Los tres argumentos con los que el breaking dance pide volver a los Juegos Olímpicos en Brisbane 2032
Víctor García
agosto 24, 2026

El breaking dance quiere que París 2024 no se convierta en una aparición aislada en la historia olímpica. La World DanceSport Federation (WDSF) ha presentado oficialmente al Comité Olímpico Internacional su candidatura para incorporar la disciplina al programa de Brisbane 2032, seis años después de su debut en unos Juegos.

El movimiento tiene especial importancia porque el breaking no estará en Los Ángeles 2028. La disciplina fue uno de los deportes adicionales elegidos para París 2024, pero no entró posteriormente en el programa de la siguiente edición. Brisbane se ha convertido así en la primera oportunidad para recuperar el camino olímpico y, sobre todo, intentar darle continuidad a largo plazo.

La WDSF juega principalmente con tres argumentos. El primero es económico: el breaking no necesita construir una instalación permanente y puede disputarse mediante escenarios urbanos temporales, como ocurrió en la Plaza de la Concordia de París. Una característica que encaja con la política del COI de reducir costes y aprovechar infraestructuras existentes en la organización de los Juegos. El segundo es su capacidad para conectar con un público joven y con la cultura urbana. Y el tercero mira directamente a los deportistas. La federación pretende que los B-Boys y B-Girls puedan disponer de una carrera olímpica estable y no dependan de decisiones individuales para cada edición de los Juegos.

«Nuestro proyecto para Brisbane 2032 busca asegurar un futuro a largo plazo para nuestros deportistas», explica el presidente de la WDSF, Shawn Tay. «Demostramos en París que el breaking pertenece al mayor escenario del mundo. Ahora nuestro objetivo es abrir las puertas a la próxima generación y mantener abierto ese camino olímpico».

La candidatura lleva tiempo preparándose sobre el terreno. En enero, Brisbane acogió el primer WDSF World Breaking DanceSport Festival, con deportistas de más de 34 países y lleno en el Brisbane City Hall. La federación ha acompañado además el proyecto con la campaña internacional #BreakingForBrisbane2032.

La propuesta entra ahora en la fase formal de evaluación del Olympic Programme Working Group del COI. El breaking ya ha hecho lo que estaba en su mano: debutó en París, desapareció del programa en Los Ángeles y ahora pide una segunda oportunidad en Brisbane.