Cómo la NWSL quiere crecer en audiencia con el Mundial de FIFA
Juan José Saldaña
junio 7, 2026

La Copa Mundial de la FIFA 2026 promete transformar el panorama futbolístico de Norteamérica durante varias semanas. Millones de aficionados centrarán su atención en el torneo más importante del deporte, mientras ciudades de Estados Unidos, Canadá y México se preparan para recibir una avalancha de visitantes, actividades y eventos relacionados con la competición. En medio de ese escenario, la National Women’s Soccer League (NWSL) ha identificado una oportunidad única para acercarse a nuevos públicos y aprovechar el interés generalizado que despertará el fútbol durante el verano.

Aunque la celebración del Mundial ha obligado a la liga a realizar ajustes logísticos importantes debido a la utilización de estadios y la presión operativa en varios mercados, sus dirigentes consideran que el desafío también puede convertirse en una plataforma de crecimiento. La comisionada Jessica Berman ha sido clara al señalar que el objetivo es conectar con cualquier aficionado al fútbol de élite, independientemente de si habitualmente consume competiciones masculinas o femeninas. Con la mayoría de las figuras de la selección estadounidense jugando en la NWSL y una estrategia de promoción diseñada específicamente para este periodo, la liga busca convertir la atención global sobre el deporte en una oportunidad para ampliar su alcance.

El Mundial como puerta de entrada para nuevos aficionados

La estrategia de la NWSL parte de una realidad respaldada por diversos estudios de audiencia. Durante años existió la percepción de que los deportes femeninos eran seguidos principalmente por mujeres, pero las investigaciones más recientes muestran un panorama mucho más diverso. Los datos reflejan que los hombres representan una parte importante del público que consume competiciones femeninas y que el interés continúa creciendo en prácticamente todos los grupos demográficos. Para la liga, esto significa que el aficionado que sigue el Mundial masculino también puede sentirse atraído por la calidad competitiva y el espectáculo que ofrece el campeonato femenino estadounidense.

La oportunidad también se extiende hacia un segmento históricamente menos explorado: las mujeres que consumen fútbol internacional pero que todavía no han incorporado la NWSL a sus hábitos deportivos. La exposición constante al fútbol durante el Mundial podría favorecer ese acercamiento. Mientras millones de personas dedican parte de sus días a seguir partidos, analizar resultados y debatir sobre el torneo, la liga espera posicionarse como una extensión natural de esa experiencia. La apuesta consiste en demostrar que el interés por el fútbol no tiene por qué limitarse a una sola competición o categoría, sino que puede ampliarse hacia nuevas propuestas dentro del mismo ecosistema deportivo.

Una campaña diseñada para aprovechar el verano futbolístico

Con ese objetivo en mente, la NWSL tomó una decisión estratégica al reanudar su temporada regular el 3 de julio, cuando el Mundial ya habrá superado su fase inicial y el calendario comenzará a ofrecer más espacios entre partidos. La intención es que los aficionados que ya están inmersos en la conversación futbolística encuentren nuevas historias deportivas que descubrir. Lejos de competir directamente con cada jornada del torneo, la liga busca convivir con él y beneficiarse del aumento general del interés por el deporte.

La iniciativa más ambiciosa será el programa “Summer of Soccer”, una gira nacional que recorrerá distintas ciudades con eventos para aficionados, activaciones y promoción de los principales partidos de la competición. La campaña incluirá visitas a sedes mundialistas como Nueva York, Los Ángeles, Seattle y Kansas City, además de mercados estratégicos de la propia liga. Entre sus principales apuestas destaca el Queen’s Classic en el Citi Field, que buscará establecer un récord de asistencia para el deporte femenino en Nueva York. Más que una serie de eventos promocionales, la gira representa el intento de la NWSL por insertarse en el centro de la conversación futbolística del verano y aprovechar un momento que difícilmente volverá a repetirse con una magnitud similar.