El Sergei Judo Camp reúne a 500 jóvenes con Dakar 2026 en el horizonte
Javier Nieto
julio 21, 2026

La Federación Internacional de Judo -IJF- ha reunido a 500 deportistas cadetes y júnior de 40 países en el Sport Resort Fiesch, en Suiza. La edición de 2026 del IJF Youth Camp, también conocido como Sergei Judo Camp, combina varios días de entrenamiento intensivo, formación y convivencia internacional. La proximidad de los Juegos Olímpicos de la Juventud de Dakar concede una relevancia adicional a una concentración en la que participan numerosos judocas que aspiran a representar a sus federaciones en Senegal.

El campamento está destinado a deportistas de alto rendimiento desde los 14 años y sigue la filosofía del programa NATSU. Su funcionamiento combina desarrollo técnico, preparación competitiva y randori —combates de práctica libre— con actividades orientadas a la formación personal. Los participantes entrenan con compañeros de otros países, reciben las indicaciones de especialistas internacionales y comparten alojamiento y espacios comunes durante la concentración. Cada delegación incluye deportistas masculinos y femeninos, una condición con la que la organización incorpora la igualdad de oportunidades a la propia estructura del encuentro.

Técnica, randori y referentes internacionales

Sergei Aschwanden dirige el campamento junto con un equipo internacional de entrenadores. El medallista de bronce en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y actual presidente de la Federación Suiza de Judo presta su nombre a un proyecto que pretende trasladar a las nuevas generaciones tanto conocimientos competitivos como los principios educativos de la disciplina. “Esto no trata solo del judo como deporte, sino de la cultura del judo y de todo lo que representa”, explicó durante la recepción a los participantes.

Bruno Tsafack dirigió la primera sesión y estableció el nivel de exigencia para el resto del programa. A lo largo de la concentración, los jóvenes trabajan con medallistas olímpicos y campeones mundiales y europeos, que comparten sus experiencias sobre el tatami. Las sesiones permiten perfeccionar técnicas, acumular combates con oponentes de características diferentes y aprender a gestionar la intensidad propia de una competición internacional. La variedad de edades y procedencias amplía además el repertorio de situaciones que cada judoca debe interpretar.

Cuarenta países dentro de un mismo tatami

La presencia de 500 participantes convierte Fiesch en un punto de encuentro entre distintas escuelas nacionales de judo. Los deportistas pueden enfrentarse a agarres, ritmos y planteamientos diferentes a los que encuentran habitualmente en sus clubes o selecciones. Esa diversidad aporta una preparación difícil de reproducir mediante sesiones internas y obliga a los jóvenes a adaptarse continuamente, una capacidad especialmente relevante para quienes empiezan a competir fuera de su país.

La convivencia prolonga el aprendizaje más allá de los entrenamientos. Compartir durante varios días alojamiento, comidas y actividades con jóvenes de otras culturas favorece la autonomía, el respeto y la comunicación. El campamento busca que los participantes comprendan también su futura responsabilidad como representantes de una federación nacional. La inclusión de chicos y chicas en todas las delegaciones refuerza ese componente educativo y garantiza que ambos grupos accedan al mismo entorno internacional de preparación.

La IJF y Solidaridad Olímpica amplían el acceso

La celebración del campamento cuenta con el apoyo continuado de la IJF y de Solidaridad Olímpica. Esta colaboración permite que federaciones nacionales con capacidades económicas y estructuras deportivas diferentes accedan a entrenadores, compañeros y condiciones de trabajo de nivel internacional. Entre ellas se encuentran varias que preparan a jóvenes con Dakar 2026 como objetivo. La concentración no concede plazas para los Juegos, pero sí complementa el trabajo desarrollado en cada país y ayuda a detectar las necesidades técnicas, físicas y personales de sus deportistas.

Los Juegos Olímpicos de la Juventud de Dakar serán el primer acontecimiento deportivo olímpico celebrado en África y distribuirán sus actividades entre Dakar, Diamniadio y Saly. Para quienes lleguen a competir en Senegal, el desafío incluirá la convivencia en un entorno multicultural, la adaptación a una competición de gran escala y la responsabilidad de representar a su país. El Sergei Judo Camp reproduce parte de ese escenario meses antes: reúne a jóvenes de 40 naciones, los sitúa frente a estilos desconocidos y convierte su preparación para el alto rendimiento en una experiencia deportiva, cultural y educativa.