Aleksander Ceferin carga contra Infantino por su fallido plan para el Mundial
Juan José Saldaña
agosto 24, 2026

La disputa entre Aleksander Ceferin y Gianni Infantino ha elevado nuevamente la tensión en la cúpula del fútbol mundial. El presidente de la UEFA calificó el fallido programa FIFA Forward Enterprise (FFE) como “incluso peor que la Superliga”, después de que el proyecto para vender participaciones vinculadas al Mundial fuera archivado a comienzos de agosto ante la oposición de distintas confederaciones y federaciones. Para Ceferin, el conflicto no se limita a una diferencia sobre el modelo comercial de una competición, sino que plantea una discusión sobre quién debe controlar los activos y las decisiones que afectan al fútbol internacional.

La posición europea contra Infantino se ha endurecido mientras se aproxima la elección presidencial de la FIFA, prevista para marzo. La UEFA cuenta con el respaldo de la Concacaf y de la Confederación Asiática de Fútbol en su oposición al FFE y mantiene abierta incluso la posibilidad de boicotear competiciones de la FIFA, mientras negocia con la Concacaf la creación de una Liga de Naciones conjunta. En paralelo, Ceferin sostiene que, si Infantino decide presentarse nuevamente, tendrá que enfrentarse a un candidato opositor, aunque todavía no existe una candidatura confirmada y el propio presidente de la UEFA ha descartado competir por el cargo.

Ceferin compara el proyecto de Infantino con la Superliga

La comparación con la Superliga de 2021 refleja la dimensión que Ceferin atribuye al proyecto impulsado desde la FIFA. A diferencia de aquel intento, protagonizado por algunos de los principales clubes europeos que buscaban crear una competición al margen de las estructuras tradicionales, el presidente de la UEFA considera que el FFE suponía un riesgo todavía mayor porque implicaba convertir activos relacionados con el fútbol en participaciones susceptibles de comercialización. “El fútbol se vendería literalmente”, sostuvo Ceferin al explicar por qué considera que ambos episodios representan amenazas diferentes para el modelo actual del deporte.

El programa FFE fue finalmente archivado a principios de agosto después de encontrar una oposición amplia dentro del fútbol internacional. Ceferin aseguró que el plan está “muerto” y presentó el rechazo al proyecto como una forma de impedir un nuevo intento de transformar la propiedad y gestión del deporte. La controversia, sin embargo, no terminó con el cierre del programa. Durante agosto también trascendieron informaciones sobre conversaciones en las que Infantino habría explorado la posibilidad de impulsar una Superliga bajo la marca FIFA, una posibilidad que Ceferin considera poco probable a corto plazo, aunque admite que podría volver a plantearse en un horizonte mucho más lejano.

La elección de FIFA abre un nuevo frente político

El enfrentamiento también se proyecta directamente sobre el futuro de Infantino al frente de la FIFA. Ceferin aseguró que el presidente del organismo no se ha puesto en contacto con él desde que comenzó el conflicto por el FFE y planteó dos escenarios: que Infantino asuma que ha perdido respaldo dentro de la comunidad futbolística o que decida presentarse a las elecciones de marzo y tenga que competir contra otro candidato. El presidente de la UEFA no identificó quién podría enfrentarlo, aunque el nombre de Victor Montagliani, presidente de la Concacaf, ha aparecido como una de las posibles alternativas.

La oposición tampoco se limita a la UEFA. Las seis federaciones nórdicas de fútbol declararon haber perdido la confianza en Infantino y reclamaron garantías de que la FIFA no volverá a abrir sus competiciones ni su estructura de gobierno a la propiedad privada. También solicitaron una revisión independiente del programa FFE, después de que la Federación Noruega de Fútbol se convirtiera en la primera asociación miembro en pedir directamente la dimisión del presidente de la FIFA. Ceferin, por su parte, ha rechazado presentarse como candidato y apuesta por mantener su posición al frente de la UEFA, donde se espera que busque un cuarto mandato sin oposición.