La International Ice Hockey Federation -IIHF- ha decidido que Rusia continuará excluida del Mundial masculino, el Mundial júnior y los campeonatos mundiales sub-18 masculino y femenino de 2027. El Consejo de la IIHF examinó cada torneo por separado y justificó las cuatro negativas por la persistencia de riesgos relacionados con la seguridad, la viabilidad operativa y la integridad deportiva. La posible participación rusa en el Mundial femenino será objeto de una evaluación independiente en noviembre, cuando la federación analizará las circunstancias aplicables a esa competición.
Bielorrusia tampoco podrá disputar el Mundial masculino ni el Mundial júnior, pero recibirá un tratamiento diferente en otras categorías. Su selección regresará al Mundial masculino sub-18, al Mundial femenino de División IV y al Mundial femenino sub-18 de División III B. La IIHF ya había autorizado en mayo esa reintegración parcial después de consultar a los respectivos comités organizadores. Por tanto, la decisión no mantiene una exclusión absoluta de los dos países: impide su regreso a algunas de las principales competiciones mientras permite o estudia su presencia en otras.
Una revisión obligada campeonato por campeonato
El procedimiento responde a las decisiones adoptadas por el Disciplinary Board de la IIHF. El Consejo había resuelto en enero que Rusia no regresaría durante toda la temporada 2026-2027, pero la Federación Rusa de Hockey sobre Hielo recurrió. El órgano disciplinario anuló aquella resolución el 25 de mayo porque no podía mantenerse en los términos en los que había sido formulada y devolvió el asunto al Consejo. Esa decisión no readmitió automáticamente a Rusia, sino que obligó a efectuar nuevos análisis específicos sobre la seguridad, la operativa y las condiciones deportivas de cada torneo. La propia IIHF explicó entonces el alcance del procedimiento.
La nueva fórmula permite a la federación alcanzar conclusiones distintas según la selección y el campeonato. En el caso ruso, la integridad deportiva aparece expresamente entre las razones utilizadas para mantener las exclusiones; en el bielorruso, la IIHF menciona la seguridad, la protección de los participantes y la viabilidad operativa. Los comunicados no identifican públicamente los riesgos concretos observados en cada sede ni explican por qué pueden gestionarse en las competiciones autorizadas y no en las excluidas. Sí muestran que la organización ha sustituido una prohibición general para toda la temporada por un sistema de decisiones individualizadas.
La orientación del COI no obliga a las federaciones
La resolución llega después de que el Comité Olímpico Internacional -COI- modificara su posición sobre ambos países. En mayo dejó de recomendar restricciones a la participación de deportistas y equipos bielorrusos. Tras la 146ª Sesión del COI, que reforzó en la Carta Olímpica los principios de neutralidad política y acceso al deporte, el Ejecutivo levantó provisionalmente el 7 de julio la suspensión del Comité Olímpico Ruso y declaró que sus anteriores recomendaciones dirigidas a las federaciones internacionales sobre la participación rusa habían dejado de ser aplicables. El COI mantuvo, sin embargo, las restricciones relativas a representantes gubernamentales y a la organización de eventos internacionales en Rusia.
La IIHF demuestra ahora que esa orientación no produce una reintegración uniforme. Las recomendaciones del COI no equivalen a una orden vinculante y cada federación internacional conserva la autoridad operativa sobre sus competiciones. La consecuencia también afecta a la Association of National Olympic Committees -ANOC- y a sus comités nacionales: recuperar el reconocimiento dentro del Movimiento Olímpico no garantiza que las selecciones de un país vuelvan automáticamente a todos los campeonatos. El estatus institucional de un comité y la elegibilidad deportiva de sus equipos pertenecen a niveles distintos del sistema.
Un modelo de reintegración fragmentado
La decisión constituye uno de los ejemplos más claros de los límites que encuentran las políticas generales del COI cuando deben aplicarse dentro de cada deporte. Mientras algunas federaciones han restablecido la participación rusa y bielorrusa bajo su identidad nacional, otras mantienen restricciones o fórmulas transitorias. La IIHF se sitúa entre estas últimas y sostiene que sus evaluaciones específicas pueden justificar una exclusión incluso después de que el organismo olímpico haya retirado sus recomendaciones generales. No se trata de un incumplimiento de la política del COI, sino del ejercicio de la autonomía que el sistema deportivo internacional reconoce a sus federaciones.
El resultado es un modelo más descentralizado y fragmentado: el COI establece la dirección política, pero las federaciones determinan cómo se aplica en sus calendarios. Rusia permanecerá fuera de cuatro campeonatos de 2027 y deberá esperar hasta noviembre para conocer la decisión sobre el Mundial femenino. Bielorrusia regresará en tres categorías, pero seguirá ausente de los dos principales torneos masculinos examinados. La IIHF no ha cerrado completamente la puerta a ambas selecciones, aunque sí ha descartado que el cambio de orientación olímpica pueda traducirse por sí solo en una reintegración general.
