La llama olímpica de la Juventud Dakar 2026 llegó a Senegal el sábado 12 de septiembre, apenas dos días después de haber sido encendida en el histórico Estadio Panatenaico de Atenas. Su arribo al país africano marca uno de los momentos más simbólicos del camino hacia unos Juegos que harán historia: entre el 31 de octubre y el 13 de noviembre, Dakar se convertirá en la sede del primer evento deportivo olímpico celebrado en suelo africano. La llegada fue acompañada por jóvenes, atletas, representantes culturales y comunidades, en una celebración que buscó conectar el espíritu olímpico con la identidad y las tradiciones senegalesas.
La ceremonia tuvo como escenario la Place du Souvenir, donde la presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI), Kirsty Coventry, presenció el encendido del pebetero de celebración. Para Coventry, la presencia de la llama en Senegal representa una oportunidad para que los Juegos trasciendan las competencias deportivas y dejen una huella entre los jóvenes y las generaciones que vendrán. Su recorrido por el país permitirá acercar Dakar 2026 a distintas comunidades y despertar interés por un acontecimiento que, por primera vez, tendrá a África como protagonista dentro del calendario olímpico.
100 Linguères dan la bienvenida a la llama
Uno de los momentos centrales de la llegada fue la Marcha de las 100 Linguères, protagonizada por un centenar de mujeres senegalesas provenientes de distintas generaciones, profesiones y ámbitos de la sociedad. Vestidas con boubous de color naranja brillante, las participantes acompañaron el paso de la llama hasta la Place du Souvenir, donde se realizó el encendido del pebetero. La escena combinó el carácter ceremonial del movimiento olímpico con una expresión profundamente vinculada a la cultura local, convirtiendo la bienvenida en una representación de la diversidad social y cultural de Senegal.
La música tradicional y el sonido de los tambores acompañaron una jornada en la que también participaron la embajadora de Dakar 2026, Ndeye Awa Diakhate, portadores de la antorcha, embajadores y distintas personalidades del deporte, la cultura y la sociedad senegalesa. La celebración adquirió además un significado especial por la propia historia de Dakar con la llama olímpica de la Juventud. En 2010, antes de los primeros Juegos Olímpicos de la Juventud celebrados en Singapur, la capital senegalesa fue elegida como la Ciudad de la Celebración de África durante el recorrido que llevó la llama por los cinco continentes. Dieciséis años después, regresa a Dakar en circunstancias completamente diferentes: ahora Senegal se prepara para recibir los Juegos.
Un recorrido por las 14 regiones de Senegal
Desde el 14 de septiembre y hasta el 30 de octubre, la llama olímpica de la Juventud recorrerá las 14 regiones de Senegal bajo el lema “Pasa la energía”. Las primeras etapas se desarrollarán en Dakar y sus alrededores, antes de que el recorrido se extienda por ciudades como Thiès, Saint-Louis, Matam, Kaolack, Tambacounda, Kédougou, Kolda y Ziguinchor. En total, están previstas más de 30 etapas y la participación de cientos de portadores de la antorcha de diferentes orígenes, llevando el símbolo de Dakar 2026 desde la capital hacia comunidades de todo el territorio.
El Flame Tour fue diseñado para ir más allá de un tradicional relevo de la antorcha. Cada parada importante combinará deporte, cultura y educación, con actividades especialmente dirigidas a niños y jóvenes. Las escuelas tendrán un papel relevante, mientras que las celebraciones incluirán iniciaciones y demostraciones deportivas, talleres creativos, actuaciones culturales y encuentros con AYO, la mascota oficial de Dakar 2026. También estará presente el Brevet Olympique Civique et Sportif (BOCS), iniciativa que entre 2022 y 2026 ha alcanzado a más de un millón de personas. El recorrido permitirá, además, mostrar lugares emblemáticos y poner en valor el patrimonio y las identidades propias de las distintas regiones senegalesas.
