El WNBA All-Star amplía su negocio en Chicago
Javier Nieto
julio 22, 2026

El All-Star de la Women’s National Basketball Association -WNBA- distribuirá su programación entre cuatro espacios de Chicago durante tres días. WNBA Live abrirá del 23 al 25 de julio en McCormick Place; el concurso de triples y el nuevo Shooting Stars, que sustituye al Skills Challenge, se celebrarán el viernes en Wintrust Arena; y el partido tendrá lugar el sábado en el United Center. El Obama Presidential Center completará el recorrido con entrenamientos, actividades comunitarias y encuentros de formación. La liga convierte así su principal acontecimiento de mitad de temporada en una plataforma que combina competición, patrocinio, cultura, inversión y presencia social.

La estructura reproduce la transformación desarrollada durante los últimos años por el NBA All-Star. El partido continúa ocupando el centro del programa, pero genera a su alrededor nuevas posibilidades de venta mediante zonas para aficionados, productos exclusivos, contenidos digitales, hospitalidad y actos empresariales. La WNBA adapta ese modelo a la historia de su competición y al crecimiento del deporte femenino. La edición coincide además con el comienzo de un nuevo ciclo nacional de derechos audiovisuales, valorado inicialmente en unos 200 millones de dólares anuales y aproximadamente tres veces superior al acuerdo anterior. El All-Star funciona, por tanto, como uno de los primeros grandes escaparates comerciales de esa nueva etapa.

Cooper y Weatherspoon recuperan la primera final de la WNBA

Cynthia Cooper y Teresa Weatherspoon ejercerán como responsables honoríficas de los dos equipos. La elección recupera una rivalidad situada en el origen de la competición. Ambas protagonizaron en 1997 el primer partido por el campeonato de la WNBA, cuando Houston Comets derrotó por 65-51 a New York Liberty. Cooper anotó 25 puntos, fue elegida mejor jugadora de la final y condujo a Houston hacia el primero de sus cuatro títulos consecutivos. Weatherspoon dirigía al conjunto neoyorquino, que volvería a enfrentarse a las Comets en las finales de 1999 y 2000.

Team Coop y Team Spoon trasladarán esa historia hasta la 30ª temporada de la liga. Los dos equipos vestirán los colores rojo y azul utilizados originalmente por la WNBA y reunirán a varias generaciones de jugadoras. Paige Bueckers, Breanna Stewart y Angel Reese aparecen en Team Coop, mientras que Caitlin Clark, A’ja Wilson y Nneka Ogwumike forman parte de Team Spoon. La liga utiliza así su propio pasado para construir el relato deportivo del fin de semana, en lugar de reproducir las fórmulas geográficas o internacionales empleadas recientemente por la NBA.

Un premio que mantiene a las niñas vinculadas al deporte

El resultado del partido determinará también el reparto de un fondo social de 100.000 dólares. La organización representada por el equipo ganador recibirá 70.000 y la del perdedor, 30.000. Team Coop competirá por Angels Athletics, mientras que Team Spoon lo hará por Girls in the Game. Las dos entidades trabajan en Chicago para favorecer que las niñas continúen practicando deporte y encuentren espacios de formación, acompañamiento y liderazgo.

La iniciativa introduce una consecuencia comunitaria directa dentro de un encuentro de exhibición. La WNBA mantiene el incentivo competitivo, pero vincula el marcador con proyectos de la ciudad anfitriona. El fondo se suma a otras acciones del fin de semana y marca una de las principales diferencias respecto al All-Star masculino: una parte relevante del programa no solo busca atraer consumidores, sino ampliar la base futura de participantes y conservar a las jóvenes dentro del sistema deportivo.

El concurso de triples cuesta más que el partido

Los precios de entrada muestran el aumento de la demanda y una circunstancia poco habitual. Los accesos más económicos observados en el mercado secundario rondaban los 110 dólares para el concurso de triples y Shooting Stars, ligeramente por encima de los 105 correspondientes al partido. La explicación se encuentra principalmente en la capacidad de los pabellones. Wintrust Arena dispone de unas 10.500 localidades, mientras que el United Center supera las 20.000. La menor oferta convierte la jornada del viernes en el acceso más caro pese a que el All-Star continúe siendo el acontecimiento principal.

La evolución respecto a 2025 resulta más significativa que la diferencia de cinco dólares. En Indianápolis, las entradas para los concursos comenzaron en 25 dólares y llegaron a bajar hasta 12 el mismo día. En 2026, el volumen de pedidos ha aumentado un 53% respecto al año anterior y es nueve veces superior al registrado cuando Chicago acogió el All-Star en 2022. La respuesta comercial ya tenía un precedente audiovisual: el partido de 2025 reunió una audiencia media de 2,2 millones de espectadores y los concursos del viernes alcanzaron 1,3 millones, un 89% más que en la edición anterior. Aun con este crecimiento, los precios permanecen muy por debajo de los habituales en el NBA All-Star.

La WNBA estrena el Obama Presidential Center

La liga será la primera organización deportiva profesional que celebre actividades en el recién inaugurado Obama Presidential Center, situado en Jackson Park, en el sur de Chicago. El recinto recibirá el Media Day, los entrenamientos de los dos equipos, la tercera edición del Changemaker Day y una jornada de la Jr. WNBA. También será la primera vez que un entrenamiento oficial del All-Star se desarrolle en un espacio de estas características.

Buena parte del programa tendrá lugar en Home Court, un edificio deportivo de unos 5.600 metros cuadrados que dispone de una pista con las medidas reglamentarias de la WNBA. La Jr. WNBA organizará sesiones sobre fundamentos del baloncesto, liderazgo, ciencia y tecnología, además de talleres destinados a niñas. El Changemaker Day reunirá a la liga con Chicago Sky, Chicago Public Schools y Girls Opportunity Alliance. La utilización del centro presidencial permite incorporar educación, participación juvenil y liderazgo a un programa que, en el modelo tradicional, habría permanecido concentrado en los pabellones.

Treinta y cuatro marcas convierten WNBA Live en una feria empresarial

WNBA Live contará con 34 patrocinadores y licenciatarios, el mayor número registrado por el encuentro. En 2025 participaron 25, por lo que el crecimiento alcanza el 36%. El festival se amplía además de dos a tres días, aumentando el tiempo disponible para presentar productos, organizar encuentros con jugadoras y convertir las activaciones presenciales en contenidos digitales. El comité organizador ofreció oportunidades de patrocinio con valores situados entre 50.000 y un millón de dólares, según publicó ‘Chicago Sun-Times’, aunque no se ha comunicado cuánto se ha contratado ni los ingresos totales generados.

Las propuestas muestran la variedad de espacios comerciales creados alrededor del partido. AT&T permitirá adquirir temporalmente prioridad para los datos móviles dentro del United Center y transformará las canastas anotadas por los aficionados en donaciones de hasta 150.000 dólares para tres pequeños negocios de Chicago. WNBA Live ofrecerá personalización de prendas, cromos digitales, productos de belleza, artículos de edición limitada, una sala de Barbie y Reebok y grabaciones de pódcast. Deloitte organizará también la segunda cumbre privada Unstoppable Women’s Sports Business Summit, centrada en cómo invertir a gran escala en el deporte femenino, mientras Pinterest, Gatorade y J.P. Morgan respaldarán conversaciones sobre inteligencia artificial, medios, rendimiento y financiación. Cada nuevo día, recinto y actividad amplía el inventario disponible para las marcas: el WNBA All-Star ya no comercializa únicamente un partido, sino una relación continuada entre baloncesto, empresas, cultura y comunidad.