PGA Tour anuncia cambios históricos: ascensos, descensos y nuevos torneos desde 2028
Juan José Saldaña
junio 24, 2026

El PGA Tour se prepara para entrar en una de las etapas más transformadoras de su historia. A partir de 2028, el principal circuito de golf profesional implementará una profunda reforma que modificará la forma en que los jugadores compiten, se clasifican y construyen sus carreras. La iniciativa, liderada por el director ejecutivo Brian Rolapp, busca responder a las nuevas exigencias del deporte moderno, ofreciendo un producto más dinámico para los aficionados y mayores incentivos para los golfistas.

El anuncio llega en un momento especialmente sensible para el golf mundial. Durante los últimos años, la irrupción de LIV Golf alteró el equilibrio tradicional del deporte, atrayendo a figuras destacadas mediante contratos millonarios y obligando al PGA Tour a replantear su modelo competitivo. En este contexto, la organización ha optado por una estrategia que combina innovación, meritocracia y mayores recompensas económicas, con el objetivo de fortalecer su posición y garantizar que los mejores jugadores compitan con mayor frecuencia entre sí.

Un sistema inspirado en la meritocracia y los ascensos deportivos

La principal novedad del proyecto será la creación de dos circuitos diferenciados. El primero, denominado PGA Tour Championship Series, reunirá a la élite del golf profesional en los torneos más prestigiosos y mediáticos de la temporada. Paralelamente, la PGA Tour Challenger Series servirá como plataforma de desarrollo y clasificación, ofreciendo a los jugadores la oportunidad de ascender al máximo nivel mediante sus resultados en la cancha.

Este modelo recuerda a los sistemas de ascensos y descensos presentes en deportes como el fútbol europeo. Al finalizar cada temporada, al menos 90 jugadores conservarán su lugar en la Championship Series, mientras que 20 golfistas provenientes de la Challenger Series obtendrán el ascenso. Del mismo modo, quienes no alcancen el rendimiento esperado perderán su posición en la máxima categoría. Según Brian Rolapp, esta estructura permitirá establecer trayectorias más claras para los jugadores y aumentar la competitividad en cada torneo, generando una presión constante que premiará el rendimiento sostenido a lo largo del año.

Más dinero, torneos eliminatorios y una nueva experiencia para los aficionados

La reforma también contempla una importante reestructuración económica. Los eventos de la Championship Series repartirán bolsas mínimas de 20 millones de dólares por torneo, una cifra que refleja la intención del PGA Tour de mantener a sus principales figuras y reforzar el atractivo comercial de sus competencias. Por su parte, los torneos de la Challenger Series ofrecerán premios de al menos 4 millones de dólares y se disputarán en sedes históricas que tradicionalmente han formado parte del calendario del Tour.

Otro de los elementos más llamativos será el regreso de los torneos bajo formato eliminatorio o match play, una modalidad que enfrenta directamente a los jugadores entre sí y que añade un componente estratégico y emocional distinto al tradicional sistema de puntuación acumulada. La propuesta fue desarrollada por el Comité de Competición Futura del PGA Tour, encabezado por Tiger Woods y compuesto por jugadores y destacados ejecutivos del ámbito empresarial. Para Woods, el proceso estuvo marcado por conversaciones profundas sobre el futuro del deporte, buscando construir una estructura que preserve la esencia del golf mientras se adapta a una nueva generación de aficionados y a un mercado cada vez más competitivo.