Los estadios del Mundial de la FIFA 2026 suman cerca de US$800 millones en mejoras y adecuaciones
Juan José Saldaña
junio 10, 2026

A un año de que el balón comience a rodar en la Copa Mundial de la FIFA 2026, las ciudades anfitrionas trabajan intensamente para que sus estadios estén a la altura del evento deportivo más seguido del planeta. Lejos de apostar por la construcción de nuevas infraestructuras, Estados Unidos, Canadá y México han centrado sus esfuerzos en modernizar recintos ya existentes, impulsando proyectos que combinan tecnología, experiencia para los aficionados y adaptación a los exigentes estándares de la FIFA.

Las inversiones comprometidas en las dieciséis sedes mundialistas se acercan a los US$800 millones en mejoras y adecuaciones, una cifra que refleja la magnitud de los preparativos. Las mejoras abarcan desde ampliaciones temporales de aforo y renovación de zonas VIP hasta la actualización de sistemas audiovisuales, conectividad digital, seguridad y eficiencia operativa. El objetivo no es solo albergar partidos, sino ofrecer experiencias capaces de responder a las expectativas de millones de espectadores que seguirán el torneo tanto desde las gradas como a través de las plataformas de transmisión.

Canadá y Estados Unidos impulsan las mayores transformaciones operativas

En Canadá, la principal inversión se concentra en Toronto. El BMO Field está siendo sometido a una profunda transformación para cumplir con los requisitos de la FIFA, incluyendo una ampliación temporal que permitirá elevar su capacidad hasta los 45.000 espectadores. Además de sumar miles de nuevos asientos, el proyecto contempla mejoras en áreas de hospitalidad, espacios para medios de comunicación, infraestructura tecnológica y zonas destinadas a patrocinadores, reforzando el papel de la ciudad como una de las principales puertas de entrada al torneo en Norteamérica.

Sin embargo, es Estados Unidos el país que concentra los desembolsos más significativos. El Gillette Stadium, en el área metropolitana de Boston, completó una modernización valorada en US$250 millones, mientras que el Levi’s Stadium de California ejecuta un plan de actualización cercano a los US$200 millones. Ambos proyectos buscan elevar la experiencia de los aficionados mediante nuevas suites corporativas, áreas premium, mejoras de conectividad y sistemas audiovisuales de última generación. A ellos se suma el Lincoln Financial Field de Filadelfia, donde las inversiones se han orientado a reforzar la seguridad, adaptar sectores del estadio a los requerimientos de la FIFA e incorporar medidas de sostenibilidad y eficiencia energética.

México apuesta por la renovación del Azteca para mantener su legado mundialista

En México, la atención se concentra en el histórico Estadio Azteca, escenario de algunos de los momentos más emblemáticos en la historia de los Mundiales. El recinto atraviesa un ambicioso proceso de remodelación que contempla mejoras estructurales, renovación de vestuarios, actualización de zonas VIP, nuevos espacios comerciales y la modernización de sus sistemas audiovisuales. La inversión comprometida supera los 1.500 millones de pesos mexicanos, respaldada además por un importante financiamiento aprobado específicamente para preparar el estadio de cara al partido inaugural de la competición.

La situación es diferente en Monterrey y Guadalajara. Tanto el Estadio BBVA como el Estadio Akron son recintos de construcción relativamente reciente que ya cuentan con gran parte de las características demandadas por la FIFA. Por ello, las actuaciones previstas son más acotadas y están enfocadas en ajustes operativos específicos. Esta combinación entre la renovación de un estadio histórico y el aprovechamiento de infraestructuras modernas refleja la estrategia mexicana para el Mundial de 2026: preservar el legado de sus escenarios más emblemáticos mientras se apoya en instalaciones que ya representan los estándares contemporáneos del fútbol internacional.