Kirsty Coventry pone en valor el legado social de Dakar 2026
Juan José Saldaña
septiembre 13, 2026

Dakar 2026 todavía no ha comenzado, pero su impacto ya se siente mucho antes de la ceremonia inaugural. Los Juegos Olímpicos de la Juventud, que marcarán un momento histórico al convertirse en el primer evento deportivo olímpico celebrado en suelo africano, están siendo concebidos como una oportunidad para construir algo que vaya mucho más allá de las dos semanas de competición. Para la presidenta del Comité Olímpico Internacional, Kirsty Coventry, el verdadero legado no estará únicamente en las instalaciones o en las imágenes que recorrerán el mundo, sino en las personas que están adquiriendo conocimientos, desarrollando nuevas capacidades y encontrando oportunidades a través del deporte.

Ese enfoque fue uno de los principales mensajes transmitidos durante el Foro SportsBiz Africa, celebrado en Kigali, Ruanda, donde Coventry destacó la capacidad de Dakar 2026 para impulsar el desarrollo social y económico en el continente. La preparación de los Juegos ya involucra programas de formación para jóvenes profesionales, iniciativas educativas que buscan alcanzar a cientos de miles de estudiantes y proyectos respaldados por el COI que han llegado a millones de personas en África. Detrás de cada una de estas cifras aparece una idea que atraviesa la estrategia olímpica: utilizar el deporte no solo como un escenario de competencia, sino como una herramienta para aprender, acceder al empleo y fortalecer comunidades.

Dakar 2026 y una nueva generación para el deporte africano

Uno de los ejemplos más concretos de esta visión es la Academia de Aprendizaje Dakar 2026, un programa que ha permitido a cientos de jóvenes profesionales de Senegal y otros países africanos formarse en áreas como la planificación de los Juegos, las operaciones deportivas y la gestión de eventos. La particularidad de esta iniciativa está en que la formación no queda limitada a un aula. Muchos de estos jóvenes están aplicando sus conocimientos directamente en la organización de los Juegos, participando en un proceso que les permite aprender mientras contribuyen a construir uno de los acontecimientos deportivos más importantes de la historia del continente.

Para Coventry, esa experiencia representa una forma diferente de entender el legado de un gran evento. Los edificios pueden permanecer después de la competición, pero el conocimiento adquirido por una generación también puede viajar, multiplicarse y transformarse en nuevas oportunidades. A esta dimensión se suman los programas educativos basados en valores olímpicos, que buscan llegar hasta 900.000 jóvenes en 11.000 escuelas de Senegal. La apuesta está centrada en que Dakar 2026 pueda dejar herramientas que acompañen a niños y jóvenes mucho después de que los atletas abandonen las sedes de competición, creando una generación con mayor experiencia y capacidad para impulsar el futuro del deporte africano.

Invertir en las personas para ampliar el impacto del deporte

La presidenta del COI también puso el acento en la necesidad de construir alianzas capaces de sostener este impacto. Para que el deporte pueda generar empleo, desarrollar habilidades y contribuir al crecimiento de las comunidades, la colaboración entre organizaciones deportivas, empresas, gobiernos y comunidades se vuelve fundamental. Desde esta perspectiva, la inversión no se entiende únicamente como la construcción de infraestructura o el financiamiento de eventos, sino como una apuesta directa por las personas que participan y se desarrollan alrededor del deporte.

Los resultados de los programas impulsados en África durante los últimos años muestran la dimensión que puede alcanzar esta estrategia. Desde 2022, las iniciativas respaldadas por el COI han beneficiado a más de 2,9 millones de personas en el continente, incluyendo a más de 640.000 jóvenes que participan regularmente en programas deportivos. Cerca de 4.000 profesionales han recibido capacitación y alrededor de 950 organizaciones han sido apoyadas para fortalecer su trabajo en las comunidades. En países como Ruanda, proyectos como “1000 Hills Rugby” combinan la práctica deportiva con herramientas para la vida laboral, enseñando a los jóvenes a elaborar un currículum, enfrentar una entrevista de trabajo y desenvolverse en un entorno profesional. Mientras Dakar se prepara para recibir a unos 2.700 atletas de hasta 17 años procedentes de todo el mundo, el movimiento alrededor de los Juegos ya está involucrando a miles de personas en una historia que comenzó antes del primer día de competición.