El COI levanta provisionalmente la suspensión del Comité Olímpico Ruso y abre la puerta al regreso de Rusia
Juan José Saldaña
julio 7, 2026

El Comité Olímpico Internacional (COI) dio un paso significativo en uno de los temas más sensibles del deporte mundial al levantar provisionalmente la suspensión que pesaba sobre el Comité Olímpico Ruso (COR) desde octubre de 2023. La decisión marca un nuevo capítulo en la relación entre el organismo olímpico y Rusia, después de casi tres años en los que las consecuencias de la invasión a Ucrania transformaron el panorama de las competiciones internacionales y redefinieron las condiciones de participación de cientos de atletas.

El cambio responde a una revisión jurídica realizada por el COI, que determinó que el Comité Olímpico Ruso ya no mantiene entre sus miembros a organizaciones deportivas regionales ubicadas en territorios bajo la jurisdicción del Comité Olímpico Nacional de Ucrania y que, además, se comprometió a no desarrollar actividades deportivas en esas zonas. Si bien la medida supone un importante alivio para el deporte ruso, el organismo olímpico dejó claro que continuará supervisando el cumplimiento de estas condiciones y que mantiene intacta su postura de condena frente a la guerra.

El primer paso hacia el regreso del Comité Olímpico Ruso

La suspensión del Comité Olímpico Ruso había sido impuesta el 12 de octubre de 2023 después de que el COR incorporara a organizaciones deportivas de regiones ucranianas ocupadas, una decisión considerada por el COI como una vulneración de la Carta Olímpica y de la autonomía del Comité Olímpico Nacional de Ucrania. Tras meses de seguimiento, la Comisión de Asuntos Jurídicos concluyó que esa situación dejó de existir, lo que permitió a la Junta Ejecutiva levantar provisionalmente la sanción.

No obstante, el levantamiento de la suspensión no significa un restablecimiento total de las relaciones entre ambas organizaciones. El COI advirtió que continuará vigilando las actividades del Comité Olímpico Ruso en los territorios en disputa y se reservó el derecho de volver a imponer sanciones o adoptar nuevas medidas si considera que las condiciones establecidas dejan de cumplirse. La decisión busca equilibrar el respeto por la Carta Olímpica con la necesidad de preservar la estabilidad institucional del Movimiento Olímpico.

Los atletas rusos podrán volver bajo nuevas condiciones

Junto con el levantamiento de la suspensión, el COI anunció que ya no son aplicables las recomendaciones emitidas en 2022 y 2023 para las Federaciones Internacionales respecto a la participación de atletas y equipos rusos, incluidas las medidas de protección que dieron origen a la figura de los Atletas Neutrales Individuales. La modificación coincide con el inicio del proceso clasificatorio para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y los Juegos Olímpicos de la Juventud de Invierno Dolomiti Valtellina 2028, con el objetivo de garantizar igualdad de acceso a las competiciones internacionales.

Sin embargo, el regreso no será automático. El COI estableció que todos los deportistas rusos deberán cumplir estrictamente con los requisitos antidopaje establecidos por las Federaciones Internacionales, la Agencia Internacional de Pruebas (ITA) y las directrices de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA). Entre las condiciones se incluyen múltiples controles antes de regresar a la competición y programas independientes de supervisión mientras persistan las dudas sobre la gobernanza de la Agencia Antidopaje Rusa (RUSADA).

La postura del COI frente a Rusia no cambia

Aunque la decisión representa una apertura hacia el deporte ruso, el Comité Olímpico Internacional insistió en que no modifica su posición respecto a la invasión de Ucrania. El organismo reiteró que continúa condenando la guerra y reafirmó su compromiso con la promoción de la paz a través del deporte, manteniendo además su apoyo permanente a la comunidad olímpica ucraniana mediante programas de solidaridad, ayuda económica y respaldo logístico para sus atletas.

En la misma línea, el COI confirmó que no organizará eventos olímpicos en territorio ruso ni invitará a representantes del Gobierno de Rusia a sus competiciones oficiales. Asimismo, la decisión sobre el uso de la bandera, el himno y otros símbolos nacionales en los Juegos Olímpicos será adoptada más adelante, cuando se acerquen las próximas citas olímpicas. Estos aspectos seguirán siendo evaluados de manera independiente, reflejando que el levantamiento de la suspensión administrativa no implica una normalización completa de la participación institucional de Rusia en el Movimiento Olímpico.

Un escenario que redefine el panorama olímpico rumbo a Los Ángeles 2028

La medida también responde a un cambio de enfoque dentro del Movimiento Olímpico. Durante los últimos años, el COI debatió ampliamente el equilibrio entre las sanciones derivadas de conflictos geopolíticos y el derecho de los atletas a competir sin verse afectados por decisiones tomadas por sus gobiernos. Esas discusiones, desarrolladas en la Cumbre Olímpica, la Junta Ejecutiva y la Sesión del COI, reforzaron el principio de que el acceso al deporte debe preservarse siempre que sea posible dentro del marco de la Carta Olímpica.

Con el proceso clasificatorio para Los Ángeles 2028 ya en marcha, las Federaciones Internacionales tendrán ahora un papel determinante para definir cómo implementarán estas nuevas directrices. Algunas podrían permitir el regreso pleno de los atletas rusos, mientras que otras mantendrán restricciones específicas de acuerdo con sus propios reglamentos y realidades competitivas. El levantamiento provisional de la suspensión del Comité Olímpico Ruso abre así una nueva etapa para el deporte internacional, en la que las decisiones de cada federación serán determinantes para el alcance efectivo del regreso de Rusia a las grandes competiciones.