US Open 2026 supera los 100 millones de dólares en premios
Juan José Saldaña
agosto 24, 2026

El US Open 2026 marcará un nuevo récord económico al convertirse en el primer Grand Slam de la temporada en superar la barrera de los 100 millones de dólares en premios. El torneo neoyorquino repartirá un total de 108 millones de dólares, un 20% más que los 90 millones de dólares distribuidos en 2025. El incremento llega, además, en una edición especialmente esperada por el regreso de Carlos Alcaraz, quien volverá al circuito en Nueva York después de más de cuatro meses alejado de las pistas por lesión.

La cifra también modifica la dimensión económica de las últimas rondas del torneo. Los campeones de los cuadros masculino y femenino recibirán 5,5 millones de dólares, por encima de los cinco millones que obtuvieron Alcaraz y Aryna Sabalenka por conquistar la edición de 2025. Los finalistas se embolsarán 2,8 millones, mientras que los semifinalistas y cuartofinalistas recibirán 1,45 millones y 780.000 dólares, respectivamente. En las primeras etapas también se registra una mejora: quienes accedan al cuadro principal individual tendrán asegurados 140.000 dólares, mientras que los jugadores que disputen la fase previa recibirán 32.000 dólares.

El US Open eleva los premios mientras crece la presión de los jugadores

El incremento del ‘prize money’ adquiere una dimensión mayor por el momento que atraviesa el tenis profesional. El US Open fue el primer Grand Slam en establecer una distribución igualitaria de premios entre los cuadros masculino y femenino, una política que mantiene en esta edición mientras amplía la cantidad destinada a los participantes. Sin embargo, el debate actual entre los jugadores no se centra únicamente en cuánto reciben los campeones, sino en qué proporción de los ingresos generados por los grandes torneos termina llegando al conjunto del circuito.

La discusión se intensificó en 2026 después de que Roland Garros anunciara un aumento del 9,5% en su dotación, hasta los 61,7 millones de euros, equivalentes a unos 72 millones de dólares. Pese a la subida, esa cantidad representaba aproximadamente el 14% de los ingresos del torneo, una proporción inferior al 15% que los tenistas reclaman para los cuatro Grand Slam. La referencia adquiere especial relevancia al comparar estas cifras con la distribución de ingresos de la ATP y la WTA, donde el porcentaje que llega directamente a los jugadores alcanza el 22%.

El debate por el prize money apunta a los jugadores fuera del top 150

La tensión entre los tenistas y los Grand Slam llegó incluso a plantear un posible boicot a los cuatro grandes torneos: Open de Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open. Finalmente, los jugadores optaron por otras formas de protesta, entre ellas limitar a 15 minutos sus apariciones ante los medios de comunicación. Wimbledon también incrementó su bolsa de premios en un 20%, hasta los 74,3 millones de euros, equivalentes a 86,8 millones de dólares, pero la subida tampoco alcanzó las expectativas de los tenistas al representar el 14,2% de los ingresos generados por el torneo.

El trasfondo de esta disputa está especialmente relacionado con las condiciones económicas de los jugadores que se encuentran fuera de la élite. Los principales tenistas masculinos y femeninos han insistido en que la discusión no busca aumentar las ganancias de quienes ya reciben grandes premios, sino mejorar la situación de aquellos que se encuentran fuera del top 150 y que todavía tienen dificultades para vivir exclusivamente del tenis. En ese contexto, el salto del US Open hasta los 108 millones de dólares coloca nuevamente el reparto económico de los Grand Slam en el centro de la conversación entre jugadores y organizadores.