Los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Los Ángeles 2028 podrían generar entre 20.500 y 40.600 millones de dólares de producción económica y respaldar entre 126.000 y 224.000 puestos de trabajo durante su preparación y celebración. Así lo estima un estudio del Instituto de Economía Aplicada de la Los Angeles County Economic Development Corporation -LAEDC-, que analiza el impacto en los condados de Los Ángeles, Orange, Riverside, San Bernardino y Ventura. El cálculo incorpora la actividad del comité organizador, las inversiones en infraestructuras, el transporte y la seguridad, el consumo de los visitantes y el gasto de otras entidades relacionadas con los Juegos.
El documento fue encargado por LA28, aunque LAEDC desarrolló sus modelos de manera independiente. Todas las cantidades están expresadas en dólares de 2025 y cubren el periodo de planificación hasta la conclusión de los Juegos. La estimación inferior utiliza un método basado en la contabilidad nacional y recomendado por la International Academy of Sport Science and Technology -AISTS-, que contabiliza únicamente la entrada neta de dinero procedente del exterior. El modelo IMPLAN incluye toda la actividad desarrollada dentro de la región y produce la cifra superior. El propio informe advierte que presentar únicamente los 40.600 millones ofrecería una imagen incompleta.
Producción, PIB e infraestructuras
La producción económica no equivale a los ingresos de LA28, al beneficio de la ciudad ni al coste de organizar los Juegos. Representa el valor acumulado de las transacciones directas e indirectas generadas por las actividades analizadas. La aportación estimada al producto interior bruto regional se sitúa entre 15.400 y 24.000 millones de dólares, mientras que las rentas laborales —salarios y otras compensaciones— alcanzarían entre 8.900 y 15.600 millones.
La inversión de capital relacionada con LA28 constituye la principal fuente individual de impacto. El informe identifica aproximadamente 8.350 millones de dólares en proyectos de transporte, aeropuertos, movilidad, accesibilidad y adaptación de instalaciones acelerados o emprendidos en conexión con los Juegos. Bajo la metodología más conservadora, este canal generaría unos 7.000 millones de producción y respaldaría alrededor de 31.300 puestos. La utilización de recintos existentes o temporales pretende concentrar los recursos en infraestructuras con uso posterior, en lugar de construir nuevas sedes deportivas permanentes.
Qué significan los 224.000 empleos
La horquilla laboral tampoco representa el número de personas que conseguirán un nuevo empleo permanente. El estudio suma puestos a tiempo completo y parcial, permanentes y estacionales, ocupados durante los diferentes años de preparación y durante los Juegos. Un mismo trabajador puede desempeñar más de una función. Construcción, transporte, seguridad, alojamiento, hostelería y apoyo administrativo figuran entre los sectores con mayor actividad. Dentro del análisis ocupacional, el 79% de los puestos pertenece a profesiones que habitualmente requieren como máximo estudios secundarios, aunque algunas necesitan licencias, formación técnica, verificaciones de antecedentes o experiencia específica.
LA28 pretende dirigir el 75% de su gasto de contratación disponible hacia empresas de Greater Los Angeles y conseguir que el 25% alcance a compañías locales y pequeñas. Producción de eventos, servicios profesionales, movilidad, entretenimiento, comunicación, tecnología, construcción y hostelería aparecen entre las áreas con capacidad para obtener contratos. El consejero delegado de LA28, Reynold Hoover, considera que existe una oportunidad para “respaldar empleos, abrir puertas a empresas locales e impulsar inversiones que fortalezcan las comunidades de Los Ángeles”.
Visitantes e ingresos públicos
A esa actividad se sumaría la llegada de alrededor de dos millones de visitantes. LAEDC calcula que los no residentes gastarían directamente entre 1.600 y 4.300 millones de dólares solamente en el condado de Los Ángeles. Hoteles, restaurantes, comercios, empresas de transporte y espacios de ocio se encontrarían entre los principales receptores, aunque el resultado dependerá del número final de visitantes, su estancia y la cantidad de consumo que sustituya a la actividad habitual de los residentes.
La actividad asociada a los Juegos generaría también entre 5.100 y 5.900 millones de dólares en ingresos fiscales federales, estatales y locales. El Gobierno federal recibiría la mayor parte y el Estado de California la segunda, mientras que condados y municipios captarían cantidades menores mediante impuestos relacionados con salarios, ventas y propiedades. El presidente y consejero delegado de LAEDC, Stephen Cheung, destacó que el impacto alcanza “desde los empleos y las rentas laborales hasta las empresas locales, el gasto de los visitantes y la inversión a largo plazo”.
El modelo financiero de LA28
El presupuesto operativo del comité organizador se sitúa alrededor de los 7.000 millones de dólares y se financia principalmente mediante patrocinios, entradas, hospitalidad, licencias y aportaciones del Comité Olímpico Internacional -COI-. LA28, constituido como una entidad privada sin ánimo de lucro, había superado a finales de 2025 los 2.000 millones en acuerdos nacionales de patrocinio. La explotación comercial y el uso de instalaciones ya disponibles forman parte de su estrategia para equilibrar las cuentas sin financiar nuevos recintos olímpicos permanentes.
El carácter privado de ese presupuesto no significa que toda la operación relacionada con los Juegos carezca de gasto público. Transporte, seguridad, aeropuertos, movilidad y otras actuaciones ejecutadas por las administraciones o entidades independientes aparecen en canales separados dentro del estudio. Esta diferencia explica que el impacto económico pueda alcanzar los 40.600 millones pese a que el presupuesto de LA28 sea mucho menor. El informe establece una previsión anterior al evento; la contratación realmente adjudicada, los puestos finalmente ocupados, el gasto de los visitantes y el uso posterior de las infraestructuras permitirán medir después de 2028 qué parte de esa proyección permaneció en la economía regional.
