El inesperado adiós de las WTA Finals a Arabia Saudita: Indian Wells recupera el torneo
Juan José Saldaña
julio 2, 2026

El calendario del tenis femenino vuelve a experimentar un cambio de gran impacto. Las WTA Finals, el torneo que reúne cada temporada a las ocho mejores jugadoras individuales y las ocho mejores parejas de dobles del circuito, abandonarán Arabia Saudita un año antes de lo previsto para instalarse en Indian Wells Tennis Garden en California. La decisión pone fin de manera anticipada al acuerdo de tres años que la WTA había firmado con la Federación Saudí de Tenis, reabriendo el debate sobre el rumbo estratégico del circuito femenino en uno de los momentos de mayor transformación para este deporte.

El torneo, considerado la gran cita de cierre de temporada del tenis femenino, se disputará entre el 8 y el 15 de noviembre en la sede del prestigioso Indian Wells Open, uno de los eventos ATP y WTA 1000 más importantes del calendario. Aunque ambas partes calificaron la colaboración en Riad como un éxito y aseguraron que la finalización del contrato fue fruto de un acuerdo mutuo, el cambio llega en un contexto marcado por las críticas que despertó la presencia de la WTA en Arabia Saudita y por la constante búsqueda del circuito de una sede estable tras varios años de cambios e incertidumbre.

El fin anticipado de una alianza que dividió al tenis femenino

Cuando la WTA anunció que las Finals se disputarían en Riad a partir de 2024, la decisión generó una fuerte repercusión dentro y fuera del deporte. Para el circuito, la alianza representaba una oportunidad para expandir el tenis femenino hacia nuevos mercados y aprovechar la creciente inversión saudí en grandes eventos internacionales. Para sus detractores, en cambio, suponía el riesgo de contribuir al denominado sportswashing, utilizando el deporte como herramienta para mejorar la imagen internacional del reino frente a las críticas por su situación en materia de derechos humanos.

A pesar de la controversia, la WTA y la Federación Saudí de Tenis defendieron el proyecto destacando sus resultados. Ambas organizaciones aseguraron haber alcanzado a más de 30.000 personas mediante programas comunitarios, talleres para entrenadoras, formación para profesores de educación física, clínicas de tenis dirigidas a supervivientes de cáncer de mama e iniciativas destinadas a fomentar la participación de niñas y mujeres jóvenes en este deporte. También señalaron que la asistencia al torneo creció un 20 % respecto al año anterior, con entradas agotadas durante las jornadas decisivas.

Indian Wells recupera un torneo que busca estabilidad

El traslado a California supone el regreso de las Finals a uno de los escenarios más emblemáticos del tenis mundial. Indian Wells cuenta con una infraestructura consolidada, una larga tradición organizativa y un reconocimiento internacional que lo convierten en una apuesta segura para albergar un evento de esta magnitud. La edición de este año también buscará mantener el elevado nivel competitivo y económico alcanzado recientemente, después de que en Riad se repartiera el mayor premio en metálico de la historia del deporte femenino, con Elena Rybakina llevándose más de 5,2 millones de dólares tras conquistar el título.

Este nuevo cambio de sede también prolonga una etapa de inestabilidad para el torneo de maestras. Antes de llegar a Arabia Saudita, las WTA Finals atravesaron un complejo recorrido que comenzó con un ambicioso contrato de diez años en Shenzhen, interrumpido por la pandemia de Covid-19 y el caso de Peng Shuai, para luego pasar por Guadalajara, Fort Worth y Cancún. Mientras el circuito femenino redefine nuevamente el destino de su evento más importante, Arabia Saudita mantiene intactas sus ambiciones dentro del tenis internacional y ya prepara su desembarco en el circuito masculino con la futura organización de un torneo ATP Masters 1000, previsto para comenzar en 2028.