Cómo proteger el desierto del Gobi en una carrera de ultra resistencia
Javier Nieto
octubre 1, 2025

El Ultra Gobi inauguró oficialmente este lunes su 20ª edición en Dunhuang, provincia de Gansu (China), consolidándose como uno de los eventos de resistencia más singulares del calendario internacional. Más de 5.000 participantes, distribuidos en 115 equipos, se dieron cita en el histórico enclave de la Ruta de la Seda para afrontar una nueva travesía por el desierto.

La ceremonia de apertura incluyó una danza de Dunhuang, que evocó la herencia cultural de la Ruta de la Seda y el viaje legendario de Xuanzang. Cada equipo desfiló sobre el escenario con entusiasmo y orgullo, en un acto que volvió a subrayar los valores del Ultra Gobi a lo largo de dos décadas: juventud, espíritu colectivo y compromiso social.

Uno de los momentos más destacados llegó con la entrada de 19 participantes veteranos, encargados de portar las banderas de las ediciones anteriores. Este gesto simbólico rindió homenaje a los 20 años de historia del evento, caracterizados por la resistencia física, la camaradería y el intercambio cultural.

Ecos solidarios y compromiso medioambiental

La ceremonia también estuvo marcada por la dimensión social de la prueba. La Beijing Gobi Friends Public Welfare Foundation, integrada por voluntarios y socios benéficos, volvió a poner de relieve el espíritu filantrópico de la carrera bajo el lema: “El bien público requiere acción personal; el futuro se construye con nuestras propias manos”.

En su intervención, el capitán del equipo solidario de este año, Kuang Hong, instó a los participantes a proteger el frágil ecosistema del desierto, mantener la equidad como principio rector de la competición, fomentar la amistad dentro de la comunidad del Gobi y asumir la sostenibilidad como una misión compartida.

El símbolo de la continuidad deportiva

En otro momento solemne, el trofeo correspondiente al campeonato de 121 kilómetros del Grupo EMBA de la pasada edición fue conducido al recinto por representantes de la Cheung Kong Graduate School of Business y recibido por el presidente del Ultra Gobi, Qu Xiangdong, en nombre del comité organizador, ante la presencia de miles de corredores.

El propio Qu Xiangdong pronunció un discurso de apertura bajo el título “Juventud brillante con propósito, emprendiendo un nuevo viaje”, en el que reafirmó la misión social del evento: “Ultra Gobi representa la comunicación sincera y el progreso cultural compartido”.

Políticas chinas frente a la desertificación

El mensaje de Kuang Hong se enmarca en un contexto más amplio de políticas medioambientales desarrolladas en China para combatir la desertificación. Desde 1978, el país impulsa la denominada Gran Muralla Verde —el programa Three-North Shelterbelt—, consistente en cinturones forestales diseñados para frenar el avance del desierto del Gobi y estabilizar los suelos.

En los últimos años, esta estrategia se ha complementado con el uso de paneles solares en áreas áridas, cuya sombra reduce la evaporación y favorece la recuperación vegetal, así como con proyectos de reforestación como el programa “grano por verde” (grain-for-green), que incentiva la sustitución de tierras agrícolas por vegetación forestal. Asimismo, se han aplicado restricciones de pastoreo en zonas vulnerables y sistemas de monitoreo ecológico de última generación, con el objetivo de reforzar la sostenibilidad de los ecosistemas.

Estas medidas permiten contextualizar el llamamiento realizado en la apertura del Ultra Gobi, en el que la protección del ecosistema del desierto se plantea no solo como una responsabilidad individual de los corredores, sino también como parte de una estrategia nacional de conservación.