La AMA amplía el rastro del dopaje con el pasaporte biológico
Javier Nieto
septiembre 15, 2026

La Agencia Mundial Antidopaje -AMA- ha destacado varios resultados recientes conseguidos mediante el Pasaporte Biológico del Deportista -ABP-, una herramienta que construye perfiles individuales a partir de la evolución de determinados marcadores en la sangre y la orina. Las nuevas aplicaciones han permitido identificar casos de utilización de esteroides, señalar una muestra que condujo a la primera infracción relacionada con su módulo endocrino y descubrir sustituciones de muestras. El sistema también continúa aportando pruebas en procedimientos por dopaje sanguíneo y orientando controles específicos en deportes de resistencia.

A diferencia de un análisis convencional, el pasaporte no necesita localizar directamente una sustancia prohibida en una única muestra. Compara los resultados de cada deportista con sus propios valores anteriores y establece unos márgenes individuales de referencia. Cuando aparece una desviación, la organización antidopaje puede ordenar nuevos controles, realizar análisis complementarios, conservar la muestra para examinarla en el futuro o iniciar una investigación. Una alerta no equivale automáticamente a una infracción, pero puede generar las pruebas necesarias para demostrar el uso de una sustancia o un método prohibido. El presidente de la AMA, Witold Bańka, considera que estas funciones proporcionan “un importante retorno de la inversión para los deportistas de todo el mundo”.

De la sangre y la orina a las hormonas

La AMA comenzó a aplicar el pasaporte en diciembre de 2009 mediante el módulo hematológico, desarrollado para identificar cambios compatibles con el uso de eritropoyetina (EPO), transfusiones u otras formas de manipulación de la sangre. En 2014 incorporó el módulo esteroideo, que establecía perfiles longitudinales mediante variables medidas en la orina para detectar testosterona y otros esteroides anabolizantes. La herramienta pasó así de buscar indicios relacionados principalmente con el transporte de oxígeno a examinar también la evolución hormonal de cada deportista.

La siguiente ampliación llegó en 2023 con nuevos marcadores de esteroides medidos en sangre y el módulo endocrino, orientado a la hormona del crecimiento y otras sustancias relacionadas. Los marcadores sanguíneos han resultado especialmente útiles en personas que eliminan cantidades reducidas de esteroides a través de la orina. El responsable de controles y cumplimiento de la Athletics Integrity Unit -AIU-, Thomas Capdevielle, aseguró que su efecto fue “inmediato” porque proporcionaron información complementaria cuando los datos urinarios no bastaban para establecer el dopaje. El módulo endocrino también identificó una muestra sospechosa que fue sometida a un análisis diferencial específico de hormona del crecimiento y terminó produciendo la primera infracción relacionada con esta nueva herramienta.

Una muestra que no pertenece al deportista

El seguimiento durante periodos prolongados permite además advertir que una muestra puede no proceder de la persona que debería haberla entregado. Las diferencias entre el perfil histórico y un nuevo análisis pueden indicar que la orina ha sido sustituida por una muestra limpia. Este procedimiento contribuyó a identificar en 2007 la manipulación realizada por siete atletas rusos. Diez años después, la Unidad de Gestión del Pasaporte del Deportista -APMU- del laboratorio de Colonia detectó numerosos casos en la halterofilia y ayudó a poner en marcha la Operación Arrow, una investigación encubierta sobre la sustitución de orina durante el proceso de recogida.

La misma utilidad apareció en la Operación Obsidian, cuyos resultados fueron publicados en marzo de 2026. La investigación reveló sustituciones de muestras en el rugby de Georgia e incumplimientos de su agencia antidopaje. El director de Inteligencia e Investigaciones de la AMA, Günter Younger, destacó que el conocimiento analítico y la orientación operativa de las APMU resultaron decisivos para identificar y acreditar esas prácticas. A partir de este caso, su departamento ha recomendado que las organizaciones antidopaje contacten inmediatamente con su unidad de gestión cuando una muestra sea señalada como sospechosa. La red comprende unidades instaladas en 17 laboratorios acreditados por la AMA, que administran los pasaportes de manera independiente y sin conocer la identidad de sus titulares.

De los datos a una investigación

El módulo hematológico continúa produciendo resultados analíticos adversos por sustancias como la EPO y procedimientos sustentados en la evolución anormal del propio pasaporte. La International Testing Agency -ITA-, responsable de las actividades antidopaje de la Union Cycliste Internationale -UCI-, ha utilizado recientemente estas alteraciones en casos que terminaron con sanciones a varios ciclistas. Su responsable de ciencia y medicina, Neil Robinson, advierte que recopilar los datos no resulta suficiente: “Cuanto más curioso y escéptico seas ante la información del pasaporte, mayores serán las posibilidades de descubrir anomalías significativas”. Los especialistas deben convertir después esa información biológica en controles dirigidos, análisis concretos o líneas de investigación.

Uno de los ejemplos más amplios procede de Portugal. Desde que su autoridad antidopaje comenzó a trabajar en 2019 con la APMU de Roma, ha tramitado más de doce casos relacionados con pasaportes de ciclistas. En 2021, las alteraciones hematológicas aportaron indicios de un posible sistema de dopaje dentro del W52/FC Porto. La organización colaboró después con la policía en la Operação Prova Limpa, presentada por la AMA como la mayor investigación de dopaje desarrollada en el deporte portugués. El pasaporte no sustituyó al trabajo policial ni a los análisis posteriores, pero permitió pasar de anomalías individuales a una investigación sobre posibles prácticas colectivas.

Nuevos marcadores e inteligencia artificial

La siguiente etapa pretende ampliar los marcadores disponibles en los módulos hematológico, esteroideo y endocrino, identificar factores médicos o ambientales que puedan alterar los resultados y reducir el coste de los análisis. La AMA también estudia tipos alternativos de muestras que conserven mejor sus propiedades durante el transporte y el almacenamiento. Otra línea se centra en métodos multidimensionales, aprendizaje automático e inteligencia artificial capaces de encontrar relaciones que resultan difíciles de reconocer mediante la observación aislada de cada variable. Bańka ha situado entre las prioridades de la agencia la obtención de más financiación pública para sostener esta investigación.

El director asociado del programa, Reid Aikin, anticipa la incorporación gradual de nuevas funciones que mejoren la detección, orienten controles inteligentes y proporcionen información para las investigaciones. Parte de ese desarrollo será examinado en la cuarta edición del Simposio del Pasaporte Biológico, que la AMA organizará del 27 al 29 de septiembre de 2027 en Tokio, Japón. La reunión congregará a expertos, laboratorios y responsables de organizaciones antidopaje para armonizar la interpretación de los perfiles y definir las siguientes aplicaciones de una herramienta que, desde 2009, ha pasado de observar cambios en la sangre a conectar datos biológicos, análisis específicos e investigaciones internacionales.