Ranjuo Tomblin ha ganado las cuatro pruebas que disputó en la competición de natación artística de los Campeonatos de Europa de deportes acuáticos, que se celebran en París. El británico, de 20 años, se proclamó campeón en el solo técnico y libre masculino, y completó su participación con los títulos de dúo mixto técnico y libre junto a Izzy Thorpe. El pleno repite los cuatro oros que ambos consiguieron en junio durante la Superfinal de la Copa del Mundo de Toronto y confirma el dominio de Tomblin en una temporada en la que, sin embargo, continúa buscando una vía para participar en Los Ángeles 2028.
Hijo de madre japonesa y padre británico, Tomblin creció en Sussex combinando la natación con la gimnasia. En 2017, cuando tenía alrededor de once años, una entrenadora local lo vio nadar y le propuso probar la disciplina conocida entonces como natación sincronizada. “Me gusta que combine varios deportes y que nunca haya un momento fácil. Siempre supone un reto porque tiene muchos aspectos diferentes y, además, puedes expresarte mediante una rutina”, explicó a Inside Synchro. La ausencia de referentes masculinos en su entorno resultaba evidente: “Cuando empecé, podía ver claramente que no había hombres, pero en cuanto lo probé me encantó”.
El único chico de la piscina
Durante sus primeros años, entrenaba rodeado exclusivamente de niñas y tenía que explicar fuera del agua por qué había escogido aquel deporte. “Fue difícil al principio hacer amigos por el estigma de que era un deporte de chicas”, reconoció en una entrevista con Team GB. Sus compañeros asociaban el deporte masculino con otras disciplinas más habituales en Reino Unido: “Mis amigos siempre se preguntaban por qué hacía esto y no fútbol u otro deporte más común”. Tomblin ha aclarado que no sufrió un rechazo frontal, pero sí incredulidad y comentarios que fueron cambiando a medida que llegaron sus resultados: “Con los años y las medallas, definitivamente respetan más lo que hago y piensan que es algo interesante”.
Su familia hizo posible que aquella elección se convirtiera en una carrera internacional. Su hermana mayor, Leanne, lo acompañó durante sus primeros años y llegó a formar con él un dúo mixto. Su madre recorría regularmente el trayecto desde Sussex hasta Bristol, donde entrenaba la selección británica. “Mi madre me lleva allí todos los jueves, viernes y sábados. Nada de esto sería posible sin ella”, contaba Tomblin en 2023. En 2020, él y Maxwell Sewell se convirtieron en los primeros chicos seleccionados para el programa de talento y la selección juvenil nacional de Swim England. Un año después, con 15 años, debutó presencialmente en los Europeos júnior de Malta y se convirtió en el primer nadador artístico masculino que representó a Gran Bretaña en un campeonato internacional.
Una carrera construida a base de primeras veces
En 2023 se convirtió también en el primer hombre que representó a Team GB en natación artística durante los Juegos Europeos de Polonia. Junto a Beatrice Crass consiguió el bronce en el dúo mixto técnico y entregó a la delegación británica su primera medalla de aquella edición. “Espero que, al ganar esta medalla, pueda animar a otros chicos a practicar este deporte y demostrar que es para todo el mundo”, afirmó. Un año después, pese a haber sufrido una lesión de espalda al comienzo de la temporada, ganó el solo libre de los Europeos de Belgrado. Fue el primer campeón continental masculino de la historia británica y proporcionó a Gran Bretaña su primer oro europeo en natación artística en 39 años. “Poder regresar, ganar y superar a algunos de mis referentes y principales rivales es una sensación increíble”, explicó después.
Su progresión continuó en 2025 con el primer oro y la primera medalla de un británico en una prueba masculina de la Copa del Mundo. “No me lo esperaba. Vinimos para probar las rutinas y todavía no puedo creer que haya ocurrido”, reconoció tras su victoria en París. Tomblin atribuyó parte de su confianza a Kate Shortman y Thorpe, medallistas olímpicas en 2024: “Nos han hecho comprender que Gran Bretaña es realmente buena en este deporte”. Meses después consiguió junto a Thorpe el bronce mundial en el dúo mixto libre de Singapur. En 2026 sumó 13 medallas, ocho de oro, durante las cuatro primeras paradas de la Copa del Mundo y ganó sus cuatro pruebas en la Superfinal de Toronto antes de repetir el pleno en los Europeos. Mientras estudia Sports Performance en la Universidad de Bath, una beca de World Aquatics le ayuda a sostener su preparación: “Procedo de un país en el que este deporte no recibe demasiada financiación, así que supone una ayuda enorme”. El apoyo financia concentraciones y trabajo coreográfico, incluidos sus viajes a Italia para entrenar con Stefania Speroni y colaborar con Giorgio Minisini. Bill May, pionero estadounidense al que considera el ‘GOAT’ de la disciplina, también ha participado en la creación de parte de la coreografía de su dúo con Thorpe.
El campeón que todavía busca su camino olímpico
Los resultados de Tomblin no garantizan, sin embargo, una plaza en Los Ángeles 2028. El solo masculino y el dúo mixto no forman parte del programa, mientras que la competición de dúos continuará reservada a parejas femeninas. Los equipos olímpicos estarán formados por ocho deportistas y podrán incluir hasta dos hombres, por lo que su única vía actual consiste en ser seleccionado para el conjunto británico. Los hombres ya fueron autorizados a participar en la prueba por equipos de los Juegos Olímpicos de París 2024, pero ninguna de las diez selecciones clasificadas incorporó a uno. “Que el dúo mixto no esté en Los Ángeles 2028 es bastante decepcionante, pero existen otras oportunidades para llegar a los Juegos. Voy a concentrarme en mejorar cada temporada y veremos si algo cambia o hacia dónde avanza el deporte masculino”, señaló.
Cuando Tomblin comenzó, apenas encontraba otros chicos en las competiciones nacionales. En 2025 ya contabilizaba alrededor de cinco dúos mixtos en el campeonato inglés de grupos de edad, una evolución todavía reducida pero distinta a la piscina que conoció en 2017. Su preparación deberá adaptarse ahora a la prueba por equipos antes de que el proceso clasificatorio olímpico comience en 2027, con el Mundial de Budapest y los campeonatos continentales. Al mismo tiempo, mantiene el objetivo que ha acompañado todas sus primeras veces: “Me encantaría inspirar a alguien. No es solo un deporte de chicas; es un deporte para cualquiera”.
