Chikitha Taniparthi: la arquera que quiere recuperar la cosechadora de su padre
Javier Nieto
septiembre 24, 2026

Chikitha Taniparthi comenzará este sábado 26 de septiembre su participación en los Juegos Asiáticos de Aichi-Nagoya 2026 con la ronda clasificatoria de arco compuesto. La arquera india de 21 años afronta su primera presencia en la competición después de haberse quedado a una distancia mínima de las dos grandes selecciones anteriores. Su objetivo contiene ahora dos recompensas muy concretas: si consigue una medalla, quiere comprarle una cosechadora nueva a su padre; si gana el oro, deberá llevar a su mentor, Abhishek Verma, la mascota que reciben los campeones en el podio.

Los dos regalos resumen las relaciones que han sostenido su trayectoria. Su padre, Srinivasa Rao, vendió la cosechadora utilizada en la finca familiar para financiar los viajes y la formación de su hija. Verma fue primero el arquero cuya técnica trataba de copiar y después la persona que la ayudó a encontrar la suya. Chikitha competirá el domingo en las eliminatorias femeninas por equipos y de equipo mixto, antes de iniciar el lunes el cuadro individual. Las medallas de compuesto se resolverán entre el 30 de septiembre y el 1 de octubre, fechas en las que podrá convertir aquellas dos promesas familiares en algo más que una motivación previa.

Un arco de madera detrás de casa

Chikitha procede de Sultanpur, una aldea del distrito de Peddapalli, en el estado de Telangana, donde su familia vive principalmente del cultivo de una finca de tres acres. Su padre había querido practicar deporte, pero tuvo que abandonar esa aspiración por la ausencia de instalaciones y recursos. Cuando sus hijos comenzaron a mostrar interés, decidió orientarlos hacia una disciplina individual en la que sus resultados dependieran fundamentalmente de ellos. Chikitha probó primero el bádminton y practicó kárate hasta obtener el cinturón negro. Descubrió el tiro con arco cuando cursaba octavo y empezó a entrenarse detrás de la vivienda familiar y en los campos próximos con material básico de madera.

En Sultanpur no existía una instalación especializada ni una persona que pudiera explicarles cómo desarrollar aquella afición. Srinivasa investigó por su cuenta y recorrió con Chikitha y su hermano diferentes academias de Maharashtra y Delhi en busca de formación. Los hoteles y los desplazamientos superaban los ingresos obtenidos mediante la finca, por lo que pidió dinero prestado y terminó vendiendo la cosechadora. A partir de 2019 llevaba cada mañana a su hija hasta el centro de entrenamiento de la Policía en Karimnagar, situado a 23 kilómetros, y después la trasladaba a su escuela en Nagnoor. Durante décimo, Chikitha siguió las clases por internet y entrenó al terminar las lecciones. Su madre, Sreelata Rao, completó desde casa una estructura familiar que se organizó alrededor de un deporte que ninguno de sus integrantes conocía al principio.

La arquera que imitaba a Verma

La búsqueda de un entrenador condujo a la familia hasta Abhishek Verma, uno de los principales especialistas indios en arco compuesto. Chikitha ya lo utilizaba como referencia y trataba de reproducir su forma de disparar. “Copiaba su técnica porque quería llegar a ser como él”, ha explicado. Verma trabajó inicialmente con ella durante cinco días y se concentró en aspectos como el anclaje, la colocación y la mecánica del disparo. Aquel breve periodo produjo uno de los primeros cambios visibles: en 2021 obtuvo una plata individual y un bronce mixto en los campeonatos nacionales sub-16 de Amaravati, resultados que le permitieron acceder posteriormente al centro de la Sports Authority of India -SAI- en Sonipat.

Cuando consiguió aquella primera medalla individual, Chikitha aseguró a su mentor que el resultado pertenecía a todo lo que él le había enseñado. Verma le contestó: “Eres tú, no yo”, para que reconociera la parte que correspondía a su propio trabajo. La relación continuó mientras ella avanzaba hacia la categoría absoluta y adquirió otra dimensión durante las pruebas para Aichi-Nagoya. Chikitha terminó la primera jornada en la decimotercera posición, pero el arquero al que llama “Abhishek ‘anna’” —una forma afectuosa y respetuosa de referirse a un hermano mayor— siguió animándola hasta que obtuvo una de las tres plazas femeninas. Verma, sin embargo, no logró clasificarse en la selección masculina. La discípula competirá en Japón y el maestro esperará la mascota que le ha encargado si consigue subir a lo más alto del podio.

Aprender a aceptar también lo malo

La clasificación llegó después de dos desenlaces casi idénticos. Chikitha empató por la tercera plaza en las pruebas para los Juegos Asiáticos de 2023, pero terminó cuarta por una diferencia de 0,25 puntos. Dos años después volvió a igualar con la tercera clasificada y quedó nuevamente fuera de la selección que disputó los Campeonatos del Mundo. “Fue decepcionante”, reconoció. También perdió la posibilidad de realizar su debut internacional absoluto en la Copa del Mundo de Florida porque le rechazaron el visado. Ella resume la forma en que aprendió a convivir con esos episodios mediante una frase: “Cuando aceptas lo bueno, también tienes que aceptar lo malo”.

Su oportunidad apareció en agosto de 2025, aunque tampoco llegó en condiciones sencillas. Chikitha y varios compañeros permanecieron atrapados durante tres días en un aeropuerto debido a una huelga aérea y alcanzaron Winnipeg apenas seis horas antes de comenzar el Mundial juvenil. Sin tiempo para adaptarse al frío, la lluvia y el viento, la india avanzó hasta su primera final individual internacional y venció a la surcoreana Park Yerin por 142-136. Se convirtió así en la primera arquera de su país que conquistaba el título mundial individual femenino sub-21 de compuesto. Cuando regresó a casa, su madre la esperaba con su plato de pollo preferido. Ahora compagina los entrenamientos en Sonipat con el segundo curso de sus estudios universitarios y llega a Japón con otra recompensa doméstica en mente: devolver a la finca una cosechadora como la que salió de ella para que una adolescente pudiera aprender a disparar.