La NBA cerró la temporada 2025-2026 con un récord de US$2.110 millones en ingresos publicitarios, un salto del 38% respecto a los US$1.530 millones registrados un año antes. El resultado marca el primer gran impacto comercial de los nuevos acuerdos audiovisuales de la competición, que ampliaron la presencia de sus partidos entre la televisión abierta y las plataformas de streaming. En paralelo, el crecimiento de la audiencia elevó el valor de los espacios publicitarios y permitió que la liga aumentara de manera significativa su facturación en este segmento.
El cambio en el escenario audiovisual también modificó la forma en que los aficionados acceden a los partidos. La llegada de nuevos socios como Prime Video, junto con la participación de Disney a través de ABC y ESPN y de NBC Sports, redujo el peso de las transmisiones exclusivas por cable y llevó una mayor cantidad de encuentros hacia plataformas con un alcance potencialmente más amplio. La temporada 2025-2026 terminó con una audiencia promedio de 1,78 millones de espectadores por partido, un 16% más que los 1,53 millones de la campaña anterior, un crecimiento que ayuda a explicar por qué los anunciantes estuvieron dispuestos a pagar más por llegar a la audiencia de la liga.
Los nuevos acuerdos audiovisuales elevan el valor de la publicidad
El incremento de los ingresos publicitarios está estrechamente relacionado con el comportamiento del CPM, indicador que mide cuánto pagan los anunciantes por cada 1.000 impresiones publicitarias. A medida que aumentó la audiencia de la NBA, también creció el valor de cada espacio comercial. En este contexto, los nuevos acuerdos audiovisuales no solo ampliaron los canales de distribución, sino que generaron un escenario más atractivo para las marcas interesadas en asociarse con una de las principales propiedades deportivas de Estados Unidos.
Los resultados muestran además el peso específico que adquirieron cada uno de los nuevos socios. ABC y ESPN concentraron el 39% de las ventas publicitarias de la NBA, con US$824,5 millones, mientras que NBC Sports alcanzó los US$782,2 millones. Prime Video, en su primera colaboración con la liga, generó US$507,4 millones en ventas. La distribución entre televisión tradicional y streaming refleja así una transformación que va más allá de dónde se emiten los partidos: también redefine cómo se comercializa la audiencia y cuánto valor puede extraerse de ella.
Más partidos en televisión abierta y una audiencia en crecimiento
La expansión de la NBA en televisión abierta fue especialmente visible durante la temporada 2025-2026. La competición emitió 62 partidos de temporada regular por señal abierta tradicional, frente a los 24 encuentros que habían tenido esta exposición durante la campaña anterior. NBC transmitió 39 partidos y ABC otros 23, aumentando la cantidad de encuentros disponibles para espectadores que no dependen de una suscripción exclusiva a servicios de cable o determinados paquetes deportivos.
La estrategia continuará ampliándose en la próxima temporada, cuando la NBA prevé llevar 71 partidos de temporada regular a la televisión abierta. NBC aumentará su programación hasta 50 encuentros, mientras ABC emitirá otros 21. Este mayor acceso se produce en un momento en que la audiencia promedio ya había alcanzado los 1,78 millones de espectadores por partido en 2025-2026. El crecimiento de la exposición televisiva también se inserta en una estrategia comercial más amplia de la liga, que contempla nuevas fuentes de ingresos y una expansión internacional. En Europa, la NBA prepara para octubre de 2027 el posible inicio de una competición de 16 franquicias, con un modelo que podría incluir tarifas de entrada de entre 500 millones y 1.000 millones de euros por equipo y nuevos acuerdos audiovisuales asociados a ese mercado.
