FIS y Bardonecchia ya han comenzado a sentar las bases del Campeonato Mundial de Deportes de Nieve Adaptados de 2029, un evento que busca reunir por primera vez en un mismo escenario internacional las tres disciplinas paralímpicas de nieve: para snowboard, esquí alpino y esquí de fondo. La primera inspección del emplazamiento italiano abre así un ciclo de tres años de planificación en el que la organización deberá convertir una idea ambiciosa en una competición capaz de integrar deporte, logística y convivencia en un entorno compacto. El objetivo no pasa únicamente por organizar carreras, sino por generar una experiencia compartida para atletas, entrenadores, oficiales y equipos de distintas disciplinas.
Ubicada en las montañas próximas a Turín, Bardonecchia cuenta con una relación histórica con los deportes de invierno. El municipio acogió las pruebas de snowboard de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2006 y también formará parte del calendario de la Copa del Mundo de Para Snowboard 2026/27. En 2029, sin embargo, el desafío será de una dimensión diferente: los participantes de las tres disciplinas permanecerán en una misma villa y competirán en sedes situadas en Bardonecchia o sus alrededores. Para Boštjan Anderlič, coordinador de deportes de nieve adaptados de FIS, esta configuración permitirá que deportistas y miembros de los equipos compartan conocimientos, experiencias y momentos fuera de la competición, reforzando los vínculos dentro de una comunidad que habitualmente desarrolla sus campeonatos por separado.
Bardonecchia prepara una sede compacta para tres disciplinas paralímpicas
La organización del Mundial ya ha comenzado a estructurarse con la constitución del Comité Organizador Local (COL), que trabaja junto a las administraciones regionales y municipales. Esta coordinación será especialmente relevante durante las próximas tres temporadas, ya que la sede deberá definir las ubicaciones exactas de las competiciones, los recorridos y los formatos de carrera, además de preparar los servicios que necesitarán los equipos. La concentración de las actividades en Bardonecchia y sus alrededores permitirá reducir desplazamientos y facilitar que los atletas puedan apoyar a compañeros que compitan en otras disciplinas, mientras la estancia conjunta en la villa olímpica busca convertir la cercanía física en una herramienta para fortalecer la interacción entre participantes.
El calendario de preparación contempla una estructura específica de organización para cada deporte, dos visitas oficiales al año con representantes de FIS, expertos técnicos, autoridades locales y organizadores, además de eventos de prueba durante 2027 y 2028. Estas pruebas servirán para comprobar las operaciones, los sistemas de cronometraje, la preparación de las sedes, los programas de voluntariado y los protocolos de seguridad antes del Mundial. El proyecto también abre la posibilidad de utilizar el campeonato para dar visibilidad a otras disciplinas de nieve adaptadas, como el hockey sobre hielo, el patinaje o el curling en silla de ruedas, aunque la prioridad organizativa estará puesta en garantizar el correcto desarrollo del para snowboard, el esquí alpino y el esquí de fondo.
Los desafíos técnicos marcan el camino hacia 2029
La integración de tres disciplinas dentro de un mismo marco presenta retos que van más allá de la coordinación de calendarios. Una de las mayores dificultades estará en las pruebas de descenso de esquí alpino, que requieren una infraestructura de seguridad específica, con redes, barreras, preparación técnica del recorrido y sistemas de respuesta ante emergencias. A ello se suma un factor que en los deportes de invierno puede alterar por completo la planificación: las condiciones meteorológicas. La nieve, las temperaturas y la evolución del tiempo pueden afectar los entrenamientos, la preparación de las pistas y el desarrollo de las competiciones, obligando a mantener una capacidad de adaptación permanente.
La logística será otro de los grandes frentes de trabajo. Integrar a atletas, entrenadores, oficiales, voluntarios y personal de apoyo de distintas disciplinas exigirá una gestión coordinada de los espacios, el transporte, los recursos humanos y los sistemas de comunicación. Antes de llegar a 2029, el calendario internacional ofrecerá además distintas oportunidades para acumular experiencia. En 2027 se disputarán el Campeonato Mundial de Para Cross-Country de FIS en Finsterau, Alemania, entre el 27 y el 31 de enero; el Campeonato Mundial de Esquí Alpino Adaptado de FIS en Tignes, Francia, del 8 al 16 de marzo; y el Campeonato Mundial de Para Snowboard de FIS en Mont-Sainte-Anne, Canadá, del 15 al 21 de marzo. Estas competiciones formarán parte del nuevo ciclo paralímpico y permitirán a los equipos evaluar necesidades, ajustar procedimientos y trasladar aprendizajes a la preparación de Bardonecchia.
