La Copa Mundial de Hockey FIH 2026 está dejando una huella que va más allá de los resultados deportivos. Cuando el torneo de Bélgica y Países Bajos todavía no alcanza su desenlace, la competición ya acumula 106,4 millones de visualizaciones en las plataformas digitales de la Federación Internacional de Hockey (FIH), una cifra récord para el organismo. El alcance también supera los 62 millones de personas y las publicaciones han generado más de 2,9 millones de interacciones, con una particularidad que explica la dimensión del fenómeno: una parte importante de quienes están consumiendo el contenido no pertenecía previamente a la comunidad digital de la FIH.
La distribución de estas cifras muestra cómo cada plataforma está cumpliendo un papel diferente en la expansión del torneo. Instagram concentra 66,7 millones de visualizaciones, seguido por Facebook con 32,6 millones, TikTok con 4,5 millones y YouTube con 2,65 millones. En Instagram, más de 11 millones de personas alcanzadas no son seguidoras de la FIH, mientras que el 70,6% de las visualizaciones y el 62% de las interacciones proceden de usuarios externos a su base de seguidores. TikTok, por su parte, alcanzó 3,79 millones de cuentas y registró más de 378.000 interacciones, con una tasa de participación del 8,41%.
Una estrategia digital que pone a los atletas en el centro
Las cifras responden a una estrategia que busca transformar la manera en que se cuenta un Mundial de hockey. La FIH no ha limitado su cobertura a los resultados, las estadísticas y las mejores jugadas, sino que ha construido una narrativa alrededor de las personas que forman parte del torneo. Los goles, las paradas, las celebraciones y las actuaciones siguen siendo el núcleo del contenido, pero se complementan con formatos como Inside Pass y Hockey Ride, historias protagonizadas por atletas y piezas conducidas por anfitriones que permiten acercarse a la personalidad de los jugadores más allá de lo que ocurre durante los 60 minutos de un partido.
Esa mirada también se ha extendido a todo aquello que sucede alrededor de la competición. Las mascotas, las zonas de aficionados, la cultura local, las actividades vinculadas al Día del Niño, los contenidos detrás de cámaras y la primera Copa del Mundo de Para Hockey de la FIH han ampliado el relato del campeonato. A esto se suman activaciones comerciales, contenido de socios, la plataforma Watch.Hockey y colaboraciones con el Comité Olímpico Internacional, elementos que han permitido conectar el evento con audiencias que pueden acercarse al hockey desde el entretenimiento, la cultura deportiva o las historias de sus protagonistas.
El Mundial busca llegar a quienes todavía no siguen al hockey
Una de las claves del rendimiento digital está en la capacidad de la competición para salir de la comunidad habitual de seguidores. En las plataformas de Meta, el Mundial ya ha aportado 28.400 nuevos seguidores, mientras que TikTok ha demostrado especialmente esa capacidad de descubrimiento con millones de cuentas alcanzadas y una tasa de interacción superior al 8%. La estrategia también se ha construido de manera colectiva: las asociaciones nacionales y las federaciones continentales recibieron herramientas y contenidos para activar sus propias comunidades, permitiendo que la historia global del campeonato se adaptara a los públicos de cada país.
En ese proceso, los jugadores funcionan como un puente entre la competición y nuevas audiencias. Sus emociones, personalidades, actuaciones y propias comunidades digitales amplifican el alcance de los contenidos de la FIH, generando una cadena en la que el organismo cuenta la historia global, las federaciones la trasladan a sus contextos locales y los atletas le ponen rostro. Para el presidente de la FIH, Tayyab Ikram, el hecho de que una proporción tan elevada del alcance y las interacciones provenga de personas que no seguían previamente al organismo demuestra que el Mundial está consiguiendo atraer a nuevos públicos. Con el torneo todavía en desarrollo, esta estrategia deja abierta una segunda parte del desafío: mantener ese interés más allá de las imágenes y resultados que genera la competición.
