Timur Turlov gana la presidencia de la FIDE y toma el relevo de Dvorkovich
Javier Nieto
septiembre 26, 2026

Timur Turlov ha sido elegido presidente de la Federación Internacional de Ajedrez –FIDE- tras imponerse a Wadim Rosenstein por 110 votos a 85 en la segunda vuelta de las elecciones celebradas este 26 de septiembre en Samarcanda, Uzbekistán. El empresario y presidente de la Federación de Ajedrez de Kazajistán sucede a Arkady Dvorkovich, que dirigió la organización durante dos mandatos entre 2018 y 2026. A sus 38 años, Turlov se convierte en el octavo presidente de la FIDE y el segundo más joven de su historia. Su candidatura, acompañada por el pentacampeón mundial Viswanathan Anand como presidente adjunto, combina el respaldo de uno de los principales patrocinadores privados del ajedrez con un programa de digitalización, financiación federativa y reforma de la gobernanza.

La votación se desarrolló durante la Asamblea General, coincidiendo con la 46.ª Olimpiada de Ajedrez, y contó con representantes de 196 federaciones nacionales. Turlov había encabezado la primera vuelta con 96 votos, por delante de los 76 de Rosenstein y los 20 de Jan Henric Buettner, ambos candidatos de Alemania. Dos horas después, la segunda votación confirmó su victoria. “Todos somos una familia y seguiremos trabajando como tal. Esta es una gran responsabilidad y un voto por un futuro mejor para nuestro deporte”, declaró tras conocer el resultado. El nuevo presidente agradeció también la participación de sus rivales y defendió que el desarrollo internacional del ajedrez pasa por hacer que las federaciones miembros sean “más fuertes y más independientes”.

De patrocinador a presidente

Turlov es economista y consejero delegado de Freedom Holding Corp., un grupo internacional de servicios financieros cotizado en el Nasdaq. Preside la federación de Kazajistán desde enero de 2023 y, según los datos difundidos por la FIDE, su compañía ha destinado aproximadamente 30 millones de dólares al desarrollo del ajedrez kazajo durante tres años, además de apoyar la organización de más de 20 grandes torneos internacionales de la federación. Su relación con la entidad ya abarcaba competiciones, formación y proyectos educativos antes de las elecciones. El 17 de septiembre, Freedom fue anunciado también como patrocinador principal del encuentro por el Campeonato del Mundo de 2026, ampliando una colaboración estratégica que mantiene con la FIDE desde 2023.

El paso de financiador a presidente sitúa la gestión de esas relaciones comerciales entre los asuntos centrales de su mandato. La documentación de su candidatura publicada por el Congreso establece que Turlov se abstendrá de votar sobre posibles contratos de patrocinio entre Freedom y la FIDE, acuerdos con la International School Chess Federation -ISCF- y candidaturas organizativas presentadas por la federación kazaja. Las decisiones correspondientes quedarán en manos de los órganos directivos de la organización. Turlov es también presidente fundador de la ISCF, creada en septiembre de 2024 para extender el ajedrez entre escuelas y sistemas educativos, y dirige la asociación que reúne a las federaciones de Azerbaiyán, Kazajistán, Kirguistán, Turkmenistán, Turquía y Uzbekistán.

Anand y la continuidad institucional

La elección cierra la etapa de Dvorkovich, aunque la transición había comenzado en julio. El dirigente suspendió entonces el ejercicio de sus funciones tras su inclusión en las sanciones de la Unión Europea y Anand, presidente adjunto desde 2022, asumió la presidencia interina. Turlov había formado parte inicialmente del proyecto electoral de Dvorkovich antes de encabezar su propia candidatura. La permanencia de Anand y la relación previa del nuevo presidente con la financiación federativa mantienen, por tanto, vínculos con la estructura anterior. Dvorkovich felicitó al vencedor y destacó que su equipo dispone de “energía, un plan claro y recursos” para desarrollar sus propuestas.

El programa de Turlov plantea una plataforma digital común para la FIDE y sus miembros, acceso más igualitario a herramientas de gestión y apoyo para que las federaciones atraigan financiación y construyan fuentes estables de ingresos. También incluye la expansión del ajedrez escolar, un calendario internacional publicado con antelación, mejores condiciones para jugadores, entrenadores y árbitros, y una mayor presencia femenina en la dirección. Son compromisos de campaña cuya aplicación deberá concretarse mediante presupuestos, responsabilidades y decisiones de los órganos federativos. Anand aporta a ese proyecto su experiencia como pentacampeón mundial y como dirigente, además de continuidad en la relación con jugadores y federaciones nacionales.

Rusia y las obligaciones internacionales

La participación rusa será otro de los asuntos que recibirá la nueva presidencia. Durante la campaña, Turlov declaró que cumplir la resolución del Tribunal de Arbitraje Deportivo -TAS- que restringe esa participación constituye una “línea roja” para preservar la posición de la FIDE dentro del movimiento olímpico. Al mismo tiempo, expresó su deseo de que las organizaciones rusas lleguen a reunir las condiciones necesarias para recuperar una participación plena. Su posición vincula cualquier cambio futuro al cumplimiento de las obligaciones deportivas internacionales, en un contexto en el que la guerra en Ucrania y las sanciones a Dvorkovich han influido directamente en la transición de poder.

La configuración de la nueva dirección será el siguiente paso previsto en la Asamblea. Su agenda contempla la elección de cuatro vicepresidentes y la presentación, por parte del presidente electo, de candidatos a tesorero, secretario del Consejo y otras tres vicepresidencias. Esa composición permitirá conocer cómo se distribuyen las responsabilidades dentro del equipo que acompañará a Turlov y quiénes deberán ejecutar su programa financiero, tecnológico y educativo. “Podemos tener opiniones diferentes, pero todos compartimos una convicción: el ajedrez es importante y podemos hacer mucho más para desarrollarlo en todo el mundo”, afirmó el nuevo presidente tras la votación.