La UEFA distribuirá 3.317 millones de euros entre los clubes que participen en sus tres competiciones continentales durante la temporada 2026-2027, en un reparto que vuelve a poner sobre la mesa la enorme dimensión económica del fútbol europeo. La mayor parte de estos recursos estará concentrada en la Champions League y la Supercopa, que recibirán 2.467 millones de euros, mientras que la Europa League contará con 565 millones y la Conference League con otros 285 millones.
Más allá del volumen global, el sistema establece diferencias importantes entre los equipos según la competición, sus resultados deportivos y otros factores vinculados a su mercado y trayectoria. El modelo contempla una cantidad fija por acceder a la fase liga, pagos asociados a victorias y empates, premios por avanzar de ronda y un componente variable conocido como ‘value pillar’, que considera tanto el mercado audiovisual de cada país como los coeficientes europeos de los clubes.
Champions League concentra la mayor parte de los premios
En la Champions League, los 36 equipos que disputen la fase liga recibirán una asignación fija de 18,62 millones de euros. Este monto se divide entre un primer pago de 17,87 millones y un saldo final de 750.000 euros. A partir de esa base, el rendimiento de cada club comienza a marcar diferencias: cada victoria entrega 2,1 millones de euros, mientras que un empate reporta 700.000 euros. La clasificación final en la fase liga también tiene un componente económico, con un fondo distribuido en 666 partes iguales de 275.000 euros, de modo que el último recibe una parte y el primero alcanza 36.
El avance hacia las rondas decisivas incrementa todavía más los ingresos. Alcanzar los octavos de final supone 11 millones de euros, mientras que los cuartos entregan 12,5 millones y las semifinales 15 millones. Los dos equipos que lleguen a la final reciben 18,5 millones, y el campeón suma otros 6,5 millones por conquistar el título. A esto se agrega un bonus de clasificación de 2 millones para los ocho primeros de la fase liga y de 1 millón para los equipos ubicados entre el noveno y el decimosexto puesto. El ‘value pillar’ de la Champions concentra, por su parte, 853 millones de euros, una bolsa cuya distribución depende de las variables económicas y deportivas asociadas a cada participante.
Europa League y Conference League mantienen una escala diferente
La Europa League presenta una estructura económica menor, aunque conserva el mismo principio de combinar una asignación inicial con premios por rendimiento y progresión. Cada uno de los 36 clubes que acceda a la fase liga partirá con 4,31 millones de euros, a los que podrá sumar 450.000 euros por cada victoria y 150.000 por empate. El recorrido en el torneo también tiene una valoración económica progresiva: alcanzar los play-off añade 300.000 euros, los octavos de final entregan 1,75 millones, los cuartos 2,5 millones y las semifinales 4,2 millones. Disputar la final supone 7 millones y levantar el trofeo agrega otros 6 millones. El ‘value pillar’ de esta competición alcanza los 198 millones de euros.
En la Conference League, el tercer torneo continental, los montos vuelven a reducirse, aunque mantienen una lógica similar. Los 36 participantes de la fase liga recibirán 3,17 millones de euros como asignación inicial, con 400.000 euros por victoria y 133.000 por empate. El premio máximo por conquistar el campeonato alcanza los 4 millones de euros, mientras que el fondo del ‘value pillar’ queda establecido en 57 millones. Las finales de las tres competiciones también se desarrollarán en distintas sedes: la de la Champions está prevista para el 5 de junio en el estadio Metropolitano de Madrid, la de Europa League será el 26 de mayo en Fráncfort y la de Conference League tendrá lugar el 2 de junio en Estambul.
