Australia respalda la inclusión del netball en los Juegos Olímpicos de Brisbane 2032
Juan José Saldaña
noviembre 6, 2026

La posibilidad de que el netball tenga su esperado debut en los Juegos Olímpicos de Brisbane 2032 recibió un importante respaldo político en Australia. La ministra de Deportes, Anika Wells, manifestó públicamente su apoyo a la incorporación de esta disciplina al programa olímpico, fortaleciendo una campaña que lleva décadas buscando el reconocimiento del movimiento olímpico. Su postura adquiere especial relevancia debido a que también forma parte de la junta directiva del comité organizador de Brisbane 2032.

El respaldo se produjo durante una intervención en el Queensland Media Club, el 5 de noviembre, donde Wells expresó su compromiso con las aspiraciones del deporte, aunque reconoció que la decisión definitiva corresponde al Comité Olímpico Internacional (COI). Si bien existen informaciones que sitúan al netball entre los principales candidatos para incorporarse como disciplina adicional, ni el COI ni Brisbane 2032 han confirmado oficialmente su inclusión.

Netball fortalece su candidatura olímpica con el respaldo del Gobierno australiano

El apoyo de Wells representa un impulso significativo para una disciplina que, pese a su popularidad y presencia consolidada en los Juegos de la Commonwealth, todavía no ha conseguido formar parte del programa olímpico. La ministra destacó el vínculo del netball con la cultura deportiva australiana y su contribución al desarrollo de la actividad física entre mujeres y niñas. En ese sentido, su posicionamiento no solo responde al interés competitivo de la disciplina, sino también al valor que representa para la participación femenina en el deporte. Australia, Nueva Zelanda y otros países cuentan con una importante tradición en esta especialidad, lo que ha permitido sostener durante años una campaña internacional para alcanzar el reconocimiento olímpico.

Netball Australia inició oficialmente su candidatura para Brisbane 2032 en 2021 y desde entonces ha reunido más de 115.000 firmas en apoyo a su incorporación. Además, una encuesta independiente publicada durante este año reveló que el 66 % de los australianos está a favor de que la disciplina forme parte de los próximos Juegos Olímpicos. Pese a estas cifras, la federación ha mantenido una postura prudente frente a las informaciones sobre una posible selección, señalando que respeta el proceso de evaluación del COI y que continuará trabajando junto a Brisbane 2032 para presentar los argumentos deportivos y organizativos que respalden su candidatura.

El cupo de atletas y la evaluación del COI, claves para Brisbane 2032

Uno de los principales desafíos para la eventual incorporación del netball está relacionado con la cantidad de deportistas que requiere una competición por equipos. La ampliación del programa olímpico implica encontrar un equilibrio entre las disciplinas tradicionales, las nuevas candidaturas y el límite general de participantes establecido para los Juegos. Wells considera viable la posibilidad de incorporar varios deportes colectivos adicionales, entre ellos el netball y el cricket, pese a las restricciones existentes. Sin embargo, sus declaraciones representan un respaldo político y no una confirmación de plazas o cupos aprobados. El COI deberá evaluar aspectos como la participación internacional, la representación de género, las instalaciones necesarias y el impacto que tendría cada disciplina en la dimensión general del evento.

El calendario de decisiones también comienza a tomar forma. El Comité Ejecutivo del COI tiene previsto realizar una primera evaluación de las disciplinas en diciembre de 2026, antes de que el programa deportivo definitivo sea sometido a consideración durante la 147.ª Sesión del organismo, programada para abril de 2027. En este proceso se distinguirán los deportes existentes que podrían recibir una recomendación de inclusión automática de aquellos que deberán someterse a una evaluación comparativa más amplia, junto con las nuevas candidaturas. Brisbane 2032 cuenta con la posibilidad de proponer disciplinas adicionales, lo que abre una vía para el netball, aunque no garantiza su selección. La definición también deberá considerar la composición de género de las competiciones propuestas, en línea con los objetivos de igualdad que impulsa el movimiento olímpico.