Cuando el sumo dibuja el nuevo modelo de deporte
Javier Nieto
octubre 19, 2025

El Grand Sumo Tournament se celebra esta semana en el Royal Albert Hall de Londres —solo la segunda vez que un campeonato profesional de sumo tiene lugar fuera de Japón desde 1991—, un hecho que llama la atención tratándose de un deporte profundamente arraigado en la cultura japonesa y poco habituado a competir fuera de su país. Este domingo, los Los Angeles Rams se enfrentarán a los Jacksonville Jaguars en un partido de temporada regular de la NFL en la capital británica, dentro de un modelo en expansión y cada vez más global que traslada eventos oficiales a nuevos escenarios.

En el sumo, más de 40 luchadores profesionales participan en un torneo de cinco días con combates y rituales tradicionales, en un dohyo especialmente construido para la ocasión. En el fútbol americano, la NFL mantiene su International Series, con partidos en Londres, Berlín, Dublín y próximamente Madrid, dentro de una estrategia que amplía el alcance mediático y comercial de la liga.

Nuevos escenarios para competiciones tradicionales

La MLB organiza la MLB London Series, con encuentros de temporada regular en suelo europeo, y la NBA ha llevado partidos oficiales a otras ciudades dentro del programa NBA Global Games. En el fútbol, la RFEF aprobó el traslado del Villarreal-Barcelona de la jornada 17 a Miami, pendiente de autorización por parte de los organismos internacionales. En Italia, la Serie A permitió el enfrentamiento entre AC Milan y Como en Perth, Australia, dentro de una política de expansión global similar.

Las Supercopas también se han sumado a este movimiento. La Supercopa de España y la Supercoppa Italiana se disputan en Arabia Saudí mediante acuerdos que aportan decenas de millones de euros por edición. Arabia Saudí pagará 138 millones de euros para acoger la competición italiana entre 2023 y 2029, además de cerca de 40 millones por cada edición de la española organizada en su territorio.

Estados Unidos, origen del modelo global

Las grandes ligas norteamericanas han sido las pioneras en aplicar esta fórmula. NFL, MLB y NBA han diseñado estrategias de expansión internacional que combinan espectáculo, negocio y diplomacia deportiva.
El impulso operativo y financiero procede en buena medida de empresas estadounidenses como Relevent Sports, que colaboran con ligas europeas en la organización de partidos fuera de su territorio, apoyadas por cadenas de televisión internacionales y patrocinadores interesados en la exposición global del evento.

El modelo se fundamenta en la diversificación de ingresos: venta de derechos televisivos en nuevos mercados, patrocinios locales y turismo deportivo. Cada evento que cruza fronteras refuerza la marca de la competición y consolida su posición en el mercado mediático mundial.

Las federaciones y ligas destacan los efectos positivos de esta internacionalización:
– Aumento de ingresos por derechos de televisión y contratos de patrocinio.
– Crecimiento de la audiencia global y del valor de marca.
– Impulso al turismo deportivo y a la presencia institucional en nuevos mercados.

La NFL estima que sus partidos internacionales generarán más de 500 millones de dólares en beneficios durante 2025. En paralelo, las federaciones europeas ven en este modelo una oportunidad para reforzar la sostenibilidad económica de sus competiciones y abrir nuevas vías de comercialización.

Retos logísticos e institucionales

Trasladar eventos reglamentarios fuera del país plantea exigencias de infraestructura, transporte y normativa. En el sumo, el montaje del dohyo en Londres requirió traer once toneladas de arcilla desde Japón y la participación de maestros locales para reproducir con precisión el entorno tradicional. En el fútbol, la discusión gira en torno a la integridad competitiva y el respeto al aficionado local. “Llevar un partido oficial a otro continente es ignorar la base del juego”, declaró el portero Unai Simón al ser consultado sobre la posibilidad de jugar en Miami.

Si finalmente el Villarreal-Barcelona se disputa en Miami, marcará un antes y un después como primer partido oficial de una gran liga europea fuera de su país. En paralelo, la NFL ya ha confirmado tres encuentros en Londres para 2025 y su primera cita en Madrid con los Miami Dolphins frente a los Washington Commanders. Mientras tanto, el Royal Albert Hall y Wembley Stadium se convierten en escenarios de un mismo fenómeno: el deporte globalizado que une tradición, espectáculo y negocio en una estrategia común de expansión mediática y económica. ¿Se empezará a ver este modelo cada vez más en deportes y competiciones?