La IFMA reúne al deporte en Kosovo diez años después de su primer oro olímpico
Javier Nieto
septiembre 7, 2026

Kosovo ha utilizado su creciente presencia en el deporte internacional como punto de partida para una conferencia sobre unidad, inclusión y cooperación. ‘Kosovo – Where Sport Unites the World’, organizada por United Through Sports -UTS- y la International Federation of Muaythai Associations -IFMA-, reunió a dirigentes de diferentes organizaciones mientras el país acoge el Campeonato Mundial Sénior de todas las disciplinas de Muaythai. La sesión comenzó con un mensaje especial de bienvenida del primer ministro kosovar y abordó el papel de federaciones, entrenadores, deportistas y grandes competiciones en la creación de oportunidades y espacios de diálogo.

La elección de la sede formaba parte del contenido. El Comité Olímpico de Kosovo recibió el reconocimiento del Comité Olímpico Internacional -COI- en 2014 y, solo dos años después, Majlinda Kelmendi consiguió en Río de Janeiro la primera medalla olímpica del país al proclamarse campeona de judo en la categoría de -52 kilogramos. Desde entonces, Kosovo ha ampliado su presencia en el Movimiento Olímpico, ha sumado nuevas medallas y ha obtenido la organización de los Juegos Mediterráneos de Pristina 2030. La conferencia llegó así diez años después de aquel primer oro y mientras el país vuelve a ejercer como anfitrión de una competición internacional.

Kosovo presenta su recorrido internacional

El presidente del Comité Olímpico de Kosovo, Ismet Krasniqi, y el viceministro de Cultura, Juventud y Deportes, Suleiman Elshani, pronunciaron la bienvenida oficial. Ambos recibieron a los representantes de UTS, IFMA y la comunidad internacional del Muaythai, y destacaron la progresiva incorporación del país a las estructuras deportivas mundiales. También situaron el encuentro en un contexto marcado por conflictos, divisiones y desigualdades, ante los que el deporte puede ofrecer espacios de relación entre instituciones, delegaciones y comunidades con procedencias diferentes.

La primera ponencia correspondió a Fatema Hayat, representante de la Islamic Solidarity Sports Association -ISSA-, organización que reúne a 57 países bajo la presidencia del príncipe Abdulaziz bin Turki Al-Faisal. Hayat utilizó los Juegos de Solidaridad Islámica de Riad 2025 para mostrar el alcance de esta plataforma: más de 3.000 atletas de 57 naciones participaron en 23 deportes y las mujeres representaron el 36% de las inscripciones. Según los datos presentados por ISSA, más de 70 operadores difundieron la competición en más de 50 países, con una audiencia estimada superior a 350 millones de espectadores entre emisiones en directo y resúmenes, y un alcance acumulado de más de mil millones.

El Muaythai busca continuidad para 2029

La intervención también explicó que el trabajo de ISSA no termina con la celebración de los Juegos. La asociación desarrolla programas para que sus integrantes puedan organizar competiciones conforme a estándares internacionales, analizar sus sistemas deportivos antes de decidir nuevas inversiones e incorporar la voz de los atletas a los procesos de decisión. Este marco tiene un interés directo para IFMA: el Muaythai debutó en los Juegos de Solidaridad Islámica de Riad y proporcionó a sus deportistas otra vía para competir dentro de un acontecimiento multideportivo. La federación espera mantener esa presencia en la siguiente edición, prevista en Malasia en 2029.

El segundo discurso principal estuvo a cargo de Stephan Fox, presidente de United Through Sports y de la Alliance of Independent Recognised Members of Sport -AIMS-. Fox defendió que el acceso al deporte debe garantizarse con independencia de la nacionalidad, el género, la religión, el origen étnico, la situación social, la discapacidad o el pasaporte. También señaló que los atletas no deberían quedar atrapados por decisiones políticas y que quienes hayan obtenido el derecho deportivo a participar necesitan llegar a la competición con seguridad, dignidad y sin discriminación. Su intervención trasladó la idea de unión a una cuestión práctica: quién puede acceder al terreno de juego y en qué condiciones.

Cuando el rival también construye un puente

Fox recurrió a la relación entre Jesse Owens y Luz Long durante los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 para explicar cómo dos rivales pueden mostrar respeto en un escenario condicionado por la división política. El estadounidense ganó el oro en salto de longitud y el alemán terminó segundo, pero la imagen de ambos juntos sobrevivió al resultado y se convirtió en uno de los símbolos más reconocibles de aquella edición. El dirigente utilizó su amistad para recordar que el deporte no puede terminar por sí solo con las guerras ni resolver todos los desacuerdos, aunque sí puede crear un primer espacio compartido. “No tenemos que ser iguales para permanecer unidos”, resumió.

La conferencia reunió así a organizaciones con funciones diferentes dentro del sistema deportivo. United Through Sports trabaja en programas de inclusión, educación y protección dirigidos especialmente a jóvenes, mientras AIMS agrupa a federaciones internacionales y les proporciona una vía de relación con el Movimiento Olímpico. IFMA aportó el marco de un Mundial que reúne en Kosovo distintas disciplinas deportivas, culturales y adaptadas del Muaythai. La competición quedó acompañada de un encuentro institucional en el que se trataron el acceso de los atletas, la participación femenina, el desarrollo de las federaciones y la responsabilidad de entrenadores y dirigentes en la creación de oportunidades.