Henrik Nilsson dimite como presidente de la FIB antes de una posible destitución
Javier Nieto
junio 22, 2026

Henrik Nilsson ha dimitido con efecto inmediato como presidente de la Federación Internacional de Bandy -FIB- después de perder el respaldo del Comité Ejecutivo en una crisis marcada por la posible reintegración de Rusia y Bielorrusia, pero también por una serie de desacuerdos sobre la gestión interna, las competencias estatutarias y la relación con el secretario general de la organización, Attila Adamfi.

La salida de Nilsson llega después de que el Comité Ejecutivo aprobara por unanimidad una moción de censura contra él tras varias reuniones telemáticas. Aunque la FIB atribuyó oficialmente la dimisión a las diferencias entre el presidente y el resto de la Ejecutiva sobre la integración de Rusia y Bielorrusia, el conflicto había escalado previamente por cuestiones internas de gobierno y por el intento de Nilsson de forzar la salida del secretario general. La organización sitúa así la ruptura inmediata en el debate sobre el regreso de ambos países, pero la pérdida de confianza se había extendido también a la gestión interna, las competencias estatutarias y los procedimientos de la federación.

La crisis interna de la FIB acaba con la salida de Henrik Nilsson

Según se desprende de la información trasladada por World Bandy, el conflicto se originó después de que Nilsson solicitara la dimisión de Attila Adamfi y comunicara su intención de cesarle si no abandonaba voluntariamente el cargo. El Comité Ejecutivo consideró que los argumentos presentados por el presidente eran “inválidos e infundados” y expresó su respaldo unánime al secretario general.

La Ejecutiva también cuestionó varios intentos de Nilsson de introducir cambios unilaterales en los procedimientos operativos, los sistemas de comunicación y las estructuras de reporte de la federación, así como el nombramiento de un secretario general adjunto sin la aprobación previa del órgano de gobierno correspondiente. Esa pérdida de confianza dejó al presidente en una posición institucionalmente debilitada antes de que formalizara su dimisión.

Rusia y Bielorrusia agravan la fractura en World Bandy

La segunda línea de tensión se abrió en torno al posible regreso de Rusia y Bielorrusia a las competiciones internacionales de bandy. Como federación internacional reconocida, la FIB sigue las recomendaciones del Comité Olímpico Internacional -COI-, que recientemente recomendó que los deportistas juveniles de Rusia y todos los deportistas de Bielorrusia dejaran de estar restringidos para participar en competiciones internacionales.

Sin embargo, esas recomendaciones no fueron aplicadas de forma inmediata ni automática. El Comité Ejecutivo creó y aprobó un grupo de trabajo de integración, con presencia de la presidenta de la Comisión de Atletas, Rebecca Draper, para coordinarse con las partes implicadas, evaluar la situación y presentar recomendaciones a la Ejecutiva sobre la posible integración de equipos rusos y bielorrusos en las competiciones de la FIB. Nilsson respaldó la creación de ese grupo de trabajo como miembro del propio Comité Ejecutivo, antes de que sus declaraciones posteriores en medios suecos acentuaran la división interna.

Stein Pedersen asume las funciones de presidente de la FIB

La FIB rechazó además algunas de las afirmaciones realizadas por Nilsson en Suecia y aseguró que ningún representante de la federación había visitado recientemente Rusia. La organización también aclaró que Kazajistán nunca formó parte de esas conversaciones, en paralelo a la suspensión de la asociación de bandy registrada en el país por deudas en las cuotas de afiliación y por inactividad, una decisión que deberá ser ratificada por el Congreso.

De acuerdo con el artículo 28.4 de los estatutos de la FIB, el primer vicepresidente, Stein Pedersen, asumirá los poderes y funciones del presidente. El Comité Ejecutivo se reunirá para analizar la situación y determinar los siguientes pasos, mientras las asociaciones nacionales serán informadas lo antes posible y el grupo de trabajo sobre Rusia y Bielorrusia mantiene pendiente la presentación de sus recomendaciones.