A solo 100 días del inicio de los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026, el trabajo que se desarrolla fuera de las competencias comienza a mostrar resultados tan relevantes como los que se verán en los escenarios deportivos. En distintos puntos de África, miles de jóvenes atletas y cientos de entrenadores participan en programas de formación, campamentos, talleres y competencias impulsados por Solidaridad Olímpica, una iniciativa que busca convertir a los Juegos en mucho más que un evento de dos semanas: una plataforma para fortalecer el deporte en todo el continente.
El programa de Desarrollo de Jóvenes Atletas (YAD), impulsado por el Comité Olímpico Internacional (COI), refleja esa visión de largo plazo. Desde 2025, la inversión destinada al desarrollo juvenil ha permitido poner en marcha más de un centenar de iniciativas en África, beneficiando a cerca de 15.000 deportistas y más de 700 entrenadores de 52 Comités Olímpicos Nacionales. La estrategia combina apoyo financiero, formación técnica y colaboración con las Federaciones Internacionales para construir un ecosistema deportivo capaz de seguir creciendo mucho después de Dakar 2026.
Una inversión que fortalece el deporte desde la base
La preparación para Dakar 2026 no se limita al entrenamiento de quienes competirán en los Juegos. El programa apuesta por fortalecer cada uno de los actores que forman parte del desarrollo deportivo, desde entrenadores y árbitros hasta administradores y dirigentes. Con una inversión cercana a los 10 millones de dólares destinada al programa de Desarrollo de Jóvenes Atletas desde 2025, África ha recibido el 39 % de los recursos distribuidos hasta ahora, una muestra de la prioridad que representa el continente para el Movimiento Olímpico en esta etapa.
Ese apoyo se ha traducido en 105 iniciativas desarrolladas en 52 Comités Olímpicos Nacionales africanos, donde el trabajo conjunto entre Solidaridad Olímpica y las Federaciones Internacionales busca generar cambios sostenibles. Los programas incluyen campamentos de entrenamiento, actividades de acompañamiento para atletas, formación técnica y fortalecimiento de los sistemas deportivos nacionales, permitiendo que el conocimiento adquirido permanezca en cada país y continúe beneficiando a nuevas generaciones de deportistas.
El conocimiento como legado para las futuras generaciones
Uno de los aspectos más relevantes del programa es su enfoque colaborativo. En disciplinas como el baloncesto 3×3, la FIBA organizó un campamento de alto rendimiento en Dakar que reunió a jóvenes jugadores de Argelia, Egipto, Kenia y Senegal, junto a entrenadores, árbitros y oficiales de mesa. La formación conjunta permitió que todos los protagonistas compartieran experiencias y desarrollaran herramientas comunes para elevar el nivel competitivo, fortaleciendo un modelo donde cada integrante del ecosistema deportivo cumple un papel fundamental en el crecimiento de los atletas.
La misma filosofía ha sido aplicada por World Athletics, que desde 2025 desarrolla talleres y campamentos en ciudades como Dakar y Nairobi para combinar la preparación técnica con contenidos sobre nutrición, protección de los atletas, lucha contra el dopaje y desarrollo profesional. Los entrenadores participantes replican posteriormente esos conocimientos en sus países, ampliando el alcance del programa mucho más allá de las concentraciones. A estas iniciativas también se suman proyectos como el Torneo Regional de Educación y Desarrollo de United World Wrestling en Guinea-Bissau, que integra competencias, capacitación y formación técnica para fortalecer las federaciones nacionales de África Occidental. Todo ello forma parte de una estrategia global para desarrollar atletas, entrenadores y organizaciones deportivas en todo el mundo.
