Un campeón olímpico que no puede vivir de la natación: Hunter Armstrong se une a los Enhanced Games
Javier Nieto
marzo 4, 2026

El doble campeón olímpico y séptuple campeón mundial Hunter Armstrong participará en mayo en los Enhanced Games, una competición que permite el uso de sustancias prohibidas para mejorar el rendimiento. El nadador estadounidense de 25 años ha anunciado, sin embargo, que competirá sin doparse y que su intención es seguir formando parte del circuito olímpico con la vista puesta en Los Ángeles 2028. “Estoy emocionado por competir en los primeros Enhanced Games y hacerlo como un atleta no mejorado”, explicó el nadador, que quiere mantener su estatus dentro de los programas internacionales de control antidopaje.

Los Enhanced Games, cuya primera edición se celebrará en Las Vegas, nacen como una competición alternativa en la que se permite el uso de sustancias prohibidas y otros elementos vetados por el deporte convencional. El proyecto, respaldado por inversores privados, ofrecerá pruebas de natación, atletismo y halterofilia con premios millonarios para los participantes. Varios nadadores ya han anunciado su participación, entre ellos James Magnussen, Kristian Gkolomeev o Andrii Govorov, aunque en la mayoría de los casos se trata de deportistas que han dejado atrás el circuito olímpico. Armstrong plantea un escenario distinto. “Si no me uno a Enhanced, lo pierdo todo. Si me uno, al menos tengo una oportunidad de no perderlo todo”, afirmó.

El caso Armstrong rompe el paradigma de la natación

El estadounidense pretende competir en los Enhanced Games sin utilizar sustancias prohibidas y seguir cumpliendo con los protocolos antidopaje de World Aquatics, lo que abriría una situación inédita en la natación internacional. Su objetivo es mantenerse elegible para el equipo de Estados Unidos en futuros campeonatos y en los Juegos Olímpicos. “Aprecio tener autonomía sobre esta decisión y poder competir como un atleta natural cumpliendo con todos los estándares internacionales de control”, señaló Armstrong, convencido de que su presencia en esa competición no debería implicar automáticamente su exclusión del circuito tradicional.

La decisión llega después de un año complicado en lo económico. Armstrong perdió el pasado verano a su principal patrocinador y se encontró sin ingresos suficientes para sostener su carrera deportiva. “Tenía la espalda contra la pared”, explicó. “¿Me retiro porque no tengo ingresos suficientes o busco una vía poco ortodoxa para seguir nadando e intentar subir al podio en unos Juegos en casa?”. En los últimos meses ha compaginado varios trabajos para mantenerse: entrenador en un club, profesor sustituto, gestor inmobiliario e incluso trabajos manuales como carpintería o electricidad. “Pero ni con todo eso me da para vivir en Columbus, en Ohio”, lamentó.

Un campeón olímpico que no puede vivir de su deporte

La paradoja de su situación contrasta con su palmarés. Armstrong ganó el oro olímpico con Estados Unidos en los relevos de Tokio 2020 y París 2024, fue durante más de un año plusmarquista mundial del 50 metros espalda y acumuló quince medallas en Campeonatos del Mundo entre 2022 y 2024. Con ese historial, su caso reabre el debate sobre la sostenibilidad económica del alto nivel en deportes olímpicos. “Mi única opción para seguir nadando a tiempo completo era esta”, resumió el nadador.

En el plano financiero, los Enhanced Games ofrecen un modelo muy distinto. La organización paga un salario a los atletas participantes y añade premios por victorias y récords del mundo. Armstrong planea competir en el 50 espalda y en el 100 libre. Si logra batir el récord mundial del 50 espalda, actualmente en manos del ruso Kliment Kolesnikov, podría recibir un bonus de 250.000 dólares. “Si puedo nadar rápido y seguir cumpliendo con los controles antidopaje, no veo por qué debería renunciar a seguir compitiendo al más alto nivel”, defendió.

La normativa de World Aquatics y un precedente incómodo

La situación choca con el reglamento aprobado recientemente por World Aquatics, que prohíbe participar en sus competiciones a quienes tomen parte en eventos que permitan el uso de sustancias prohibidas. El presidente del organismo, Husain Al Musallam, fue explícito al anunciar la norma: “Quienes permiten el deporte dopado no son bienvenidos en World Aquatics ni en nuestros eventos”. Sin embargo, Armstrong asegura que consultó previamente con responsables de la federación internacional y que no recibió una respuesta clara sobre su elegibilidad. “Nadie sabe realmente qué va a pasar y nadie me da una respuesta”, afirmó. Un portavoz del organismo señaló que cada situación se analizará “caso por caso”.

El precedente abre interrogantes dentro de la natación internacional. Otros nadadores como James Magnussen, Shane Ryan o Ben Proud han anunciado su participación en los Enhanced Games, aunque en la mayoría de los casos lo han hecho tras abandonar el circuito olímpico. Armstrong pretende recorrer un camino distinto y mantener su carrera con la mirada puesta en Los Ángeles 2028, donde podría competir como uno de los referentes del equipo estadounidense en unos Juegos disputados en casa. “No voy a obtener una respuesta esperando”, concluyó el nadador, que ha decidido asumir el riesgo mientras continúa preparando su calendario competitivo.

Últimas Noticias