi, y comunicara su intención de cesarle en caso de que no abandonara voluntariamente el cargo.
La Ejecutiva respalda al secretario general, Attila Adamfi
El Comité Ejecutivo consideró que los argumentos presentados por el presidente eran «inválidos e infundados» y expresó su respaldo unánime al secretario general. La organización aseguró además que Adamfi había actuado conforme a las decisiones del Comité Ejecutivo, las resoluciones del Congreso y los estatutos de World Bandy.
La Ejecutiva también cuestionó varios intentos del presidente de introducir cambios unilaterales en los procedimientos operativos, sistemas de comunicación y estructuras de reporte, así como el nombramiento de un secretario general adjunto sin la aprobación previa del órgano de gobierno correspondiente.
Comisión de gestión para garantizar la estabilidad
Como consecuencia de esta situación, el Comité Ejecutivo acordó crear una Comisión de Gestión que estará presidida por el primer vicepresidente, Stein Pedersen, junto al vicepresidente Antti Parviainen y el propio secretario general. El objetivo será garantizar el funcionamiento ordinario de la organización durante los próximos meses.
World Bandy explicó igualmente que decidió informar de forma simultánea a todas sus asociaciones nacionales después de que el presidente comunicara su intención de abordar la situación únicamente con las tres federaciones nórdicas miembros. El Comité Ejecutivo defendió que todos los integrantes de la organización debían recibir la misma información bajo criterios de transparencia e igualdad.
Suspensión de Kazajistán y debate sobre Rusia y Bielorrusia
En materia de gobernanza, la organización también aprobó la suspensión de la asociación de bandy registrada en Kazajistán debido a deudas por cuotas de afiliación y a su inactividad. La decisión deberá ser ratificada por el Congreso y podría facilitar la incorporación de una nueva federación nacional creada recientemente en el país.
Además, el Comité Ejecutivo confirmó la creación de un grupo de trabajo encargado de estudiar el posible proceso de integración de equipos de Rusia y Bielorrusia en las competiciones internacionales. Este órgano estará presidido por el miembro del Comité Ejecutivo Mikhail Entaltsev y contará, entre otros integrantes, con la presidenta de la Comisión de Atletas, Rebecca Draper.
Acercamiento al movimiento de deporte para todos
Mientras World Bandy afronta una crisis institucional sin precedentes con la retirada unánime de la confianza a su presidente, la organización trata al mismo tiempo de no parar su actividad y crecimiento proyectando una imagen de apertura y desarrollo internacional. La adhesión a la Federación Internacional del Deporte para Todos -FISpT- representa precisamente esa voluntad de ampliar la base del bandy, reforzar su dimensión participativa y acercarse a estructuras reconocidas por el COI.
El contraste entre ambas decisiones resulta significativo: por un lado, la federación busca fortalecer su presencia y credibilidad en el ecosistema deportivo internacional; por otro, se ve obligada a gestionar una profunda fractura interna en su máximo nivel de gobierno, que ha desembocado en una moción de censura contra el propio presidente.
