Vizer pide más inclusión y responsabilidad social en el Día Mundial del Judo
Farzad Youshanlou
octubre 28, 2026

El presidente de la Federación Internacional de Judo, Marius Vizer, ha defendido una mayor inclusión, el respeto mutuo y la igualdad de oportunidades en un mensaje con motivo del Día Mundial del Judo.

Vizer señaló que el sentido de pertenencia al judo va más allá de pisar el tatami. Depende de crear un entorno basado en el respeto, el apoyo y el estímulo mutuo. También destacó los ocho valores del código moral del judo: cortesía, coraje, sinceridad, honor, modestia, respeto, autocontrol y amistad, y subrayó su importancia en las relaciones entre deportistas, entrenadores y miembros de los clubes.

Uno de los ejes centrales de su mensaje fue la necesidad de facilitar el acceso al judo a personas de todos los orígenes. Vizer destacó las oportunidades para niños, jóvenes, mujeres, personas mayores, veteranos y personas con discapacidad. También hizo referencia a los refugiados y desplazados que pueden encontrar barreras sociales, económicas, culturales o geográficas para participar en el deporte. Para Vizer, la inclusión implica garantizar que estos colectivos tengan oportunidades reales de participar.

El presidente de la FIJ también destacó el potencial del judo para apoyar a las personas en momentos difíciles de sus vidas. Entrenar junto a otros puede aportar un sentimiento de conexión, estabilidad y propósito durante un duelo, una separación o una situación personal complicada. Desde esta perspectiva, el valor del judo va más allá de los resultados competitivos y los logros deportivos, y abarca también su impacto en las personas y las comunidades.

«Más allá de las técnicas aprendidas y los desafíos superados, el judo nos recuerda que nadie tiene que afrontar sus dificultades en soledad y que la unión nos hace más fuertes, dentro y fuera del tatami».

Vizer mencionó iniciativas en distintas partes del mundo destinadas a acoger a nuevos participantes, desarrollar programas de judo adaptado y apoyar a niños y jóvenes. Subrayó que las federaciones, los clubes, los dojos, los entrenadores y los compañeros de entrenamiento tienen un papel que desempeñar. Incluso gestos sencillos, como ayudar a otro judoka o animarlo a regresar a los entrenamientos, pueden dejar una huella duradera. Sin embargo, convertir la inclusión en una realidad exige que estos valores se reflejen en la práctica diaria y en las oportunidades disponibles para los participantes.

En su mensaje final, Vizer agradeció a quienes trabajan para hacer del judo un deporte más abierto y solidario, e instó a mantener estos esfuerzos para que todos puedan encontrar su lugar. Su mensaje sitúa la responsabilidad compartida en el centro del Día Mundial del Judo y plantea un reto para toda la comunidad internacional de este deporte: transformar sus principios éticos en experiencias reales para los judokas de todos los niveles.