El Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí (PIF) cerró 2025 con un beneficio de 15 millones de euros, consolidando el crecimiento de una entidad que se ha convertido en una de las principales herramientas financieras de la transformación económica del país. El resultado supone un fuerte aumento respecto al ejercicio anterior, mientras que la facturación alcanzó los 103 millones de euros, en un ejercicio marcado también por el crecimiento de sus inversiones internacionales y por una cartera de activos bajo gestión que llegó a los 700.000 millones de euros.
El avance de las cuentas del PIF se produce en paralelo a una estrategia que combina rentabilidad financiera, diversificación de inversiones y desarrollo de nuevos sectores dentro de Arabia Saudí. Durante 2025, el fondo registró gastos por 47,6 millones de euros, frente a los 43,5 millones del año anterior, mientras que entre 2021 y 2025 destinó 170 millones de euros a nuevos proyectos. En ese mismo periodo, sus actividades contribuyeron con más de 290.000 millones de euros al PIB real no petrolero saudí, una cifra que refleja el peso que el fondo ha adquirido en la economía del país.
El PIF aumenta sus activos y refuerza su presencia internacional
El crecimiento del PIF no se limita al resultado de sus cuentas. Con 700.000 millones de euros en activos bajo gestión durante 2025, el fondo continúa ampliando una cartera que abarca sectores estratégicos tanto dentro como fuera de Arabia Saudí. La expansión internacional fue especialmente relevante durante el ejercicio, con la apertura de nuevas oficinas de sus filiales en Europa y Asia y la entrada en distintos mercados considerados estratégicos. Este movimiento permitió que sus inversiones internacionales crecieran un 12% durante el año, reforzando la dimensión global que la institución busca alcanzar.
Esta evolución responde a una estrategia que el propio PIF vincula con los objetivos de Visión 2030, el plan mediante el cual Arabia Saudí pretende reducir su dependencia económica del petróleo y desarrollar nuevas fuentes de crecimiento. El gobernador del fondo, Yasir Bin Othman Al-Rumayyan, ha definido al PIF como uno de los inversores más influyentes del mundo y ha situado entre sus prioridades la generación de valor a gran escala, el fortalecimiento del rendimiento de su cartera y la consolidación de su posición internacional. Para los próximos cinco años, la entidad plantea maximizar y diversificar la rentabilidad financiera sostenible mediante inversiones junto a grandes socios internacionales, al tiempo que busca aprovechar el potencial de los activos que ya controla.
Del fútbol y el golf a las grandes infraestructuras deportivas
El deporte continúa siendo uno de los principales espacios donde se puede observar la estrategia de inversión del PIF. El fondo ha comenzado a modificar su posición en algunos activos deportivos después de años de fuerte expansión. En el fútbol saudí, por ejemplo, vendió el 75% del Al Hilal a Kingdom Holding Company, reduciendo su participación en uno de los cuatro clubes que había adquirido como parte de su estrategia para transformar la competición nacional. En paralelo, el PIF también ha abierto la puerta a una mayor participación de capital privado en el Newcastle United, club de la Premier League del que mantiene el 85% de la propiedad y en el que estudia desprenderse de una participación del 25%.
El cambio de enfoque también alcanza al golf y a las nuevas infraestructuras deportivas. El PIF dejó de financiar directamente LIV Golf, el circuito que había creado en 2022, mientras que su filial deportiva Surj Investment puso en marcha Radia junto al fondo Oak y Live Nation para impulsar la gestión, comercialización y operación de recintos deportivos en Arabia Saudí. Esta apuesta está estrechamente vinculada a los proyectos que el país prepara para la celebración del Mundial de fútbol de 2034, entre ellos Al-Qiddiya, una megaciudad concebida alrededor del entretenimiento, el deporte y la cultura. El proyecto, desarrollado desde cero y con un presupuesto aproximado de 34.500 millones de euros, forma parte de una transformación de gran escala en la que el PIF combina inversión financiera con el desarrollo de nuevas infraestructuras y actividades económicas.
