Taranto 2026 conecta el 3×3 con camino olímpico a Los Ángeles 2028
Javier Nieto
mayo 12, 2026

El baloncesto 3×3 de los Juegos Mediterráneos Taranto 2026 tendrá un valor directo en el camino hacia los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. La competición reunirá a 18 equipos masculinos y 14 femeninos, y sus resultados contribuirán al FIBA 3×3 Federation Ranking, el ranking de federaciones que forma parte del proceso de clasificación olímpica de la disciplina.

El peso competitivo del torneo se explica por el nuevo sistema de ranking de 24 meses, en vigor desde el 1 de diciembre de 2025 y con recorrido hasta diciembre de 2027. Ese ranking será una de las vías principales hacia Los Ángeles 2028, con cinco plazas olímpicas por género asignadas a través de la clasificación de federaciones y otras seis por género decididas mediante torneos clasificatorios en 2028. Cada resultado entre ahora y finales de 2027 tendrá, por tanto, un valor añadido dentro del mapa olímpico del 3×3.

Un torneo mediterráneo con valor olímpico

La incorporación de Taranto 2026 a esa ruta refuerza el crecimiento del 3×3 en los países mediterráneos y convierte el torneo en algo más que una cita regional. El Comité Internacional de los Juegos Mediterráneos -CIJM/ICMG- y FIBA ofrecen así a los jugadores y federaciones del área mediterránea una oportunidad concreta para sumar rendimiento, puntos y posición dentro del proceso que conduce al sueño olímpico de Los Ángeles 2028.

El torneo se disputará del 29 de agosto al 2 de septiembre de 2026 en los Giardini Peripato, un enclave histórico del centro de Taranto renovado específicamente para los Juegos. La elección del espacio encaja con la identidad urbana del 3×3: una disciplina rápida, de alta intensidad, con una sola canasta y un formato asociado a espacios abiertos, público cercano y competición compacta.

Taranto 2026 entra en su fase decisiva

La relevancia deportiva del 3×3 llega en un momento clave para la organización general de Taranto 2026. Massimo Ferrarese, comisario extraordinario y presidente del Comité Organizador, se ha convertido en una de las figuras centrales de la ejecución institucional y operativa de los Juegos, con una agenda centrada en acelerar obras, coordinar sedes y garantizar que el evento llegue al tramo final con sus principales estructuras preparadas.

Los avances recientes muestran que la organización ha entrado en una fase de verificación y no solo de construcción. El PalaRicciardi ha entrado en su fase final como instalación cubierta de atletismo, mientras el PalaWojtyla, en Martina Franca, ya ha acogido pruebas operativas para analizar flujos de público, accesos y funcionamiento técnico. Las obras del Magna Grecia Tennis Center también continúan, con ocho pistas previstas como una de las instalaciones centrales del programa.

Lo que queda por cerrar

El tramo final todavía exige cerrar piezas decisivas: sedes, logística, alojamiento, transporte, operaciones, coordinación con comités olímpicos nacionales y pruebas funcionales. El Chefs de Mission Seminar, celebrado del 27 al 29 de marzo de 2026, ya fue presentado por el CIJM y el Comité Organizador como un hito de aceleración en la preparación, con la participación de delegaciones, instituciones, comités olímpicos nacionales y federaciones internacionales.

La cuenta atrás también tendrá un momento simbólico con el evento de los -100 días, previsto para hacer balance de obras y preparación con la presencia del ministro Andrea Abodi y Ferrarese. En ese contexto, el 3×3 aporta a Taranto 2026 una pieza de visibilidad olímpica dentro de unos Juegos Mediterráneos que ya no funcionan solo como cita regional, sino también como plataforma de desarrollo, ranking y legado. Para FIBA, es una extensión del crecimiento del 3×3; para Taranto, una oportunidad de mostrar organización y espacios renovados; y para los equipos, un paso concreto en el camino hacia Los Ángeles 2028.