Brisbane 2032: diciembre marcará qué disciplinas deben defender su plaza olímpica
Víctor García
noviembre 2, 2026

El programa de los Juegos Olímpicos de Brisbane 2032 se decidirá en abril de 2027, pero las federaciones internacionales tendrán antes una cita que puede condicionar su futuro. En diciembre, el Comité Olímpico Internacional (COI) prevé identificar qué disciplinas actuales recomienda mantener directamente, cuáles deberán someterse a una evaluación comparativa y qué candidatas quedarán fuera del proceso. La mayoría de las disciplinas ya presentes recibirán una recomendación automática, aunque la aprobación definitiva corresponderá a la Sesión.

El nuevo calendario, aprobado por la Comisión Ejecutiva del COI reunida en Dakar, sitúa la decisión final en la 147.ª Sesión, que se celebrará en Punta Cana, República Dominicana. El cambio concede más tiempo para aplicar la nueva metodología y consultar a las federaciones y al comité organizador. Sin embargo, diciembre será el primer momento en el que se conocerá qué disciplinas necesitan superar un examen adicional para estar en Brisbane 2032. Figurar en ese grupo no supondrá una exclusión, del mismo modo que recibir una recomendación favorable no sustituirá la votación de abril.

Más tiempo para decidir, con una primera selección en diciembre

El COI había previsto resolver el programa durante 2026. A comienzos de octubre, la Asociación de Federaciones Internacionales Olímpicas de Verano (ASOIF) reclamó que la decisión se adoptara en la Sesión de abril de 2027, en lugar de cerrar un procedimiento acelerado en diciembre. Las federaciones pedían tiempo suficiente para comprender la metodología, aportar información y mantener un diálogo sustancial con el organismo olímpico. El calendario aprobado coincide con esa petición para la resolución final, aunque conserva una fase intermedia con consecuencias relevantes para quienes participen en la evaluación.

La Ejecutiva prevé establecer tres grupos: las disciplinas actuales que recomendará automáticamente a la Sesión, las actuales y candidatas que pasarán a la comparación conjunta y las candidatas que no seguirán adelante. La diferencia entre las dos últimas categorías resulta esencial: una disciplina actual sometida a revisión seguirá teniendo opciones de permanecer en los Juegos. Para su federación, no obstante, ese paso supondrá tener que acreditar su aportación frente a otras propuestas que buscan entrar. El historial olímpico formará parte del contexto, pero la comparación exigirá examinar también su alcance, su representación de atletas y las necesidades de su organización.

El examen se centra en las disciplinas, no solo en los deportes

Brisbane 2032 estrenará la metodología aprobada por la 146.ª Sesión del COI, dentro de las reformas de Fit for the Future impulsadas bajo la presidencia de Kirsty Coventry. El sistema introduce una revisión inicial del modelo institucional, la integridad, el cumplimiento antidopaje y la protección de los deportistas. Después, la evaluación se articula en torno a tres criterios: atractivo global, costes y complejidad operativa, y representación de atletas. Una última fase comparará las candidatas mejor valoradas con las disciplinas actuales que obtengan una valoración inferior, mediante un proceso desarrollado en colaboración con las federaciones.

Este enfoque permite examinar por separado disciplinas de un mismo deporte y obliga a distinguir decisiones que a menudo se confunden. Un deporte puede seguir siendo olímpico aunque una de sus disciplinas pierda su plaza, y conservar una disciplina tampoco garantiza mantener intactos su número de pruebas o su cuota de deportistas. El anuncio no establece un objetivo de reducir el programa a 26 o 27 deportes. Las comparaciones con Londres 2012 o Los Ángeles 2028 no deben presentarse, por tanto, como una reducción ya aprobada: deportes, disciplinas, pruebas con medalla y plazas de participación son componentes diferentes del programa.

Las federaciones ganan margen y Brisbane necesita concretar sus sedes

Para las federaciones que entren en la fase comparativa, los meses posteriores a diciembre serán una oportunidad para respaldar sus propuestas con datos de participación internacional, seguimiento del público, representación de deportistas y exigencias operativas. Para las candidatas, esa misma fase permitirá contrastar su aportación con la de disciplinas ya presentes. La evaluación no equivale a una clasificación basada únicamente en popularidad o costes: los criterios institucionales y de integridad también forman parte del proceso. La metodología contempla, además, que las disciplinas que no sean retenidas puedan aspirar a regresar en futuras ediciones a través de la vía de candidaturas.

El calendario también condiciona al comité organizador de Brisbane 2032 y a sus socios australianos. La selección de disciplinas afecta a las sedes, el equipamiento, el transporte, el alojamiento y la distribución de recursos. Una modalidad que necesita una instalación específica plantea exigencias distintas de otra que puede utilizar un recinto existente o compartir espacio de competición. El COI ha reconocido el estado avanzado de los preparativos y se ha comprometido a aplicar el nuevo sistema con flexibilidad. La planificación de las instalaciones deberá avanzar mientras se completa la evaluación deportiva, sin que el coste de una sede permita anticipar por sí solo la decisión sobre una disciplina.