El deporte atraviesa un escenario de transformación marcado por cambios tecnológicos, nuevas expectativas de los aficionados, desafíos económicos y un contexto internacional cada vez más complejo. En ese escenario, la presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI), Kirsty Coventry, hizo un llamado a las Federaciones Deportivas Internacionales y a las distintas partes que integran el Movimiento Olímpico a trabajar de manera conjunta para definir cómo responder a esta nueva realidad sin perder los principios que han sostenido al deporte. Sus palabras tuvieron lugar el 5 de octubre, durante el Foro SportAccord celebrado en Lausana, Suiza, bajo el lema “Cuando cambian las reglas del juego: liderando el deporte en una nueva realidad”.
El planteamiento de Coventry se enmarca en la estrategia “Preparados para el Futuro”, adoptada por la Sesión del COI en junio de 2026 y que ahora entra en una etapa centrada en su implementación. Para la presidenta del organismo, las transformaciones del entorno deportivo requieren capacidad de adaptación, pero también claridad respecto de aquello que debe permanecer protegido. En ese equilibrio, las Federaciones Internacionales adquieren una responsabilidad especialmente relevante, tanto por su vínculo directo con las disciplinas como por su capacidad para convertir las directrices generales del Movimiento Olímpico en medidas concretas que tengan impacto en atletas, competiciones y aficionados.
Convertir la estrategia olímpica en acciones concretas
Coventry planteó que la siguiente etapa no puede limitarse a establecer una dirección estratégica, sino que debe traducirse en decisiones y acciones compartidas. La estrategia “Preparados para el Futuro” busca concentrarse en aspectos como el acompañamiento de los atletas durante toda su trayectoria, la protección de los elementos que hacen únicos a los Juegos Olímpicos, el fortalecimiento de la confianza dentro del Movimiento y una mayor claridad respecto de las responsabilidades de cada institución. También apunta a incrementar el impacto positivo que el deporte puede generar en la vida de las personas, un objetivo que requiere coordinación entre las distintas organizaciones que forman parte del ecosistema olímpico.
Uno de los ámbitos donde esta transformación ya comienza a tomar forma es el programa olímpico. Coventry explicó que los Juegos deben continuar reuniendo a los mejores atletas y manteniendo su capacidad de conectar con audiencias globales, pero al mismo tiempo necesitan evolucionar de una manera sostenible para las futuras ciudades anfitrionas. Para ello, el COI aprobó una nueva metodología para evaluar el programa olímpico con un enfoque más centrado en las disciplinas y sustentado en datos. Esta perspectiva permite analizar con mayor precisión aspectos como las necesidades de las sedes, la ejecución operativa y los costos asociados a cada disciplina, buscando que las decisiones sobre el programa respondan tanto a las necesidades deportivas como a las condiciones reales de organización de los Juegos.
Autonomía, unidad y valores frente a un mundo cambiante
La transformación planteada por el COI también está vinculada con el contexto en el que actualmente se desarrolla el deporte internacional. Durante su intervención, Coventry destacó la capacidad del deporte para generar espacios de encuentro en un escenario marcado por tensiones geopolíticas y divisiones entre sociedades. Las competiciones deportivas pueden crear instancias de respeto y comprensión entre personas de diferentes culturas y países, manteniendo un espacio en el que los valores compartidos tengan un lugar incluso cuando existen profundas diferencias fuera de él. Para la presidenta del COI, preservar ese carácter requiere que el deporte pueda mantener espacios de competencia pacífica y de convivencia.
En ese mismo sentido, Coventry situó la autonomía del deporte como uno de los principios que deben ser protegidos durante el proceso de adaptación. La independencia de las organizaciones deportivas, sostuvo, resulta necesaria para que los atletas puedan competir bajo criterios deportivos y de mérito, manteniendo al deporte como un espacio asociado a la excelencia, la amistad y el respeto. El debate sobre cómo responder a los cambios del entorno fue uno de los ejes del Foro SportAccord 2026, que reunió en Lausana a representantes de las Federaciones Deportivas Internacionales durante tres jornadas para abordar los efectos de las transformaciones geopolíticas, la evolución digital y las nuevas expectativas de atletas y aficionados.
