World Boxing devuelve a Rusia su bandera y evidencia la división entre federaciones
Javier Nieto
agosto 4, 2026

World Boxing ha eliminado las restricciones que todavía afectaban a la participación de Rusia durante la reunión de su Comité Ejecutivo, celebrada el 30 de julio en Glasgow. Los boxeadores rusos podrán volver a competir bajo su bandera e identidad nacionales y dejarán de estar sometidos a las prohibiciones específicas que afectaban al himno, los uniformes y otros identificadores nacionales. La federación mantendrá, no obstante, una supervisión estricta del comportamiento de las delegaciones y del cumplimiento de los protocolos antidopaje.

La decisión completa un proceso iniciado en marzo, cuando World Boxing respaldó las solicitudes de ingreso de las federaciones de Rusia y Bielorrusia como miembros avalados —‘Endorsed Members’—, una condición que les permite competir, aunque su admisión definitiva deberá someterse a votación en el Congreso. En abril introdujo para ambos países un procedimiento de Atletas Individuales Neutrales -AIN-, que prohibía los símbolos nacionales y exigía comprobar posibles vínculos con las fuerzas armadas, los organismos de seguridad o el conflicto en Ucrania. Las restricciones bielorrusas fueron retiradas en mayo siguiendo la recomendación del Comité Olímpico Internacional -COI-, mientras que Rusia ha permanecido bajo este régimen durante aproximadamente tres meses.

De la elegibilidad individual al reconocimiento nacional

El cambio no afecta únicamente al derecho de los deportistas a participar. Supone pasar de una elegibilidad individual condicionada a reconocer nuevamente una delegación nacional, que podrá intervenir en las competiciones de World Boxing como las correspondientes a cualquier otra federación miembro. Los controles generales de disciplina y antidopaje seguirán vigentes, pero desaparecen las restricciones específicamente vinculadas a la identidad rusa.

La medida adquiere especial relevancia porque World Boxing está reconocida provisionalmente por el COI y es responsable de gestionar el proceso clasificatorio y la competición olímpica de boxeo en Los Ángeles 2028. El programa contará con 248 plazas, repartidas por igual entre hombres y mujeres, y siete categorías de peso por género. Durante la misma reunión, el Comité Ejecutivo avanzó en la distribución de los torneos clasificatorios: USA, China y los Juegos Europeos de Estambul han sido seleccionados para las pruebas continentales de América, Asia y Europa; Samoa y Nigeria deberán entregar documentación adicional para Oceanía y África; e Italia y Hungría han presentado las mejores candidaturas para los dos clasificatorios mundiales. Los acuerdos definitivos de organización se formalizarán durante los próximos meses. “Desde asegurar las sedes del proceso de clasificación olímpica hasta reforzar nuestra gobernanza, ampliar nuestra membresía mundial y preparar el Congreso, estamos construyendo una organización más fuerte, transparente y preparada para garantizar el futuro del boxeo dentro del Movimiento Olímpico”, afirmó el presidente Gennadiy Golovkin.

Una misma orientación y dos respuestas opuestas

La decisión llega después de que la 146ª Sesión del COI reforzara el principio de neutralidad política y el acceso a las competiciones, y de que su Comité Ejecutivo levantara provisionalmente el 7 de julio la suspensión del Comité Olímpico Ruso. El organismo olímpico señaló además que sus recomendaciones generales sobre la participación de deportistas rusos dejaban de ser aplicables. World Boxing no ha atribuido expresamente su decisión a ese cambio, pero ha interpretado la nueva situación de forma amplia: no solo permite competir a los deportistas, sino que restaura la representación de su país.

La respuesta contrasta con la adoptada el mismo día por la Federación Internacional de Hockey sobre Hielo -IIHF-. Este organismo mantuvo a Rusia fuera de cuatro campeonatos mundiales de 2027 y aplazó hasta noviembre la revisión de su posible presencia en el Mundial femenino. Bielorrusia tampoco podrá disputar el Mundial masculino ni el Mundial júnior, aunque sí ha recuperado el acceso a otras categorías. Las dos federaciones han partido de una misma orientación del COI, pero han llegado a políticas opuestas: plena identidad nacional en el boxeo y continuidad de importantes exclusiones en el hockey sobre hielo.

Un mismo comité nacional con distinto estatus según el deporte

Para la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales -ANOC- y sus miembros, el caso muestra que la restitución de un comité olímpico puede producir efectos concretos sin garantizar una normalización uniforme. La federación rusa ya podrá estar representada con su identidad nacional dentro del sistema clasificatorio de World Boxing, mientras sus selecciones seguirán excluidas de importantes competiciones internacionales de hockey. La decisión tampoco determina por sí sola el protocolo de banderas, himnos o representación que el COI aplicará durante los Juegos de Los Ángeles.

El modelo surgido tras la nueva posición olímpica queda así más definido. El COI establece la dirección política general, pero cada federación internacional conserva la capacidad operativa para evaluar la seguridad, la integridad y la viabilidad de sus competiciones. World Boxing ha optado por la restauración nacional; la IIHF, por mantener restricciones amplias. En la práctica, la participación rusa y bielorrusa dependerá no solo de su reconocimiento dentro del Movimiento Olímpico, sino también de cómo cada deporte interprete y aplique esa orientación.