El Consejo de Administración de la Federación Internacional del Deporte para Todos -FISpT- ha aprobado su Plan Estratégico 2026-2028 y ha presentado World Sport for All como nueva marca operativa. Las dos decisiones forman parte de una misma renovación institucional: la organización quiere actualizar su estructura, ampliar los servicios destinados a sus miembros y adoptar una denominación más comprensible internacionalmente, aunque su nombre estatutario seguirá siendo Fédération Internationale du Sport pour Tous.
La estrategia pretende convertir el reconocimiento y la trayectoria histórica de FISpT en programas, herramientas y resultados visibles. El documento establece cinco pilares relacionados con gobernanza, actividades, alianzas, conocimiento y comunicación. “Nuestro objetivo es convertirnos en la federación mundial de deporte para todos que conecte las políticas con la práctica y apoye a los sistemas nacionales con herramientas reales, no solo con títulos”, explicó el consejero delegado, Marco Tomasini.
Cinco pilares operativos
La reforma de la gobernanza comprende nuevos criterios de afiliación, una constitución actualizada, la elección de un Consejo diverso, cuentas auditadas, informes anuales, publicación de actas y formación para sus integrantes. La federación contabiliza actualmente 42 miembros nacionales, 46 individuales, 23 pertenecientes a comités y 12 asociados. El esquema previsto distingue cinco categorías y reserva una sola plaza nacional por país para la entidad reconocida por su comité olímpico, su autoridad deportiva o acreditada como referencia legítima del deporte para todos. La encuesta interna incluida en el plan muestra que el 48,4% de quienes respondieron carece de personal remunerado y depende del voluntariado, mientras que el 96,8% está dispuesto a participar activamente en comisiones de desarrollo.
El segundo pilar trasladará esa estructura a programas de bajo coste que puedan reproducirse nacionalmente. FISpT prepara una campaña anual del Día Mundial del Deporte para Todos, materiales para organizadores locales, seminarios sobre inclusión y formación para proyectos nacionales. También contempla pequeñas ayudas, herramientas de evaluación y actividades vinculadas a jóvenes, escuelas, envejecimiento activo, personas refugiadas y medioambiente. Su alcance se medirá mediante la utilización de los materiales, la participación en las campañas y el impacto documentado de los proyectos piloto.
Conocimiento y alianzas
La federación pretende ejercer de enlace entre sus miembros y organismos como el Comité Olímpico Internacional -COI-, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura -UNESCO- y la Organización Mundial de la Salud -OMS-. También buscará acuerdos con la Asociación Internacional de Deporte para Todos -TAFISA-, la Asociación Internacional de Deporte y Cultura -ISCA- y el Consejo Internacional de Ciencias del Deporte y la Educación Física -ICSSPE-. El plan incluye documentos que relacionen la actividad física con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y fija como referencia la elaboración de al menos dos iniciativas o productos conjuntos.
La producción de conocimiento se organizará alrededor de un futuro Observatorio del Deporte para Todos, una biblioteca digital de investigaciones y buenas prácticas y un informe anual sobre la situación del sector. La implantación seguirá tres etapas. La fase de 2026 comprende el registro jurídico, completado en enero en Roma, los estatutos, la identidad visual y el primer Consejo abierto. En 2027 llegarían una solicitud a Erasmus+, las gestiones para acceder a Solidaridad Olímpica, los materiales para las campañas y las primeras certificaciones. Para 2028 quedan el informe anual, las ayudas locales, la evaluación de la satisfacción de los miembros y la consolidación de la marca.
Recursos y proyectos
El modelo financiero calcula un coste operativo inicial de 20.000 euros anuales: 10.000 para viajes, 6.000 para administración, 3.000 para herramientas de comunicación y 1.000 para apoyar actividades y localizar posibles sedes. La primera fase no contempla empleados permanentes, por lo que los trabajos dependerán de equipos temporales, consultores, voluntarios, universidades y entidades colaboradoras. La contratación de una dirección ejecutiva y personal aparece programada para 2027. Los ingresos procederían de eventos, licencias, cursos, certificaciones, ayudas internacionales, Erasmus+, patrocinios y acuerdos con anfitriones.
El documento también plantea una cartera de actividades todavía sin calendario ni sedes confirmadas. Incluye un Congreso Mundial del Deporte para Todos concebido como foro institucional complementario al de TAFISA y cinco modelos de eventos: los Juegos Mundiales del Deporte para Todos, los Juegos Mundiales Inclusivos, los Juegos Mundiales de Deportes y Juegos Tradicionales, los Juegos Urbanos Mundiales y los Juegos Mundiales de Playa. A ellos se sumarían las certificaciones ‘Active Company’ para empresas y ‘Well Being Society’ para ciudades y comunidades, además de una coalición destinada al intercambio de proyectos y la preparación de solicitudes internacionales.
Una nueva identidad
La nueva imagen representa cinco figuras humanas entrelazadas, una por cada continente, que forman un círculo semejante a un globo. Los cinco colores se corresponden con los de los anillos olímpicos y las siluetas carecen deliberadamente de género para expresar la participación sin distinciones de sexo, cultura, capacidad o procedencia. La elección del nombre World Sport for All sigue la tendencia de otras organizaciones internacionales que han sustituido sus antiguas siglas por marcas encabezadas por ‘World’, pero no modifica la personalidad jurídica ni la historia de FISpT.
La federación fue fundada el 3 de abril de 1982 en Estrasburgo, obtuvo el reconocimiento definitivo del COI en 1995 y trasladó su registro a Roma en enero de 2026. Su propio análisis reconoce una actividad pública menor que la de TAFISA, una plantilla y un presupuesto limitados, dudas sobre la continuidad derivadas de su reciente reactivación y el riesgo de duplicar funciones dentro de un sector con varias organizaciones internacionales. “Con este plan, nos comprometemos a convertir FISpT en ese puente: de las políticas a la práctica, del reconocimiento al impacto real”, señaló Tomasini.

