La Federación Internacional de Judo -IJF- y la Federación Peruana de Judo han desarrollado del 5 al 7 de agosto en Lima, Perú, la edición inaugural de Sakura Judo presentada por la federación internacional. El programa reunió en el complejo deportivo VIDENA a 30 participantes, entre deportistas, entrenadoras, árbitras, organizadoras, administradoras y dirigentes, para trabajar en su desarrollo técnico y en sus posibilidades de continuar creciendo dentro del judo.
La iniciativa responde, según la IJF, a la constatación de que muchas mujeres abandonan el deporte al terminar su carrera competitiva o no encuentran un camino definido para continuar como entrenadoras, árbitras, gestoras o responsables federativas. Sakura Judo busca proporcionar formación, motivación, herramientas prácticas y oportunidades para que puedan permanecer y progresar dentro de este deporte. Al presentar el proyecto, el presidente de la IJF, Marius Vizer, afirmó: “Sakura Judo es una nueva iniciativa de la IJF para la igualdad de género destinada a inspirar y apoyar a las mujeres en el judo para que permanezcan en nuestro deporte y continúen su trayectoria dentro de él”.
Permanecer y crecer dentro del judo
Las tres jornadas combinaron clases sobre liderazgo y empoderamiento con sesiones prácticas de la Academia de la IJF dedicadas a habilidades técnicas, kata y arbitraje, además de debates inspirados en el programa Women in Sport High Performance -WISH-. La federación peruana adaptó los contenidos a sus prioridades nacionales, con especial atención a la participación y permanencia de las mujeres, la formación de entrenadoras y administradoras deportivas, el deporte seguro, la protección de las deportistas y la defensa personal.
Una de las principales formadoras, Gabriela Müller, explicó que el programa nació de dos necesidades: “La primera es la parte técnica del judo, ayudar a que más mujeres sean más fuertes y tengan más confianza sobre el tatami con el apoyo de entrenadores excepcionales. La segunda es el liderazgo. Necesitamos que haya más mujeres representadas en todas las funciones de nuestro deporte”. Cada participante elaboró además un plan individual denominado “Versión 4.0”, centrado en las capacidades de liderazgo que desea desarrollar. “No importa si lideras en tu club, tu dojo, tu región, tu federación nacional o internacionalmente. Todos los niveles importan”, añadió Müller.
Experiencias de liderazgo desde Lima
La responsable del proyecto, Larisa Kiss, directora de Juegos Olímpicos y Movimiento Olímpico para Judo de la IJF, relacionó esos contenidos con su propia trayectoria. Después de casi veinte años en la organización, progresó desde el puesto de secretaria hasta convertirse en una de sus principales responsables y ha sido nombrada delegada de la IJF para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Es la primera mujer de la historia del judo en ejercer como delegada para unos Juegos Olímpicos. “El crecimiento comienza cuando salimos de nuestra zona de confort. Ahí es donde aprendemos, donde descubrimos de qué somos capaces y donde empezamos a brillar”, explicó.
La presidenta de la federación peruana, María Martínez, destacó la presencia en su organización de deportistas, entrenadoras, árbitras y administradoras interesadas en ampliar su preparación. También habló sobre las dudas que pueden aparecer al aceptar responsabilidades: “Mi primer instinto siempre es decir: ‘¡Hagámoslo!’. Solo después llegan las dudas. ¿Seré capaz? ¿Cómo lo conseguiremos? Pero siempre me he sentido responsable de las personas que confían en mí. Cada reto que aceptamos nos permite crecer a todos”. Martínez añadió que siempre ha querido obtener cada puesto por ser la persona mejor cualificada, independientemente de que compitiera con un hombre o con una mujer.
Formación, oportunidades y apoyo mutuo
El presidente de la Confederación Panamericana de Judo, Carlos Zegarra, consideró que la confianza depositada en Perú refleja el trabajo desarrollado por su federación y el liderazgo que las mujeres ya ejercen dentro de su estructura. “Tenemos deportistas, árbitras, entrenadoras, administradoras y gestoras deportivas. Se convertirán en embajadoras para las futuras generaciones”, afirmó. También defendió que “las oportunidades deben ganarse mediante la profesionalidad, la educación y la competencia”. Zegarra destacó la experiencia del equipo formativo integrado por Müller, Kiss, Loredana Lascau, responsable del programa WISH, y Daniela Krukower, campeona mundial y experta de la Academia de la IJF.
Sakura Judo está planteado como el comienzo de un proceso de desarrollo a largo plazo, no como una actividad aislada. La IJF anima a las participantes a continuar su formación mediante su Academia, actuar como mentoras dentro de sus federaciones y mantener la red de apoyo creada en Lima. “Cuando una mujer avanza, otras ganan confianza para avanzar también. Así es como se produce el cambio”, señaló Martínez. “Espero que estos tres días no sean el final de un programa. Espero que sean el comienzo de una nueva forma de pensar, en la que las mujeres vean más oportunidades, se atrevan a enfrentarse a sus miedos y persigan los sueños que merecen”, concluyó.
